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Full text of "Moscosoa : contribuciones científicas del Jardín Botánico Nacional "Dr. Rafael M. Moscoso""

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MOSCOSOANo. 19 


EDITOR 

Brígido Peguero 
brigidopeguero@yahoo.com 

COMITÉ EDITORIAL 

Ricardo Garcia 
Milciades Mejia 
Francisco Jiménez 
Alberto Veloz 
Javier Francisco Ortega 


DIAGRAM ACIÓN 

Yris Cuevas 


IMPRESIÓN 

Amigo del Hogar 


Impreso en la República Dominicana 
Printed in the Dominican Republic 

Santo Domingo, República Dominicana 


Foto de portada: Rancha silae A. Veloz R. & Jiménez Rodr. 
Fotografía: Francisco Jiménez R. 


Moscosoa 18 , 2013 , pp. 1-7 


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José de Jesús Jiménez Almonte: 
Destacado Médico, Naturalista y Botánico 
1905-1982 

Francisco Jiménez R. & Milcíades Mejía 



Pintura del Dr. Jiménez, cortesía de Alberto Bass, ACRD 20 15 


El doctor José de Jesús Jiménez Almonte nació el 6 de agosto de 1905 en Guazu- 
mal. Provincia Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Hijo de Leopoldo 
Jiménez Almánzar y Ana Josefa Almonte Arias. Cursó sus estudios primarios en la 
escuela de Guazumal y los secundarios en el Liceo de Tamboril, Santiago de los Ca- 
balleros, donde graduó de bachiller en Ciencias Físicas y Naturales en el año 1926, 
obteniendo las más altas calificaciones. En 193 1 se graduó de Licenciado en Medicina 
en la Universidad Santo Tomás de Aquino, hoy Autónoma de Santo Domingo, UASD. 



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Desde muy temprana edad sintió afición por la naturaleza; ya en 1 936 su inclina- 
ción por la Botánica era manifiesta; esto quedó en evidencia en uno de los artículos 
periodísticos que frecuentemente publicaba el Dr. Arturo Grullón en el periódico 
La Información de Santiago, quién lo describió con estas palabras: Un futuro gran 
botánico en la República Dominicana, refiriéndose al Dr. Jiménez. 

En el año 1934 contrajo matrimonio con la distinguida dama Ana Julia Olavarrieta, 
con quien procreó dos hijos: José de Jesús, fallecido, y Julia Dolores. 

El Dr. Jiménez tuvo la fortuna de iniciar sus exploraciones botánicas acompañando 
al Dr. Rafael María Moscoso (Fello), eminente botánico, a quien había conocido en 
el año 1923, cuando estudiaba en la Escuela Normal de Santiago. Ya el Dr. Moscoso 
había publicado, en el 1897, el opúsculo titulado Las familias vegetales representadas 
en la Flora de Santo Domingo. 

Fue un científico acucioso, perseverante y autodidacta; aprendió por cuenta propia 
varios idiomas para entender y manejar las informaciones botánicas, igual hizo con 
el ajedrez, llegando a dominarlo a la perfección, con la especialidad en neurología, 
convirtiéndose en una referencia. En el año 1953 inició un curso de Botánica para 
maestros en la Escuela Normal Superior Emilio Prud’ Homme, para obtener mayores 
destrezas en la taxonomía de las plantas del Caribe; sus aportes son conocidos. 




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El Dr. Jiménez en la base del Morro de Montecristi. Al fondo, el cayo Zapato. 


En el siglo pasado, el país no contaba con las herramientas, las facilidades ni 
bibliotecas especializadas en botánica para la identificación de plantas, y con la 
finalidad de mejorar sus labores, el Dr. Moscoso y él hicieron contactos con varios 
taxónomos de los Estados Unidos de América, entre los que se citan: el Dr. Richard 
Howard, profesor de Botánica de la Universidad de Harvard, quien visitó nuestro país 
para hacer colectas con la finalidad de completar estudios sobre plantas dominicanas, 
con el afamado botánico y horticultor Liberty H. Bailey, estudioso de las palmas; 
Emery Clarence Leonard, reconocido botánico que estudió la familia Acanthaceae 
para la flora de La Española; Harry Allard, (quien hizo colecciones en los alrededores 
de San José de las Matas y fue el responsable de instalar la plantación experimental 
de caucho. Hevea brasiliensis, en Piedra Blanca), República Dominicana, y el Dr. 
Lyman Smith, estudioso de la Familia Bromeliaceae, describiendo varias especies 
de La Española, entre otros. 

En la República Dominicana, el Dr. Jiménez estableció una estrecha relación de 
trabajo e intercambios con sus homólogos botánicos y naturalistas, como fueron: el 
Profesor Eugenio de Jesús Marcano Fondeur, el Padre Julio Cicero, (ambos profe- 
sores de la carrera de Biología de la UASD y el Politécnico Loyola), el Dr. Alain 
Liogier, uno de los botánicos más destacados del Caribe, y Don Luis Ariza-Julia, 


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coleccionista de palmas, cactáceas, orquídeas y bromelias. Con todos ellos realizó 
numerosas exploraciones botánicas en distintas localidades del país, compartiendo 
informaciones, experiencias y publicaciones. 

El Dr. José de Js. Jiménez Almonte, por su dedicación, desempeño ético y moral 
con que ejerció su profesión, fue merecedor de un gran respeto, aprecio y considera- 
ción en la sociedad santiaguera y en la comunidad científica de nuestro país. 

Perteneció a numerosas instituciones científicas, gremiales, deportivas y sociales, 
varias de las cuales ayudó a su fundación. 

En el 1956 ingresó como miembro honorífico del Instituto de Investigaciones 
Botánicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde realizó 
trabajos taxonómicos en calidad de colaborador, hasta la hora de su muerte. 

El 20 de diciembre de 1 974 ingresa como Miembro Fundador de la Academia 
de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), en las comisiones de Medicina 
y Biología. Fue el primer presidente de la Sociedad Dominicana de Botánica, en el 
período 1973-1977. Curador del herbario “Rafael Ma. Moscoso” de la Univer- 
sidad Católica Madre y Maestra (UCMM); en éste se encuentra depositada la mayor 
colección de especímenes de sus exploraciones botánicas. 



Cuatro grandes naturalistas fenecidos: José de Jesús Jiménez Almonte, Luis Ariza Julia, Eugenio de Jesús 
Marcano Fondeur y el Padre Julio Cicero Mac-Kinney. 17 Abril, 1981. Puerto Plata, R.D. 


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En el 1966 fundó la sala de cardiología 
del Hospital José María Cabral y Báez, en 
Santiago de Los Caballeros. En este cen- 
tro de salud también se desempeñó como 
jefe de clínica médica. Asesor médico del 
Patronato Cibao de Rehabilitación en los 
años de 1973-1975 y Co-fundador de la 
Asociación Médica Dominicana, AMD. 

Hizo relevantes aportes al conoci- 
miento de la flora de La Española; esto se 
evidencia con numerosas publicaciones 
realizadas: Datos biográficos sobre la 
vida y obras de Don Rafael M. Moscoso 
(1874-1951). An. Univ. Santo Domingo 
63-64:353-377 (1953). Plantas nuevas 
para la ciencia, nuevas para La Hispaniola 
y nuevas para la República Dominicana. 

An. Univ. Santo Domingo, 65-66: 101- 
146. (1953). A New Catalog of The Do- 
minican Flora. Recent Advances in Botany 
1:932-936. University of Toronto Press: 

Montreal, Toronto. (1959). Novelties in the Dominican Flora. Rhodora 62: 235- 
238. (1960). Novelties in the Flora of Santo Domingo (Hispaniola), II. Phytologia 
8:325-328.(1962). 

Novedades de la flora de Santo Domingo. No.l . Adiciones a la flora orquideo- 
lógica de la isla de Santo Domingo, Contrib. Oacs. Inst. Bot. “Rafael M. Moscoso” 
Univ. Auton. Santo Domingo.l:l-5 y 6. (1965). Adiciones a la flora orquideológica de 
la isla de Santo Domingo (I). Orquideología (Medellin, Colombia) 3: 15-25.(1968). 
Adiciones a la flora orquideológica de la isla de Santo Domingo (II). Orquideología 
(Medellin, Colombia) 6: 30-46. (1971). Apuntes para la flora de Santo Domingo 
(Hispaniola), Novedades, III. Anuario Acad. Ci. República Dominicana 1: 93-132 a , 
(1975). Adiciones a los nombres vulgares de plantas en la República Dominicana. 
Moscosoa I (2): 9-21 . (1977). Colectores de Plantas de La Española 1985 (edición- 
postuma). También numerosos artículos taxonómicos en “Naturalista Postal” carta 
ocasional del Herbario UASD, Universidad Autónoma de Santo Domingo y del 
Museo Nacional de Historia Natural de la República Dominicana. 

Fue de los fundadores de la revista Moscosoa, órgano de difusión científica del 
Jardín Botánico Nacional, siendo el editor principal de los números 1 , 2 y 3 del vo- 
lumen 1 , publicados en los años 1976, 1977 y 1978, respectivamente; en este último 



El Dr. Jiménez colectando plantas. 


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número se publicaron unas notas sobre varias especies y artículos escritos por el Dr. 
Jiménez. 

Como botánico y conservacionista, se preocupó por la degradación que estaba 
afectando a los bosques del Pico Diego de Ocampo, en la Cordillera Septentrional; 
en 1961 con su prédica y gestión logró que fuera declarado zona vedada. 

Sin lugar a dudas, su mayor aporte al conocimiento de la flora dominicana fue 
su obra cumbre: Suplemento al Catalogus Florae Domingensis del Prof. Rafael M. 
Moscoso, 1963-1967, en la que describe nuevas especies y nuevos records de plantas 
para la Isla Española. 

Por sus relevantes aportes realizados en las áreas de la medicina, la botánica, 
el ajedrez y en el ámbito social, lo hicieron merecedor de numerosos homenajes y 
reconocimientos. 

En la rama de la botánica y los recursos naturales: Socio Meritorio por la Sociedad 
Dominicana de Botánica, en 1977; Médico Prominente y Primer Botánico Dominica- 
no, designado postumamente por el Jardín Botánico de Nueva York, a iniciativa del 
Dr. Basset Maguire, en 1983; Dedicatoria del V Congreso de Biodiversidad Caribeña, 
celebrado del 25 al 28 de febrero de 2005, Universidad Autónoma de Santo Domin- 
go, UASD; Dedicatoria del número 4 de la Revista Verdor, especializada en temas 
ambientales, Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Academia de 
Ciencias de la República Dominicana, en el año 2006, en la cual se publicó su sem- 
blanza; con finalidad de inmortalizar a este insigne hombre de ciencias, mediante el 
Decreto No. 233-96, del 30 de julio de 1996, el Pico Diego de Ocampo fue designado 
Reserva Biológica Dr. José de Jesús Jiménez Almonte. 

En el área de la medicina fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad 
Católica Madre y Maestra, en 1971; Médico Distinguido, Asociación Médica Do- 
minicana, AMD en 1972; Diploma de reconocimiento por sus 45 años de ejercicio 
profesional (1937- 1982), Club Rotario de Santiago en el 1982; Maestro de la Medicina 
Dominicana, Asociación Médica Dominicana, AMD, en 1977; Profesor Emérito, 
Hospital José María Cabral y Báez de Santiago, en 1979; Profesor Meritorio otorgado 
por los estudiantes de medicina de la UCMM, en 1980; Placa de reconocimiento del 
personal médico del hospital José María Cabral y Báez, por sus 50 años de ejercicio 
profesional, en 1981; Profesor Honorífico, Universidad Nacional Pedro Henríquez 
Ureña, UNPHU, en 1982. 

Numerosas instituciones culturales, sociales y deportivas también lo reconocieron. 
Premio Juan Pablo Duarte, otorgado por la Sociedad Amantes de la Luz de Santiago, 
en el 1968; Orden de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de “Caballero Cordón 
de Plata” por el Poder Ejecutivo, 1971; Hijo Distinguido de la Ciudad de Santiago, 
en 1974; Contribuyente Meritorio al Ajedrez de Santiago, en el 1976; Maestro del 
Pueblo, Universidad Tecnológica de Santiago, UTESA, en el 1980; Premio Nacional 
de Ciencia, Academia de Ciencias de la República Dominicana, ACRD, en el 1980; 


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Pionero en el Estudio de la Flora Dominicana, otorgado por la Escuela Dominicana 
de Agroquímica, en el 1980; Defensor de la Naturaleza, otorgado por el Instituto de 
Bio-conservación, en el 1981; Reconocimiento postumo como Miembro Fundador 
de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, ACRD, en el 2005. 

También, fue inmortalizado al designarse con su nombre algunas especies de 
plantas como son; un angelito, bautizado Tolumnia jimenezii, una hermosa orquídea 
endémica, y el cotoperí, Melicoccus jimenezii, árbol frutal exclusivo de la zona Este 
de nuestro país, descrito por su amigo, el botánico Dr. Alain Liogier. 

En el campo del deporte ciencia, como le llaman al ajedrez, lo aprendió por cuenta 
propia, descollando de tal manera que llegó a ser Campeón Nacional de esta disciplina. 

El Jardín Botánico Nacional se honra al dedicar este volumen XIX de su revista 
científica Moscosoa, al cumplirse 33 años de su sentido fallecimiento y el trigésimo 
noveno aniversario del nacimiento de esta importante publicación. 


Moscosoa 19, 2015, pp. 8-13 


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Randia silae (Rubiaceae), 
especie nueva para la ciencia en La Española. 

Francisco Jiménez R 1 . & Alberto Veloz 1 


1 Jardín Botánico Nacional, Santo Domingo, República Dominicana 
j imenezrfrancisco @ yahoo .com ; curadorbotanico @ yahoo .es 


Resumen: Se describe Randia silae de la Sierra de Bahoruco, República Domi- 
nicana. 

Palabras clave: Especie nueva, Randia, Bosque seco, Sierra de Bahoruco, Isla 
Española. 

Abstract: Randia silae, a new species is described and ilustrated from Sierra de 
Bahoruco. 

Key words: New species, Randia, dried forest, Sierra de Bahoruco, Hispaniola 
Island. 


Randia silae A.Veloz R. & Jiménez Rodr., species nova 

Suffrutex 2-4 m; rami cylindrici, scabri, glabri, pilosi caulibus in statu recenti 
insidentes; stipulae 1-2 mm, generatim 2 spinis pro nodo et 3 terminalibus , 0.8-1 .6 
cm. Folia nítida, 3-5 pro nodo, petiolo 1 mm, interdum sessilia, statura et forma 
variabilibus, praecipue obovato-elliptica ad orbiculto-elliptica, ad apicem acuta ad 
late orbiculata, mucronata, basi orbiculata ad acuta, 1-3 cm x 0.8-1 cm, glabra niti- 
daque supra, pilosa subtus. Flores hermaphroditi, oxidares, praecipue solitarii, raw 
binati, sessiles, hypanthium et calyx glanduloso-verrucosus, infundibuliformis, 5-6 
mm, lobuli triangulares, 1-2 mm. Pétala imbricata, 6-9 mm longa, infundibuliformis, 
tubus viridis extra, faux alba maculis viridescentibus , lobuli albi, viridivittati subtus, 
obovati, ápice acuminati, 4-5 mm longi x 3.5 mm lati, stamina 5, parieti corollae 
affxi. Fructus, bacca ovoidea, glanduloso-verrucosa, 1 .6-2.7 cm longa x 1 .2-1 .6 cm 
lata, cremeo-viridis, 2-locularis,flavo-pallida maturescens, pulpa atroazurea, semina 
multa, applanata, triangularía, interdum orbiculata, 4-5 mm longa x 3-4 mm lata. 


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Arbusto de 2-4 m, ramas cilindricas, escábridas, glabras, pelosas en tallos de 
crecimiento reciente, estipulas de 1-2 mm, usualmente 2 espinas por nudo y 3 en los 
terminales; de 0.8 -1.6 cm. Hojas lustrosas, agrupadas de 3-5 por nudo; pecíolo de 
lmm, aveces sésiles de tamaño y forma variables, mayormente obovada-elíptica a 
orbicular-elíptica, agudas a anchamente redondeadas en el ápice, mucronadas, re- 
dondeadas a agudas en la base, de 1-3 por 0.8-1 .4 cm, glabras y lustrosas en el haz, 
pelosas en el envés. Flores bisexuales, axilares, mayormente solitarias, rara vez en 
pares, sésiles, hipantio y cáliz glandulo - verrucoso, embudado, 5-6 mm, lóbulos 
triangulares, de 1-2 mm. Corola imbricada, de 6-9 mm de largo, embudada, tubo 
verde por fuera, garganta blanca con manchas verdosas, lóbulos blancos, con una 
franja verde por debajo, obovado, acuminado en el ápice, de 4-5 mm de largo x 3.5 
mm de ancho, estambres 5, adnatos a la pared de la corola. Fruto, baya ovoidea, 
glandulo- verrucosa, 1 .6-2.7 cm de largo x 1 .2-1.6 cm de ancho, crema- verdoso, 2 - 
locular, amarillo pálido al madurar, pulpa azul oscuro, semillas numerosas, aplanadas, 
triangulares, aveces redondeadas, 4-5 mm de largo x 3-4 mm de ancho. 

Tipo aquí designado: República Dominicana: Suroeste de la Sierra de Bahoruco, 
Provincia Pedernales, 4 km al Norte del pueblo de Pedernales, en la carretera hacia 
Mencía y Aguas Negras (Carretera internacional). Bosque seco, con sustrato de ca- 
liza blanda con afloramiento de roca, con Capparis domingensis, Capparis flexuosa, 
Guaiacum sanctum, Harrisia nashii, Pilosocereus polygonus, Arcoa gonavensis, 
Trichilia aquifolia, Lemaireocereus hystrix y Opuntia caribaea. 18°05"19.8" N, 71° 
44" 08.3"'O, elev. 1 14 m, 30 de abril, 2014 (Fl, Fr) A. Veloz, F. Jiménez & M. A. 
Landestoy 4792 (Holotipo: JBSD: Isotipos: FTG, MAPR, NY, MO, UASD). 

Otros ejemplares examinados: República Dominicana: al Suroeste de la Sierra 
de Bahoruco, provincia de Pedernales, 4 km al Norte del pueblo de Pedernales, carre- 
tera hacia Mencía y Aguas Negras (carretera internacional). Bosque seco. 18°05" 19.8" 
N, 71° 44"08.3""O, elev. 114 m, 9 de abril, 2014 (Fr y botones florales) A. Veloz & 
F. Jiménez 4791 (JBSD). 13 de junio, 2007 (Fr) T. Clase, S. Marten, A. L. Monegro 
y M. Faife. 30 de junio, 2006 (Fr) A. Veloz, A. García & J. A. Torres 4055 (JBSD). 

El epíteto específico “silae” hace honor de manera postuma a la Sra. Zoila del 
Carmen Ramírez (Doña Sila), la madre de Alberto Veloz, uno de los autores de esta 
especie, curador del Herbario Nacional (JBSD), en reconocimiento por su esfuerzo 
y dedicación al enseñamos el camino de la superación. 

Randia silae se diferencia de Randia parviflora en el fruto ovoideo, glandulo- 
verrucoso, de color crema, amarillo pálido al madurar, de mayor tamaño y de semillas 
numerosas; también el hipantio y el cáliz son glanduloso-verrucosos; mientras que 
en R. parviflora es de pericarpio liso, lustroso y de color blanco, el cáliz y el hipantio 
son glabros y en ocasiones ciliados. 


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Distribución y Hábitat 

Está restringida a una localidad de bosque seco del Suroeste de la Sierra de 
Bahoruco, Prov. Pedernales, en un área con suelo de caliza blanda y afloramiento 
de roca, a una elevación que oscila entre los 100 y 130 msnm, con una precipitación 
de 583 mm promedio anual y una temperatura de 27.6 °C. La vegetación asociada 
está compuesta por: Capparis domingensis, Capparis flexuosa , Guaiacum sanctun, 
Harrisia nashii, Pilosocereus polygonus, Arcoa gonavensis, Trichilia aquifolia, 
Lemaireocereus hystrix, Opuntia caribaea. 

Se considera que por el reducido número de individuos, su distribución restrin- 
gida, y por encontrarse próximo a una cantera de extracción de caliza, esta especie 
se encuentra en Peligro Critico. 



Ambiente donde crece R. Silae. 


Agradecimientos 

Al Dr. Cyril Nelson de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, por la 
traducción de la diagnosis al latín. A Milcíades Mejía, Brígido Peguero y Ricardo 
García por la revisión del artículo; a Teodoro Clase y Miguel Ángel Landestoy por 


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su ayuda en las colectas de campo; al Jardín Botánico Nacional, por el apoyo en 
las exploraciones botánicas, a los profesores Antonio García y Juan A. Torres de la 
Universidad de Jaén, España, que nos acompañaron y financiaron la exploración en 
la que se descubrió esta especie. 


Literatura consultada 

Liogier, A.H. 1961. La flora de Cuba V. Universidad de Puerto Rico. 64-66. 
Liogier, A.H. 1995. La flora de La Española VII. Universidad Central del Este. San 
Pedro de Macorís, República Dominicana. 386-389. 

Liogier, A.H. 1997. Descriptive Flora of Puerto Rico and Adjacent Islands V. Uni- 
versidad de Puerto Rico. 151-154. 


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Moscosoa 19, 2015, pp. 14-21 


Adiciones taxonómicas para la orquideoflora neotropical 


Fredy Archila 1 - 2 , Francisco Jiménez R . 3 & Mario Véliz 4 


‘Estación Experimental de orquídeas de la Familia Archila, Guatemala 
2 Herbario BIGU, USAC, Guatemala; archilae@gmail.com 

3 Jardín Botánico Nacional, Apartado Postal 21-9, Santo Domingo, República Dominicana. 

jimenezrfrancisco@yahoo.com 

4 Curador Herbario BIGU, Escuela de Biología USAC 


Resumen: Se presentan cuatro nuevas especies de orquídeas de los bosques del 
neotrópico, pertenecientes a la subtribu Pleurothallidinae. Se incluye Restrepia 
valverdei, que crece de Guatemala a Costa Rica en la región del trópico húmedo, 
Lepanthes milciadesmejiae de los bosques nubosos de Guatemala, Masdevallia 
corinnea, endémica y stenotipíca del Norte de Guatemala y Specklinia daviesii. 

Palabras clave: Orchidaceae, Guatemala, Neotrópicos, Masdevallia. Lepanthes, 
Specklinia, Restrepia. 

Abstract: Four new orchid species from neotropical forests belonging to the subtribe 
Pleurothallidinae are presented. Restrepia valverdei, which grows from Guatemala 
to Costa Rica in the humid tropics, Lepanthes milciadesmejiae of the cloud forests of 
Guatemala, Masdevallia corinnea, endemic and stenotopic of northern Guatemala, 
and Specklinia daviesii. 

Key words: Orchidaceae, Guatemala, Neotropics, Masdevallia. Lepanthes, Spec- 
klinia, Restrepia. 


Introducción 

De las regiones fitogeográficas mas diversas en la Tierra, la Neotropical es una 
de ellas, en ninguna otra región existen tantas especies de plantas y animales, un 
tercio de todas las plantas con flores se distribuyen en esta zona, en donde además se 
incluyen los bosque húmedos tropicales más grandes del planeta, unas de las reser- 
vas más importantes de biodiversidad en la Tierra. Varias familias importantes son 
exclusivas o casi así, tal es el caso de Tropeoláceas, Malesherbiaceas, Bromeliáceas 


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y Cactáceas (Cabrera & Willink, 1973). La región Neotropical limita al norte, con la 
Zona de Transición Mexicana, incluye buena parte de América Central, las Antillas, 
las islas Galápagos y casi la totalidad de America del Sur, excepto el sur de Chile y 
parte de la Patagonia Argentina (Zunino & Zullini, 2003). 

Restrepia valverdei Archila, Jiménez Rodr. & Véliz, Sp. nov. (fig.l) 

Haec species Restrepia cobanensis similis est sed sepalis lateralibus orbicularis, 
labella, rombeo-elipticis. Et florum colore differt. 



Figura 1 .Restrepia valverdei Archila, Jiménez Rodr. & Véliz. 

a) Sépalo superior; b) Sépalos laterales; c) Gynostemium; d) Pétalos; e) Labelo 


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Planta de 20- 26 cm de altura. Ramicaule 17 cm de altura, hoja de 9 cm de largo y 

4 cm de ancho. Inflorescencia uniflorada con el sépalo superior y pétalos verdehialino 
con manchas lilas y el osmophoro rosado. Sépalos laterales verde hialino con líneas 
corintas que comienzan delgadas en la base y luego se engrasan formando una sola 
mancha en el ápice, el ginostemio verde-amarillento. Sépalo superior basalmente 
truncado, subtriangular, con la porción apical presentando una disminución abrupta de 
forma linear y posteriormente un osmoforo orbicular glandular, de 1 . 1 cm de largo y 
0.2 cm de ancho. Sépalos laterales unidos formando un sinsepalo de dorma orbicular, 
con el ápice oblicuamente orbicular, de 1 .25 cm de largo y 0.9 cm de ancho. Pétalos 
curvados, lineares con el ápice redondeado, de 0.85 cm de largo y 0.01 cm de ancho, 
con un osmóforo que ocupa el 60% del total de su longitud, basalmente ensanchado 
con una mancha corinta en forma de punto. Labelo de 0.75 cm de largo y 0.4 cm 
de ancho, con un pequeño pie y la lámina rombeo-eliptica con el ápice redondeado 
microscópicamente emarginado, y un par de lobos dentados en la porción basal de 
0.08 cm de largo. Ginostemio linear, capitado de 0.55 cm de largo, montado sobre 
una base engrosada de forma subcuadrada. 

Tipo aquí designado: Guatemala, Izabal, El Estor, colectada a 1000 msnm, 
septiembre 2000, Fredy Archila, FA-sn. Holotipo: BIGU. 

El epíteto específico hace honor a Edwin Castro Valverde, por su trabajo en el 
cultivo y rescate de orquídeas de Centro América. 

Lepanthes milciadesmejiae Archila, Jiménez Rodr. & Véliz, Sp. nov. (Fig. 2) 

Haec species Lepanthes guatemalensis similis est sed sepalis oblique ovati, sépala 
superis, ovati. Et florum colore brunneus. 

Planta cespitosa de 2.5 cm de largo. Ramicaule de 2 cm de largo, cubierto de 

5 vainas lepantiiformes de color pardo. Inflorescencia sucesiva produciendo 4 o 
5 flores en el ápice, de hasta 3 cm de largo. Flores de color café con anaranjado. 
Ovario oblongo verde con manchas lilas, de 0.2 cm de largo. Sépalo superior ovado 
acuminado, de 0.4 cm de largo y 0.25 cm de ancho en la base. Sinsépalo de 0.5 cm 
de largo y 0.3 cm de ancho en la base, cada sépalo oblicuamente ovado, acuminado 
pero en el borde interno del ápice una protuberancia. Pétalos bilobados: los lobos 
apicales 0.13 cm de largo y 0.03 de ancho, oblicuamente oblongos con el ápice 
oblicuamente trunca-redondeado. Lobos inferiores 0.13 cm de largo y 0.01 cm de 
ancho, linearfalcado con el ápice redondeado. Labelo trilobado, de 0.16 cm de largo 
y 0.02 de ancho, el lobo central un proceso pubescente y los laterales bilaminares, 
la porción proximal separada oblonga con el ápice truncado, la porción distal obli- 
cuamente linear-oblonga, con el ápice reflexo. Ginostemio linear-oblongo 0.14 cm 
de largo, curvado. Tipo aquí designado: Guatemala: Alta Verapaz, Carcha, en bosque 
nuboso. Septiembre 2008. Fredy Archila FA-sn. Holotipo: BIGU. 


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El epíteto específico hace honor al eminente botánico dominicano Milcíades 
Mejía, Presidente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. 



Figura 2. Lepanthes milciadesmejiae Archila, Jiménez Rodr. & Véliz 
Flor completa 


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Specklinia daviesii Archila, Jiménez Rodr. & Véliz, Sp. nov. (fig. 3) 

Haec species Specklinia judii similis est sed sepalis lateralibus divergentibus et 
oblique eliptici, labella, oblongo-elipticis. 

Planta pequeña (comparada con especies afines como S. judii Archila). Hojas 
elípticas con un pequeño peciolo acanalado y el ápice tridentado, de 10 cm de lar- 
go y 1.15 cm de ancho. Inflorescencia aplanada de 10 a 20 cm de largo, con flores 
anaranjadas pero a diferencia de S. juddi y S. endotrachis, la flor posee los sépalos 
totalmente abiertos y separados. Flores con sépalos basalmente verde-amarillentos y 
el resto anaranjados y papilosos; pétalos y labelo anaranjados, ginostemio amarillo. 
Sépalo superior, triangular, apicalmente agudo, de 1 .35 cm de largo y 0.5 cm de ancho. 
Sépalos laterales, de 1 .3 cm de largo y 0.35 cm de ancho, oblicuamente elíptico con 
el ápice acuminado con una protuberancia glandular papilosa, la base subcuadrada. 
Pétalos oblicuamente oblongos apicalmente redondeados, internamente papiloso y 
el ápice cóncavo, de 0.8 cm de largo y 0.01 cm de ancho. Labelo recurvado, oblongo 
elíptico la base truncada y el ápice redondeado, con dos quillas marginales formando 
un canal central, de 0.6 cm de largo en su posición curva y 0.02 cm de ancho. Gi- 
nostemio con un pie de columna recurvado y un ápice oblicuamente truncado con 
los bordes dentados, en la parte apical-dorsal apiculado, de 0.6 cm de largo y 0.1 
cm de ancho. Ovario oblicuamente oblongo, de 0.3 cm de largo y 0.1 cm de ancho. 

Tipo aquí designado: Guatemala, Alta Verapaz, Tactic. A 1200 msnm, Agosto, 
1998. Fredy Archila, FA-sn. Holotipo: BIGU. 

El epíteto específico hace honor a Kevin Davies, un gran investigador europeo 
que con su curiosidad y rigor científico nos ha mostrado un mundo microscópico de 
las orquídeas. 


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-W t 


Specklinia daviesii 






Figura 3. Specklinia dcrviesii Archila, Jiménez Rodr. & Véliz 

a) Flor completa de lado; b) Gynostemium; c) Sépalo superior; d) Pétalo; e) Labelo; 

f) Sépalo lateral; g) Polinias. 


É 


20 


Moscosoa 19, 2015 


Masdevallia corinnea Archila, Jiménez Rodr. & Véliz, Sp. nov. (Fig. 4). 

Haec species Masdevallia floribunda similis est sed sepalis lateralibus orbiculare, 
labella, oblongo-panduratis. Et florum colore differt. 

Planta cespitosa, pequeña comparada con sus parientes M. floribunda. Hojas 
pecioladas obovadas, con el ápice tridentado; de 4 a 7.5 cm de largo y 1 .2 a 1 .5 cm 
de ancho. Flores de color rosa lavanda con el ápice del sépalo superior anaranjado 
y el ápice de los sépalos básales rosa-anaranjados. Los sépalos unidos formando un 
tubo únicamente en la base y luego de la parte media al ápice se separan, únicamente 
quedando unidos los sépalos laterales formando un sinsepalo. Sépalo superior 1.9 
cm de largo y 0.5 cm de ancho con el ápice caudado. Sépalos laterales connados, 
orbicular con los ápices libres, estos aciculares; de 1 .5 cm de largo y 1 .1 cm de an- 
cho. Pétalos oblongos con el ápice oblicuamente emarginado y en la parte ventral 
con una quilla que se proyecta de Va proximal a Va distales, 0.3 cm de largo y 0.1 
cm de ancho. Labelo oblongo-pandurado, con el ápice redondeado, de 0.31 cm de 
largo y 0.15 cm de ancho, con dos quillas centrales. Ginostemio de 0.28 cm de largo 
oblongo. Ovario oblongo, glabro de 0.45 cm de largo. Fruto oblicuamente ovoide, 
de 1 .3 cm de largo y 0.5 cm de ancho. 

Tipo aquí designado: Guatemala: Finca Setaño, en bosque húmedo. Octubre 
2009, a 400 msnm, Fredy Archila FA-sn. Holotipo: BIGU. 

El epíteto específico hace honor a Corinne Willock, persona que se proyecta 
desde Estados Unidos de América al desarrollo de Guatemala en áreas donde crece 
esta especie. 



Masdevallia corinne 



Moscosoa 19, 2015 


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Figura 4. Masdevallia corinnea Archila, Jiménez Rodr. & Veliz 
a) Sépalos; b) Pétalos; c) Labelo; d) Vista lateral del 
gynostemium; e) Vista lateral de la flor. 



Literatura citada 


Cabrera A. L., & A. Willink. 1973. Biogeografía de América Latina. Monografía 13, 
Serie de Biología. Organización de los Estados Americanos. 120 pp. 

Zunino M. & A. Zullini. 2003. Biogeografía, la dimensión espacial de la Evolución. 

Fondo de Cultura Económica, México. 359 pp. 

Antonelli, A., J.A.A.Nylander,C. Persson,& I. Sanmartín. 2009. Tracing the impact 
of the Andean uplift on Neotropical plant evolution. PNAS 106 (24): 9749-9754. 


22 


Moscosoa 19, 2015, pp. 22-36 


Distribución de la familia Bromeliaceae Juss. en 
La Española en base a colecciones de herbario 


Natalia Ruiz Vargas 1 - 2 , Cyntia Ortiz Rojas 3 , Ángela Guerrero 4 


1 Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo Dr. Rafael M. Moscoso, República Dominicana Apdo. 21-9 

2 Autor de correspondencia; correo: nataliaruiz@jbn.gob .do 

’Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Santo Domingo, República Dominicana 
4 Universidad Autónoma de Santo Domingo, República Dominicana 


Resumen: Bromeliaceae es una de las familias más extensas con distribución 
Neotropical. En La Española existen 58 especies distribuidas en 11 géneros, que 
ocupan diversos hábitats con formas de vida, epífita y terrestre. Se analizaron 2,142 
especímenes pertenecientes a los herbarios JBSD, EHH, USD, UCMM, PHU, S, 
MO, NY y BSB, con la finalidad de obtener información acerca de las áreas con 
mayor diversidad y realizar mapas de distribución de este taxón en la isla. Los 
resultados permitieron actualizar el listado de Bromeliáceas de la isla. 

Palabras clave: Bromeliaceae, Española, Distribución 

Abstract: Bromeliaceae is one of the most extense families with neotropical 
distribution. In Hispaniola, there are 58 species in 11 genera; they occupy diverse 
environments with epiphytic and terrestrial life forms. We analyzed 2,142 speci- 
mens belonging to the herbaria JBSD, EHH, USD, UCMM, PHU, S, MO, NY y 
BSB, with the intent of obtaining information on important areas for diversity and 
endemism , habitat preferences and other ecological factors . The results allowed the 
update of the Bromeliaceae list for the island. 

Keywords: Bromeliaceae, Hispaniola, Distribution 


Introducción 

La Bromeliaceae es una de las familias más extensas de distribución neotropical, 
con 3,408 especies en 59 géneros (Luther, 2014). Solo una especie se encuentra en 
África Occidental, Pitcairnia feliciana (Benzing, 1980). Su rango ecológico abarca 
desde bosques lluviosos hasta bosques costeros hiperáridos, y elevaciones que van 
desde el nivel del mar hasta más de 4,000 m (Crayn et al., 2004). En La Española 
está representada por 58 especies, la mayoría de ellas nativas (Ariza- Julia &Liogier, 
1977). Esta familia tiene un alto valor comercial, en general por su valor ornamental 
y en particular, por el cultivo de Ananas comosus (piña) como planta comestible. 


Moscosoa 19, 2015 


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Las adaptaciones vegetativas y la existencia de distintas formas de vida les han 
permitido a las Bromelias la diversificación y colonización de los distintos tipos de 
hábitats en el Neotrópico (Givnish et al., 2004), garantizando así su éxito ecológico 
y evolutivo. Presentan tres tipos de hábitos: terrestre, saxícola y epífito. Aproxima- 
damente 46% las especies y 44% de los géneros de este taxón son de hábito epifito 
( Aechmea con un 80%, Tillandsia con un 88%, Guzmania con un 85% y Vriesea con 
un 76%). Esto les otorga una ventaja en áreas donde los suelos presentan escasez de 
nutrientes y de recursos hídricos (Gentry & Dodson, 1987). 

El hábito epífito también está ligado a una importante diversidad de especies en 
otros grupos, como la familia Orchidaceae, principalmente, además de Araceae y 
Piperaceae en menor medida. Tanto en Orquídeas, como en Bromelias, los grupos 
predominantemente epífitos, Epidendroidea y Tillandsioidea, respectivamente, son los 
que albergan la mayor diversidad de especies en cada familia (Gentry & Dodson, 1987). 

Por otro lado, dos tercios de las bromelias presentan una forma de fotosíntesis 
conocida como Metabolismo Ácido de las Crassulaceae (CAM) (Crayn et al., 2004), 
la cual les permite la fijación de C02 de noche, reduciendo así la pérdida de agua 
(Benzing, 2000). Esto se traduce en adaptaciones a condiciones donde el acceso al 
líquido es limitado, como en bosques secos y el hábito epífito. 

La familia Bromeliaceae en el Caribe insular está representada por los géneros: 
Aechmea, Bromelia, Catopsis, Glomeropitcairnia, Guzmania, Hohenbergia, Mezo- 
bromelia, Pitcairnia, Racinaea, Tillandsia, Vriesea y Werauhia, además de Ananas, 
introducida, pero ampliamente cultivada y naturalizada en algunos casos. En general, 
tiende a haber poco endemismo, a excepción de los géneros Pitcairnia y Hohenbergia 
(Proctor, 1984; Liogier «fe Martorell, 2000; Howard, 1979), cuyas especies suelen 
ser endémicas de cada isla. 


Metodología 

Actualización del listado de especies de Bromeliáceas 

Para la actualización del listado de especies se utilizaron como base los elabo- 
rados por Moscoso (1943), Liogier «fe Ariza-Julia (1977) y Zanoni et al. (1986). Se 
revisaron las colecciones o bases de datos de diferentes herbarios e instituciones, 
además de trabajos monográficos y otras fuentes de literatura donde se reportara la 
ocurrencia de las especies en la isla. 

En los casos que se presenta sinonimia, se tomó como válido el nombre que figura 
en la publicación “An Alphabetical List of Bromeliad Binomials” de H. Luther (2014). 

Los Herbarios localizados en la República Dominicana fueron visitados perso- 
nalmente y sus especímenes fotografiados para la elaboración de una base de datos 


24 


Moscosoa 19, 2015 


en Microsoft Acces2007, la cual fue depositada en el Herbario Nacional (JBSD). 
Aquellos ubicados fuera del territorio nacional se consultaron sus bases de datos a 
través de su página Web. A continuación un listado de los herbarios consultados. 

Nacionales: 

• Herbario del Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael Ma. Moscoso (JBSD) 

• Herbario de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (USD) 

• Herbario Rafael Ma. Moscoso de la Pontificia Universidad Católica Madre 
y Maestra (UCMM) 

• Herbario de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (HU; siglas sin recono- 
cimiento internacional) 

Internacionales: 

• Herbario Erik Leonard Ekman de la Universidad Estatal de Haití (EHH) 

(http://www.umce.ca/cours/martin/herbier_ekman/Ekman_Herbarium.htm) 

• Herbario del Missouri Botanical Garden (MO) (www.tropicos.org) 

• Herbario Virtual C. V. Starr del New York Botanical Garden (NY) 

(http://sciweb.nybg.org/science2/VirtualHerbarium.asp) 

• Herbario Berolinense de la Universidad Freie (BSB) (http://www.bgbm.org) 

• Herbario del Museo Sueco de Historia Natural (S) (www.nrm.se) 


Distribución 

El territorio de la isla fue dividido en distintas zonas, que corresponden a las 
principales regiones geográficas de la isla: Cordillera Central - Massif du Nord, Sie- 
rra de Bahoruco - Massif de la Selle y Massif de la Hotte, Cordillera Septentrional, 
Cordillera Oriental, Valle del Cibao, Valle de San Juan, Sierra de Neiba, Sierra de 
Yamasá, Llano Costero del Este, Zona Costera del Norte, Jaragua, Península y Bahía 
de Samaná y Sierra Martín García. Las localidades donde fueron recolectadas las 
especies fueron ubicadas en cada una de estas grandes regiones. Las islas y cayos 
fueron considerados como parte de la región de tierra firme más adyacentes. 

Con los datos de los especímenes que se encontraban geo-referenciados se ela- 
boraron mapas de distribución, utilizando el software gratuito DIVA-GIS versión 
5.2, desarrollado por la Universidad de California y LizardTech, Inc. 

La información colectada permitió localizar cuáles son las áreas geográficas de 
mayor importancia en cuanto a diversidad, abundancia y endemismo de Bromeliaceae. 


Moscosoa 19, 2015 


25 


Estadísticas generales 

Los análisis estadísticos básicos acerca del porcentaje de endemismo por género, 
el rango altitudinal y el tipo de hábitat donde predominan las especies se realizaron 
en Microsoft Excel 2007. 

Para determinar el tipo de vegetación asociada a las bromelias, la información 
debió ser ajustada a la nomenclatura de Hager y Zanoni (1993) con algunas modi- 
ficaciones en la altura a la que comienzan a observarse los bosques nublados. Estas 
modificaciones se aplicaron en los sistemas montañosos dependiendo de su posi- 
ción con respecto a la entrada de los vientos alisios, considerando que, en aquellos 
ubicados más al nordeste los bosques nublados comienzan a aparecer a alturas más 
bajas que en los ubicados en el suroeste de la isla por el efecto de sombra de lluvia. 
El sistema de Hager y Zanoni utiliza una combinación de criterios para agrupar la 
biodiversidad, tales como: el clima, la altitud, topografía, características geográficas, 
ubicación y especies características (tabla #1). 


Tabla# 1: 

Tipo de vegetación y estandarización con el sistema de clasificación de la vegetación de 
Hager y Zanoni (1993) con modificaciones (2010) 


Tipos de vegetación encontrados en las 
etiquetas 

Sistema de clasificación de Hager y Zanoni (1993) 
con modificaciones (2010) 

Bosque latifoladio húmedo, bosque húmedo, 
bosque latifoliado muy húmedo, bosque muy 
húmedo, bosque medio húmedo. Bosque nublado 
latifoliado, Bosque nublado latifoladio. Bosque 
nublado, Bosque pluvial, Bosque siempreverde. 
Bosque latifoliado, manaclar 

Bosque nublado por encima de ~750msnm (depen- 
diendo del sistema montañoso) 

Bosque ombrófilo hasta ~750msnm (dependiendo del 
sistema montañoso) 

Pinar mixto. Pinar 

Bosque costero 

Pinar 

Bosque costero (a nivel del mar) 

Bosque medio seco, bosque seco, bosque árido, 
bosque muy árido, bosque espinoso 

Bosque seco 

Manglar 

Bosque ribereño. Bosque de galería 

Manglar 

Bosque ribereño 




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Resultados y Discusión 

Listado actualizado de las especies de Bromeliaceae Juss. en La Española 

En el Catalogus Florae Domingensis (Moscoso, 1943) aparece un listado en el 
que se registran 46 especies para la isla de Santo Domingo, repartidas en 1 1 géneros. 
Un segundo listado es publicado en 1977 por Ariza Julia y Liogier (1977), en el cual 
se reportan 57 especies distribuidas en ocho géneros. Zanoni et al. (1986) publican 
una nueva revisión de la familia (excluyendo el género Pitcairnia) donde listan 52 
especies en siete géneros. Acevedo Rodríguez y Strong (2012) publican el Catálogo 
de plantas con semillas de las Indias Occidentales, en este incluyen 62 taxa. Todos 
estos listados incluyen A. comosus como una de las especies presente en la isla. 

El listado actualizado de las Bromeliaceae de La Española está compuesto por 
58 especies repartidas en 1 1 géneros [incluyendo Ananas comosus (L.) Merr., es- 
pecie cultivada y naturalizada en prácticamente todo el Caribe] . Algunos cambios 
se observan en relación al último listado elaborado para el grupo, el cual excluye el 
género Pitcairnia (Zanoni et al., 1986): especies del género Vriesea (V. capituligera, 
V. ringens, V. sanguinolenta y V. sintenisii) han pasado a los géneros Mezobromelia y 
Werauhia. Las especies Tillandsia jenmani, T. caribaea y T. spiculosa pasan a formar 
parte del género Racinaea. 

Se determina que la identificación de un espécimen como Guzmania erythrole- 
pis fue un error y que esta especie no se encuentra presente en la isla. El espécimen 
corresponde en realidad a G. berteroniana (Zanoni & Jiménez, 2002). Por otro lado, 
se reporta la especie Tillandsia kuzmae Ehlers (Ehlers, 2000) descrita para la región 
norte del país, en Moca y Constanza, aunque hay quienes dudan si ésta realmente 
corresponde a una especie distinta a las ya descritas para el país (Mejía, 2010. Com. 
pers.), por lo que estudios taxonómicos deben continuar realizándose para determinar 
esta especie. 

Tillandsia ariza- juliae , presente en los pinares de la Cordillera Central y Sierra 
de Bahoruco, se encuentra reportada para Maricao, Puerto Rico (Liogier & Mar- 
torrel, 2000), en bosques que alcanzan los 900 msnm (Departamento de Recursos 
Naturales y Ambiente, 2008). Correspondiendo con el ajuste del efecto de las masas 
de tierra a alturas menores de 900 m ya la encontramos reportada para La Españo- 
la; sin embargo esta se encuentra casi exclusivamente asociada al pino y, por tanto 
Mejía (com. pers., 2010) considera necesaria la revisión de especímenes de ambos 
territorios, pues sería improbable que pertenezcan al mismo taxón. Un espécimen 
de T. ariza-juliae proveniente de Maricao fue localizado en el Herbario Nacional de 
los Estados Unidos (Winters, S.H., s.n.; SU). 

El listado propuesto por Acevedo-Rodríguez y Strong (2012) no reconoce los 
géneros Racinaea y Werahuia y las especies pertenecientes a estos las tratan como 


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Tillandsia y Vriesea, respectivamente. Los autores también incluyen tres especies que 
no se incluyen en el listado publicado a continuación, por entender que se trata de 
especies introducidas que no están naturalizadas y, por tanto, no deben considerarse 
como parte de la flora de la Isla [Bilbergia pyramidalis (Sims.) Lindl., Hohenbergia 
penduliflora (A. Rich.) Mez y Pitcairnia xanthocalyx Mart.] 

De las 58 especies presentes en nuestra isla, 46 son nativas (79%), 1 1 son endé- 
micas (19%) y una introducida (2%) (tabla #1 y gráfica #1). 

Tabla #1: 

Listado de especies de la familia Bromeliaceae en La Española 

Nombre Estatus biogeográfico 

Aechmea nudicaulis (L.) Griseb. N 

Ananas comosus (L.) Merr. I 

Bromelia karatas L. N 

Bromelia pinguin L. N 

Catopsis beteroniana (Schult. f.) Mez N 

Catopsis floribunda L .B . S m . N 

Catopsis nítida (Hook.) Griseb. N 

Catopsis nutans (Sw.) Griseb. N 

Catopsis sessiliflora (Ruiz & Pav.) Mez N 

Guzmania berteroniana (Schult. F.) Mez N 

Guzmania ekmanii (Harms) Harms ex Mez E 

Guzmania lingulata (L.) Mez N 

Guzmania monostachia (L.) Rusby ex Mez N 

Mezobromelia capituligera (Griseb.) J.R. Grant N 

Pitcairnia domingensis L.B. Sm. E 

Pitcairnia elizabethae L.B. Sm. E 

Pitcairnia fuertesii Mez E 

Pitcairnia jimenezii L.B .Sm. E 

Pitcairnia samuelsonii L .B .Sm . E 

Racinaea jenmani (Baker) M.A. Spencer & L.B . Sm. N 

Racinaea spiculosa (Griseb.) M.A. Spencer & L.B. Sm. N 

Racinaea tetrantha (Ruiz &Pav.) M.A. Spencer & L.B . Sm. N 

Tillandsia ariza-juliae L.B .Sm. & J. Jiménez Aim. N 

Tillandsia balbisiana Schult. f. N 

Tillandsia baliophyla Harms E 

Tillandsia bulbosa (Hook.) N 

Tillandsia capitata Griseb. N 

Tillandsia compacta Griseb. N 

Tillandsia compressa Bertero ex Schult. F. N 


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Tillandsia excelsa Griseb. N 
Tillandsia fasciculata Sw. N 

Tillandsia fendleri Griseb. N 

Tillandsia festucoides Brongn. ex Mez N 

Tillandsia flexuosa Sw. N 

Tillandsia hotteana Urb. N 

Tillandsia júncea (Ruiz &Pav.) Poir. N 

Tillandsia kuzmae Ehlers E 

Tillandsia lescaillei C. Wright N 

Tillandsia moscosoi L .B .Sm . E 

Tillandsia paniculata (L.) L. E 

Tillandsia paucifolia Baker N 

Tillandsia polystachia (L.) L. N 

Tillandsia pruinosa Sw. N 

Tillandsia recurvata (L.) L. N 

Tillandsia schiedeana Steud. N 

Tillandsia selleana Harms N 

Tillandsia setacea Sw. N 

Tillandsia tenuifolia L. N 

Tillandsia usneoides (L.) L. N 

Tillandsia utriculata L. N 

Tillandsia v ariabilis Schltdl. N 

Vriesea didistichoides (Mez) L.B.Sm. N 

Vriesea incurva (Griseb.) Read N 

Vriesea macrostachya (Bello) Mez N 

Vriesea tuerckheimii (Mez) L.B.Sm. E 

Werauhia rigens (Griseb.) J.R. Grant N 

Werauhia sanguinolenta (Linden ex Cogn. & Marchal) J.R. Grant N 

Werauhia sintenisii (Baker) J.R. Grant N 


1 , 2 % 



o Nativas 
■ Endémicas 
s Introducidas 


Gráfica #1: Estado biogeográfico de la familia Bromeliaceae en La Española 


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Tillandsia, con 29 especies, es el género más diverso, con 51% de todas las espe- 
cies de la familia. Pitcairnia y Catopsis le siguen con cinco especies (8%) cada uno, 
Guzmania y Vriesea con cuatro (7%) cada uno, Racinaea y Werauhia con tres (5%) 
cada uno, Bromeliados (3%), Aechmea, Ananas y Mezobromelia con una especie 
(2%) cada uno (gráfica #2). 



□Werauhia 

Gráfica #2: Distribución de las especies de Bromeliaceae por género en La Española 


Pitcairnia es el género de mayor endemismo, con el 100% de sus especies 
exclusivas de la isla, patrón que se repite en la mayor parte de las islas del Caribe. 
Otros géneros con especies endémicas son Tillandsia con cuatro (15%), Vriesea y 
Guzmania con uno cada uno (33% y 25%, respectivamente). 


Ecología general de la familia Bromeliaceae Juss. en La Española 

En La Española, 11 (20%) de las especies de Bromeliaceae son terrestres, 29 
(52%) son epífitas y 16 (28%) poseen ambos tipos de hábitos (gráficos #3 & #4). Los 
estudios de Gentry y Dodson ( 1 987) sobre el epifitismo en el Neotrópico resaltaron 
que el género de Bromeliaceae más abundante correspondía a Tillandsia, aquel en el 
que se presentaba el mayor número de especies epífitas. Los hechos se repiten aquí; 
éste es el grupo más abundante y el que precisamente cuenta con el mayor número de 
especies epífitas, aunque no el mayor porcentaje. Los géneros Catopsis y Racinaea 
son 100% epífitos, pero no han alcanzado el grado de radiación que Tillandsia. Esto es 
probablemente debido a factores que serán analizados en la sección correspondiente 
a cada taxón; sin embargo, es importante resaltar que ambos géneros son parte de la 


30 


Moscosoa 19, 2015 


subfamilia Tillandsioidea (Barfuss et al„ 2005), que Racinaea es un género creado a 
partir de un grupo de especies pertenecientes en un momento a Tillandsia (Spencer 
& Smith, 1993) y que Tillandsia continúa siendo un grupo parafilético (Barfuss et 
al., 2005). 

Géneros de hábito exclusivo existen cuatro en la isla, Bromelia y Pitcairnia, 
terrestre y rupícola, respectivamente y Catopsis y Racinaea, ambos epífitos. Vriesea 
cuenta con especies epífitas y terrestres, Tillandsia con especies terrestres y epífitas 
mientras que todas las especies de los géneros Aechmea, Guzmania, Mezobromelia 
y Werauhia se han adaptado a los dos tipos de hábitos. 



Gráfica #3: Hábito de la Bromeliaceae en La Española 

Gráfica #4: Número de especies por género de la familia Bromeliaceae según el tipo de hábito 


Moscosoa 19, 2015 


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La familia está representada en una gran diversidad de ambientes, desde bosques 
costeros hasta pinares de montaña (gráficas #5 & #6) . La mayor parte del grupo habita 
bosques latifoliados, tanto ombrófilos como nublados. El 33% de los especímenes 
fueron recolectados en bosques ombrófilos y el 30% en bosques nublados. Por otro 
lado el 82% de las especies fueron reportadas en bosques ombrófilos y 78% en bos- 
ques nublados. Otros hábitats importantes para la familia incluyen los pinares (56%), 
bosques secos (43%) y bosques costeros (41%). 



BO BS BLN BC PN MG MC BR I 


Gráfica#5: Porcentaje de especímenes colectados por tipos de vegetación de la familia Bromeliaceae en 
La Española. 

Leyenda: BO: Bosque ombrófilo; BS: Bosque seco; BLN: Bosque latifoliado nublado; 

BC: Bosque costero; PN: Pinar; MG: Manglar; MC: Manaclar; BR: Bosque ribereño; 

I: Indeterminado 


Moscosoa 19, 2015 


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BO BLN BC BS BR PN MG MC 


Gráfica #6: Porcentaje de especies por tipo de vegetación de la Bromeliaceae de La Española 
Leyenda: BO: Bosque ombrófilo; BLN: Bosque latifoliado nublado; BC: Bosque costero; BS: Bosque 
seco; PN: Pinar; MG: Manglar; MC: Manaclar; BR: Bosque ribereño 


El taxón se encuentra distribuido en toda la isla, desde el nivel del mar hasta las 
cercanías del Pico Duarte y La Pelona, en todas las regiones geográficas de la isla 
(gráfica #7 & imagen #1). Laregión geográfica que cuenta con la mayor diversidad 
de especies es el complejo Cordillera Central - Massif du Nord, con el 89% de todas 
las especies de la familia representadas allí. Le sigue en importancia la Sierra de 
Bahoruco - Massif de la Selle con 73%, el Valle del Cibao con 63% y la Península 
y Bahía de S amaná con 54%. 

Cuatro géneros poseen especies endémicas, Guzmania (1), Pitcairnia (6), 77- 
Uandsia (4) y Vriesea (1). Las regiones geográficas donde predomina el endemismo 
de Bromeliaceae son, en primer lugar, el complejo Cordillera Central - Massif du 
Nord con el 83% de las especies presentes, luego la Sierra de Bahoruco - Massif 
de la Selle con el 67% y finalmente la Sierra de Neiba, Cordillera Septentrional y la 
Península y Bahía de Samaná con 42% cada una (gráfica #8). El mapa de distribu- 
ción de especies endémicas (imagen #2) resalta cuatro zonas de alta concentración 
de endemismo. Estas corresponden más bien a zonas donde los esfuerzos de colecta 
han sido mayores, son todos lugares donde la concentración de especies endémicas 
es alta, excepto por la Sierra de Neiba, dato que nos hace ver que es una zona que 
debe ser más explorada. 


Moscosoa 19, 2015 


33 


100% - 

89% 

90% ' 



olivo ‘ 




70% - 




r7D 60% 

RAOL 

60% J 



5¿ 

776 

46% 





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40% H 

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Gráfica #7: Porcentaje de especies por regiones geográficas 

Leyenda: CC-MN. Cordillera Central - Massif du Nord; SB-MS: Sierra de Bahoruco - Massif de la Selle; 
SN: Sierra de Neiba; MH: Massif de la Hotte; CS: Cordillera Septentrional; CO: Cordillera Oriental; 
VC: Valle del Cibao; SY: Sierra de Yamasá; VSJ: Valle de San Juan; LCE: Llano Costero del Este; ZCN: 
Zona Costera del Norte; PC: Plaine Central; PBS: Península y Bahía de Samaná; J: Jaragua; SMG: Sierra 
Martín García. 



Gráfica #8: Porcentaje de especies endémicas por regiones geográficas 

Leyenda: CC-MN. Cordillera Central - Massif du Nord; SB-MS: Sierra de Bahoruco - Massif de la Selle; 
SN: Sierra de Neiba; MH: Massif de la Hotte; CS: Cordillera Septentrional; CO: Cordillera Oriental; 
VC: Valle del Cibao; SY: Sierra de Yamasá; VSJ: Valle de San Juan; LCE: Llano Costero del Este; ZCN: 
Zona Costera del Norte; PC: Plaine Central; PBS: Península y Bahía de Samaná; J: Jaragua; SMG: Sierra 
Martín García 


34 


Moscosoa 19, 2015 




Imagen #2: Distribución de las especies endémicas de Bromeliaceae en La Española 


Conclusiones 

La familia cuenta con 58 especies, distribuidas en 1 1 géneros. De éstas, 45 son 
nativas, 12 endémicas y una introducida. 

La Bromeliaceae ocupa casi todos los territorios y hábitats disponibles en la isla, 
desde el nivel del mar hasta pasados los 3,000 m de altitud, pero predominan en los 
ecosistemas de montaña y bosques ombrófilos y nublados. 

Las principales zonas de diversidad de la familia, aquellas donde se concentra 
una gran variedad de especies, y, por tanto, lugares importantes para la conservación 


Moscosoa 19, 2015 


35 


de Bromeliaceae son: el extremo Sur-este de la Sierra de Bahoruco, la provincia de 
San José de Ocoa, la provincia de La Vega, la Península y Bahía de Samaná y el 
Massif de la Hotte. 

Las principales áreas de endemismo en la isla son La Cordillera Central - Mas- 
sif du Nord, Sierra de Bahoruco - Massif de la Selle, Cordillera Septentrional y la 
Península y Bahía de Samaná. 

El género más diverso es Tillandsia con 27 especies, y el de mayor endemismo 
es Pitcairnia con el 100% de sus especies exclusivas de la isla. 

Se observa una relación entre el hábito y tipo de vegetación donde fueron colec- 
tadas las plantas. Las plantas epífitas tienden a habitar bosques nublados, mientras 
que las terrestres y rupícolas, los bosques ombrófilos. 

Existen zonas de la isla que cuentan con pocos registros de herbario para la familia 
Bromeliaceae, y por igual, muchas especies dentro de la familia que se encuentran 
poco representadas dentro de las colecciones. 


Literatura Citada 

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36 


Moscosoa 19, 2015 


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I. Bromeliacaea. Moscosoa 4: 54 - 104. 


Moscosoa 19, 2015, pp. 37-69 


37 


Composición y estructura de la vegetación en 
Cerro Angola, San José de las Matas, provincia Santiago, 
República Dominicana 


Brígido Peguero 1 - 2 & Teodoro Clase 1 


1 Jardín Botánico Nacional, apartado 21-9. Santo Domingo, D. N., República Dominicana 

2 Autor de correspondencia; correo: brigidopeguero@yahoo.com 


Resumen. Con la finalidad de documentar la flora y la vegetación, así como determi- 
nar los elementos florísticos importantes para la conservación, se realizó un estudio 
en Cerro Angola, un área montañosa, con una extensión de 300 a 400 hectáreas 
ubicada a una elevación entre un poco más de 1400 a 1602 metros, entre los meses 
de noviembre 20 1 1 a enero 2013. Esta es la formación montañosa más prominente 
de la zona y pertenece a la comunidad de Mata Grande, Municipio San José de Las 
Matas, provincia Santiago, en la Cordillera Central. El levantamiento de campo se 
realizó durante dos días. Siguiendo la metodología de Matteucci & Colma (1982), 
modificada, se hicieron puntos de muestreo en diferentes direcciones y a diferentes 
niveles altitudinales. Las unidades de muéstreos se establecieron tomando en cuenta 
lo siguiente: que todos los ambientes quedaran representados en la muestra, abracar 
la mayor distribución posible dentro del área, y lugares preferenciales, por ejemplo 
en relictos de bosque original. La flora vascular del área está compuesta por 299 
especies correspondientes a 217 géneros y 86 familias. Del total de especies, 95 
son hierbas o herbáceas, 64 árboles o arborescentes, 64 arbustos o arbustivas, 41 
epífitas, 31 lianas o bejucos (trepadoras y reptantes), cuatro parásitas y un estípite 
o palma. Cincuenta y cinco son endémicas de la Isla Española, 189 nativas y 46 
exóticas o introducidas, de las cuales 38 se encuentran creciendo espontáneas o 
naturalizadas. Fueron registradas 39 especies amenazadas o protegidas, bien sea por 
la legislación nacional o por convenios internacionales. Esas especies corresponden 
a 18 géneros en ocho familias. Aunque con niveles de antropización, este lugar es 
de gran importancia para la conservación de la diversidad biológica 

Palabras clave: Flora y Vegetación, Cerro Angola, Cordillera Central, República 
Dominicana 

Abstract: In order to document the flora and vegetation as well as identify impor- 
tant floristic elements for conservation, a study was conducted in Cerro Angola, 
a mountainous area with 300-400 hectares located at an elevation between a little 
more of 1400-1602 meters, between the months of November 2011 to January 
2013. This is the most prominent mountain formation of the area and belongs to 


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the community of Mata Grande in the municipality of San José de lasMatas. in the 
province of Santiago in the Cordillera Central. The field survey was conducted 
over two days. Following the methodology of Matteucci&Colma (1982) modified, 
sampling points were made in different directions and at different altitude levels. 
Sampling units were established taking into account: all the vegetation types were 
represented in the sample include the widest possible distribution within the area, 
and preferential places, for example in relicts of the original forest. The vascular 
flora of the area consists of 299 species corresponding to 217 genera and 86 families. 
Of all the species, 95 are herbs or grasses, 64 trees, 64 shrub or bush, 41 epiphytes, 
31 lianas or vines (climbing and crawling), four parasites and one palm. Fifty-five 
are endemics to Hispaniola Island, 189 natives and 46 exotics or introduced, of 
which 38 are growing spontaneous or naturalized. Were recorded 39 threatened or 
protected species, either by national legislation or international agreements. These 
species correspond to 1 8 genera in eight families. Although levels of human impact, 
this place is of great importance for the conservation of the biodiversity. 

Key Word: Flora, vegetation. Cerro Angola, Cordillera Central, Dominican- 
Republic 


Introducción 

De acuerdo a las crónicas de la época colonial, a la llegada de los conquistadores 
europeos la cobertura vegetal de la isla que pasó a llamarse La Española o Santo 
Domingo, era bien cerrada, quizás con más de un 90 %. El desarrollo de numerosas 
actividades humanas por parte de poblaciones que crecen geométricamente ha sig- 
nificado grandes impactos para los ecosistemas y las especies silvestres. Si hacemos 
un recorrido por la historia ambiental de este territorio, ahora compartido por dos 
naciones, encontraremos que los primeros grandes impactos en la época colonial co- 
menzaron con los desmontes para la producción de azúcar. Los ingenios demandaban, 
además, una gran cantidad de leña, ya que las calderas se movían con dendroenergía. 

Luego han seguido numerosas actividades antrópicas, como el corte de madera 
preciosa, que en determinadas épocas llego a ser uno de los principales renglones de 
exportación. Le siguió la agricultura, incluyendo el extenso monocultivo de caña de 
azúcar, y la ganadería, hasta llegar a la situación actual, con el ensanchamiento de las 
fronteras urbanas, las grandes construcciones de viales, puertos aéreos y marítimos, 
la gran minería metálica y no metálica a cielo abierto, grandes zonas industriales y 
complejos turísticos, entre otras acciones humanas. Y en sentido general la República 
Dominicana no escapa a la situación mundial de deforestación, donde incluso biomas 
tan importantes como la Amazonia y Los Andes corren serios peligros. 


Moscosoa 19, 2015 


39 


En la República Dominicana numerosas actividades antrópicas cambian frecuen- 
temente el uso del suelo. Por ejemplo, el corte de madera de forma indiscriminada y 
sin ningún plan de desarrollo sostenible ha provocado la devastación de las principales 
cordilleras, sierras y otros sistemas montañosos. La proliferación de aserraderos y la 
tala indiscriminada en muchos lugares del país, y particularmente en toda la Cordillera 
Central, donde se encuentra el Cerro Angola, durante unas cuatro décadas provocaron 
la desaparición de extensos bosques, tanto de pinos, como de latifoliadas. En esta 
zona, al parecer, las principales actividades impactantes fueron: el corte de madera, 
la agricultura y la ganadería. 

El proceso de devastación de los bosques ha sido muy extenso e intenso. Sin 
embargo, en las últimas décadas se evidencian preocupaciones importantes por la 
presen ación de los recursos naturales. En 1996 la cobertura boscosa de la República 
Dominicana era de 21 5 % (Tolentino & Peña. 1998), aumentado ocho anos después 
a 32 % (Moya P. 2004). Según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Natu- 
rales actualmente la cobertura boscosa es de 39 % . aunque hay que señalar que se 
incluye la vegetación exótica invasora. Es necesario diferenciar lo que es la cobertura 
boscosa de especies autóctonas de lo que es un aumento de la cobertura boscosa por 
el desarrollo de especies exóticas invasores altamente agresivas, como, entre ellas: 
lino criollo o leucaena. Lecucaena leucocephala: caliandra. Calliandracalothyrsus; 
nim. Azadir achia indica; acacia, Acacia mangium. y Moriviví gigante. Mimosa pi- 
gra, entre otras, que se están extendiendo a los diferentes ecosistemas, incluyendo 
bosques primarios. 

Este estudio en Cerro Angola, además de documentar la situación de los recursos 
florísticos y de la vegetación del área, presenta una clasificación y la descripción de 
los diferentes ambientes presentes en el lugar, con los respectivos parámetros fito- 
sociológicos. Se documenta la presencia de las especies amenazadas o protegidas 
registradas en este lugar. Este levantamiento puede ser un instrumento importante 
de trabajo para las acciones de manejo del área, sobre lo cual está empeñado el Plan 
Sierra. 


El área de estudio 

Cerro Angola, cuyo origen del nombre se desconoce, es un área montañosa, 
con una extensión de 300 a 400 hectáreas ubicada a una elevación entre un poco 
más de 1400 a 1602 metros en su parte más elevada, que es una meseta en el lugar 
conocido como La Antena. Esta es la formación montañosa más prominente de la 
zona y pertenece a la comunidad de Mata Grande. Municipio San José de Las Ma- 
tas. provincia Santiago, en la Cordillera Central, el principal sistema montañoso de 
la RepúblicaDominicana (De La Fuente. 1976; Rodríguez. 1976; Troncoso, 1986). 


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En el Cerro como tal no hay fuentes de agua, pero en sus inmediaciones nacen dos 
pequeños arroyos, que se dirigen a vertientes contrarias. 

Sobre la vegetación original de esta zona no se tienen antecedentes. Llama la 
atención que siendo esta una región de pinares (Pinus occidentalis) esta conifera no 
se haya establecido aquí. Según un antiguo morador de la zona, a este cerro llegó un 
solo ejemplar de pino, ya desaparecido, y no se propagó. De acuerdo a los parches 
relictos que se conservan, la cobertura boscosa original era de especies latifoliadas, 
constituyendo formaciones de porte bajo a mediano, aunque con ejemplares emer- 
gentes de porte alto. Se trataba de un bosque muy húmedo a nublado. 

En este lugar el medio silvestre comenzó a ser modificado hace decenas de 
años, cuando se establecieron allí varias familias. Aunque hace unas décadas que los 
moradores salieron del área y sus alrededores, todavía son evidentes los vestigios 
de su intervención en el lugar. Aún se encuentran plantas de café, Coffea arabica, 
en forma persistente, producto del cultivo que existió allí. Además, hay numerosas 
especies introducidas, principalmente plantas ornamentales, arbustivas y herbáceas, 
así como frutales y otras usadas como forraje. 

En este lugar se realizó una intensa actividad antrópica, dejando un paisaje 
florístico bastante alterado, predominando matorrales y herbazales combinados con 
parches de bosques de segundo crecimiento y relictos de la vegetación primaria. 
Particularmente se destacan los llamados “calimetales” de heléchos (de los géneros 
Pteridium y Dichranopteris) que se establecen como pioneros en áreas alteradas y 
permanecen cubriendo el terreno en forma cerrada, impidiendo el establecimiento 
de otras especies, principalmente las leñosas. Aquí se ha plantado algunas especies 
forestales exóticas, como el Pino caribea, Pinus caribaea, y Grevilia, Grevillea 
robusta. Al momento de hacer este levantamiento se estaban introduciendo algunas 
plantas nativas y endémicas, entre ellas el Almendro, Prunus occidentalis, y cola o 
col. Mora abbottii, tratando de sustituir los calimetales por especies arborescentes. 

Este lugar tiene una importante particularidad. Es emblemático para las comuni- 
dades que lo rodean en las partes más bajas. Tradicionalmente ha sido considerado 
como lugar sagrado hacia donde se realizan peregrinaciones por parte de congre- 
gaciones cristianas católicas. En determinadas épocas del año suben hasta la cima, 
a pie, numerosas personas de ambos sexos y de diferentes edades, procedentes de 
cuatro comunidades ubicadas en los cuatros puntos cardinales respecto al cerro: 
Carrizal, Rincón de Piedra, Los Dajaos y Mata Grande. Para la ocasión también 
sube el sacerdote que oficia en las comunidades para celebrar una misa en la parte 
alta. Cuatro senderos conducen hacia la cima de 1600 metros de altitud. Allí hay 
cuatro cruces de madera, una de ellas mucho más grande que las demás. También 
hay algunos “asientos” rústicos y una meseta, igualmente de madera. En el sendero 
que sube desde Carrizal, en un pequeño firme, hay un “calvario” con tres cruces: dos 
de cemento y una de madera. 


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41 



Foto 1. Vista parcial del área. Al centro, tres cruces en un “calvario”. 



Foto 2. Ilicium ekmanii, especie endémica. 


42 


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Tanto en la cima, como en el “calvario” o “parada”, las cruces están rodeadas de 
plantas herbáceas ornamentales, entre ellas el Lirio blanco, Hymenocallis caribaea. 
La presencia de esas plantas en el lugar no solo evidencia que allí hubo viviendas, 
sino también que los peregrinos llevan consigo las mismas y las siembran alrededor 
de los “calvarios” y de las cruces. Del lado por donde suben las personas de Mata 
Grande, igualmente en un pequeño firme que usan como descanso, se encuentran 
plantas como: Capricho, Impatiens wallerana, Lirio cala, Zanthedeschia aethiopica. 
Varias especies exóticas probablemente hayan llegado también por dispersión natural, 
como el Lulito o Naranjilla, Solatium quitoense var. septentrionale , procedente de 
Suramérica. 



Foto 3. Fuchsia triphylla, especie endémica 


Metodología 

Este estudio se realizó durante los meses de noviembre 201 1 /enero 20 12, en Cerro 
Angola, área de formación montañosa, distante unos nueve kilómetros al Suroeste 
de la comunidad de Mata Grande, perteneciente al Municipio de San José de Las 
Matas. Provincia Santiago, en la Cordillera Central de la República Dominicana. El 
levantamiento de campo se realizó durante dos días. Siguiendo la metodología de 
Matteucci& Colma ( 1982), modificada, se hicieron puntos de muestreo en diferentes 
direcciones y a diferentes niveles altitudinales. Las unidades de muéstreos se esta- 
blecieron tomando en cuenta lo siguiente: 


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a) Que todos los ambientes quedaran representados en la muestra 

b) Abracar la mayor distribución posible dentro del área, y 

c) Lugares preferenciales, por ejemplo en relictos de bosque original 

En total, se hicieron 12 puntos de muestreo, registrando todas las especies al 
alcance de la vista. A los muéstreos efectivos en los puntos se sumaron largos re- 
corridos en transectos longitudinales en diferentes direcciones en toda el área de 
estudio, recolectando o registrando todas las especies observadas que no hubiesen 
sido inventariadas en las unidades de muestreo efectivo. Se hizo una significativa 
recolecta botánica, principalmente de heléchos y orquídeas. Muchas de las plantas 
fueron identificadas en el mismo terreno, dado el conocimiento y la experiencia de 
los autores. Las especies recolectadasa fueron identificadas en el Herbario Nacional 
JBSD del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo Dr. Rafael M. Moscoso, 
mediante comparación de especímenes y utilizando claves de Liogier (1982, 1983, 
1985, 1994, 1995, 1996 y 2000). Sobre plantas introducidas ornamentales se con- 
sulto a Bailey (1976) y Bird (1973 y 1981). Los especímenes están depositados en 
la colección de Teodoro Clase en el Herbario JBSD. 

Para determinar estatus biogeográficos y otros aspectos se consultó a Liogier 
(1986 y 1989). Los nombres comunes utilizados en este trabajo corresponden a las 
denominaciones que las plantas reciben en esta región, según comunicación personal 
de los acompañantes de campo y otros lugareños, y de acuerdo a Peguero, Jiménez 
&García (2004) y al Diccionario Botánico de Nombres Vulgares de La Española 
(Liogier, 2000). Se hicieron revisiones de estudios sobre asociaciones vegetales en 
la República Dominicana (Háger & Zanoni, 1993) y sobre trabajos realizados en la 
Cordillera Central, como el de Peguero, Jiménez & García (2004). 

Sobre plantas amenazadas y / o protegidas, se revisó la Ley General sobre Me- 
dio Ambiente 64-00 (Congreso Nacional de la República Dominicana, 2000), la 
Recopilación Ambiental de la República Dominicana (Russo, 1999), la Lista de la 
Convención Internacional sobre el Comercio de especies en Peligro de la Fauna y 
la Flora Silvestres-Cites- (Centro Mundial para el Monitoreo de la Conservación, 
1997), la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza-UICN, por sus tradicio- 
nales siglas (Walter & Gillet, 1998) y la Lista de plantas amenazadas en la República 
Dominicana, preparada para el Proyecto de Ley de Biodiversidad (Peguero et al., 
2003), así como los trabajos de Peguero & Jiménez (2009 y 2011). Al momento de 
preparar este artículo también se consultó la Lista Roja de las Especies Amenazadas 
en la República Dominicana (MIMAREN A, 2011), así como la Lista de las plantas 
amenazadas preparada por el equipo técnico del Jardín Botánico Nacional para apli- 
cación de las categorías de amenazas según los criterios de la UICN. La base de datos 
se presenta en una tabla general que contiene una lista de todas las plantas vasculares 
registradas en este lugar, la cual está organizada alfabéticamente por familias, géne- 


44 


Moscosoa 19, 2015 


ros y especies, con sus nombres comunes, tipos biológicos y estatus biogeográficos. 
También se presenta una tabla con la lista de las plantas amenazadas o protegidas. 


Resultados y discusión 
Flora 


Composición florística 

La flora vascular del área de estudio está compuesta por 299 especies correspon- 
dientes a 217 géneros y 86 familias de Espermatofitas. Entre ellas hay 35 especies 
de Pteridophytas en 26 géneros (Tabla 1 y figura 1). Hay 1 1 familias que representan 
la mayor riqueza de especies, con más de cinco cada una, que son las siguientes: 
Astercaeae (Compositae) con 23, Orchidaceae 21, Melastomataceae 16, Poaceae y 
Rubiaceae con 14 per cápita, mientras Myrtaceae tiene nueve, Solanaceae con ocho 
y Piperaceae con siete. Bromeliaceae, Lauraceae y Rosaceae están representadas 
por seis cada una. 


Fig. 1.- Composición Florística de las Especies Reportadas en este estudio 


299 



Familia Genero Especie 


La riqueza de especies en las familias suele ser un indicador de los tipos de am- 
bientes. Sin embargo, partiendo de esto en Cerro Angola se presentarían dos aspectos 
contradictorios: por un lado, especies que generalmente son propias o tienen su mayor 
riqueza en áreas alteradas, abiertas y soleadas, como es el caso de las Asteráceas. 
En las mismas se encuentran especies de las denominadas “malezas agrícolas” o 


Moscosoa 19, 2015 


45 


arvenses, ornamentales, forrajeras y frutales, así como ruderales, viales y otras que 
siempre acompañan las diferentes actividades humanas en la naturaleza. 

Por otro lado, existen familias o grupos de plantas que suelen ser indicadoras 
de bosques con significativa cobertura y buen estado de conservación, como es el 
caso de las orquídeas, los heléchos y algunas bromelias. Y algo similar ocurre con 
familias como: Lauraceae, Melastomataceae y Rubiaceae, que además de ser muy 
diversas en la Isla Española en general, particularmente tienen una gran riqueza en los 
ambientes de montañas. Esto se debe a que en este lugar se conjugan ambientes muy 
intervenidos, abiertos y soleados, con parches de bosques de segundo crecimiento 
en estado de regeneración avanzada, así como relictos de la vegetación primaria. 


Tipos biológicos o formas de vida 

Por sus tipos biológicos, formas de vida o hábito de crecimiento, el total de las 
especies reportadas para Cerro Angola se distribuye así: 95 son hierbas o herbáceas, 
64 árboles o arborescentes, 64 arbustos o arbustivas, 41 epífitas, 3 1 lianas o bejucos 
(trepadoras y reptantes), cuatro parásitas y un estípite o palma (Tabla 1 y figura 2). 
Aquí también se manifiestan resultados propios de ambientes diferentes. Hay un 
alto porcentaje de herbáceas, casi una tercera parte. Y por otro lado, una significa- 
tiva cantidad de arborescentes y arbustivas. Algo muy notable es que usualmente 
en ambientes abiertos el número de lianas supera ampliamente al de epífitas, y sin 
embargo, en este lugar hay más epífitas, sobre todo orquídeas y heléchos; esto es 
debido a que éstas se crecen principalmente en los parches de bosques. 


Fig. 2.- Tipos Biológicos de las Especies Reportadas en este estudio 


Epífitas 

Etipites 

Lianas 

Parásitas 

Arbustos 

Arboles 

Hierbas 



46 


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Entre las familias de herbáceas sobresalientes por su riqueza de especies se en- 
cuentran las Poáceas (Gramineae), que son heliófilas en su gran mayoría, y al cerrar la 
cobertura vegetal comienzan a desaparecer. Por ello usualmente son muy abundantes 
en espacios abiertos y antropizados, donde colonizan espontáneamente, muchas veces 
convirtiéndose en invasoras agresivas. En el caso de especies como Sinaí o San Ramón, 
Brachiaria brizantha; Yerba de guinea, Panicum maximum; Yerba estrella, Cynodon 
pletostachys, y Yaraguá, Melinis minutiflora, han sido introducidas al cultivo, donde 
se naturalizan, se propagan y persisten durante mucho tiempo, aunque se haya aban- 
donado la actividad. Sólo especies como algunas del género Arthrostilidium, Lasiacis, 
Oplismenus, Pharus, Homolepis y Olyraresisten la sombra y pueden ser abundantes 
debajo de la cobertura arbórea, aunque con filtraciones de luz. 

Respecto a las lianas o bejucos, también son características principalmente de 
áreas abiertas, soleadas y antropizadas, donde comienzan formando enredaderas. 
Luego de que aumenta la cobertura boscosa, con raras excepciones sólo sobreviven 
aquellas que trepan alto y pueden alcanzar los doseles superiores en busca de luz 
solar. Entre las trepadoras que resisten la sombra o pueden sobresalir por encima 
del dosel superior del bosque se encuentran especies de los géneros Arthrostilidium, 
Paulinia, Dioscorea, Canavalia y Passiflora. 


Estatus biogeográficos o patrones de distribución de las especies 

De acuerdo a los patrones de distribución original o estatus biogeográficos, 
las 299 especies encontradas en Cerro Angola se distribuyen como sigue: 55 son 
endémicas de la Isla Española, 189 nativas y 46 exóticas o introducidas, de las cua- 
les 38 se encuentran creciendo espontáneas o naturalizadas, mientras las restantes 
ocho aun permanecen sólo bajo cultivo o de forma persistente en áreas antropizadas 
abandonadas, bien sea de agricultura o de ganadería, como son los casos del café, 
Coffea arabica; Yerba de maíz, Tripsacum laxum, y Yaraguá, Melinis minutiflora 
(Tabla 1 y figura 3). Entre las endémicas y nativas se encuentran especies raras, bien 
sea en República Dominicana o en la Isla Española, como Justicia peratanthoides 
y algunas orquídeas. 

El número de especies exóticas es relativamente alto, debido al grado de inter- 
vención humana en la zona. Muchas de estas especies han llegado por dispersión 
natural, colonizando lugares antropizados, como los casos de algunas gramíneas, el 
Lulito o Naranjilla, Solanum quitoense var. septentrionale, y el Pomo o Pomarrosa, 
Syzygium jambos, que aunque no es muy abundante en este lugar, sí lo es en otras 
zonas, convirtiéndose en invasora agresiva. 

Sin embargo, la mayoría de las plantas exóticas que se hallan en el área de estudio 
han sido introducidas al cultivo, bien sea como ornamentales, comestibles, forrajeras. 


sw 


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47 


Fig. 3.- Estatus Biogeografico de las Especies Reportadas en este estudio 



Naturalizadas 

13 % 


Introducidas 

Cultivadas 


Endémicas 

19 % 



Foto 4. Lulito, Solatium quitoense var. septentrionale, especie naturalizada. 


maderables, medicinales o sombra de cultivos, por ejemplo, entre ellas: Café, Co- 
ffea arabica; Yaraguá, Melinis minutiflora; Yerba de maíz, Tripsacum laxum; Lirio 
cala, Zanthedeschia aethiopica; Capricho, Impatiens wallerana; Grevilea, Grevi- 
llea robusta; Pino, Pinus caribaea; Salvia sp., dos especies de Agave y Spiraea sp. 
Recientemente se han introducido especies autóctonas con fines de reforestar, entre 
ellas: Almendro, Prunus occidentalis, y Cola o Col, Mora abbottii. 


48 


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Especies amenazadas o protegidas en el área de estudio 

Según estimaciones de expertos botánicos de campo del Jardín Botánico Nacio- 
nal de Santo Domingo, aproximadamente un 20 % de la flora dominicana confronta 
problemas de conservación en distintos grados. Esa situación se presenta por di- 
versas razones, pero en un alto porcentaje se debe a las acciones antrópicas, como: 
destrucción y fragmentación de los ambientes, fuegos y extracción irracional del 
medio silvestre. En la República Dominicana no se había hecho una categorización 
rigurosa sobre los diferentes grados de amenaza. El Ministerio de Medio Ambiente 
y Recursos Naturales (2011) ha publicado una lista de especies amenazadas, y un 
equipo técnico del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo ejecuta actualmente 
un proyecto de aplicación de categorías de amenaza según los criterios de la UICN. 

Peguero & Jiménez (2011) publicaron una lista de 600 especies exclusivas de la 
República Dominicana con sus respectivas categorías de amenaza. En Cerro Angola 
fueron registradas 39 especies amenazadas o protegidas, bien sea por la legislación 
nacional o por convenios internacionales. Esas especies corresponden a 1 8 géneros en 
ocho familias (Cuadro 1 y Tabla 1). Cinco especies son arborescentes y cinco arbusti- 
vas, un estípite o palma, una herbácea terrestre y siete epífitas. Siete son endémicas y 
25 nativas. Protegidas sólo por la legislación nacional se hallan dos, mientras bajo la 
protección de la legislación nacional y Cites se registra una. Una está protegida sólo 
por la UICN, mientras 25 se hallan protegidas sólo por Cites (Cuadro 1). Cuadro 1 . 


Cuadro 1. 

Plantas amenazadas o protegidas existentes en el área de Cerro Angola. 

Leyenda: 

Tipo biológico (TB): A = árbol, Ar = arbusto, H = hierba, L = liana, Ep = epífita, Et = estípite 
Estatus biogeográfico (SB): E = endémica, N = nativa. 

Estado de conservación (EC): D = legislación dominicana, C = Cites, U = UICN. 

Categorías de amenaza: CR / PC = Peligro Crítico, EN = En peligro, VU =Vulnerable, I = Indeterminado, 
II = apéndice II de Cites 


Especie 

Familia 

TB 

SB 

EC 

Schejfleratremula 

Araliaceae 

A 

E 

D(VU) 

Prestoea montana 

Arecaceae 

Et 

N 

D(V) 

Tabebuiabullata 

Bignoniaceae 

A 

E 

D(V), U (I) 

Tabebuia vinosa 

Bignoniaceae 

A 

E 

D(V), U(I) 

Brunelliacomocladifoliasubsp.domingensis 

Brunelliaceae 

A 

E 

D(V), U(I) 

Mora abbottii 

Caesalpiniaceae 

A 

E 

D(EN),U(I) 


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Alsophila abbottii 

Cyatheaceae 

At 

N 

D(V),C(n> 

Cyathe arbórea 

Cyatheaceae 

Ar 

N 

C(H) 

Cyathea fulgens 

Cyatheaceae 

At 

N 

COD 

Cyathea furfuracea 

Cyatheaceae 

Ar 

N 

C(II) 

Lyonia rubiginosa var. costata 

Ericaceae 

A 

E 

U(I) 

Illicium ekmanii 

Illiciaceae 

Ar 

E 

D(V) 

Abarema glauca 

Mimosaceae 

A 

N 

D(EN) 

Calyptranthes yaquensis 

Myrtaceae 

A 

E 

D (CR) 

Cyclopogon sp. 

Orchidaceae 

H 

N 

COD 

Dichaea glauca 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(II) 

Dichaea graminoides 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(ü) 

Dichae amorrisii 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(II) 

Dichaea péndula 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(H) 

Dichaea sp. 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(H) 

Dichaea trichocarpa 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(H) 

Dilomilis montana 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Encyclia gravida 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Epidendron difforme 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Epidendrum rigidum 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Epidendrum repens 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Epidendrum strobiliferus 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Isochilus linearis 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Jacquiniella globosa 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Jacquiniella linearis 

Orchidaceae 

Ep 

N 

COD 

Pleurothalisoblongifolia 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(H) 

Pleurothalis pubescens 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Pleurothalis wilsonii 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Tolumnia compresicaulis 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Tolumniasp. 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Trichopilia fragrans 

Orchidaceae 

Ep 

N 

cm 

Prunus myrtifolia 

Rosaceae 

A 

N 

D)VU) 

Prunus occidentalis 

Rosaceae 

A 

N 

D(VU) 

Symplocos domingensis 

Symplocaceae 

A 

E 

D)VU) 

Pilea suculenta 

Urticaceae 

H 

N 

D(VU) 


50 


Moscosoa 19, 2015 


Vegetación 

De manera global en Cerro Angola se pueden identificar cuatro tipos de asocia- 
ciones vegetales: 


a) Bosque latiióliado secundario en regeneración avanzada 

Es un bosque de porte bajo a mediano, sin árboles de grandes dimensiones. Ade- 
más de que estas áreas fueron impactadas y abandonadas desde hace algunas décadas, 
al parecer en este lugar nunca existió un bosque de porte muy alto, quizás debido a 
la situación de exposición a los vientos en que se halla el cerro. La estructura de la 
vegetación presenta tres estratos. En el dosel superior, de 6-8 metros, se encuentran 
especies arborescentes como: Yaya prieta, Guatteria blainii; Aguacatillo, Beilsch- 
miedia péndula; Limoncillo, Calyptranthes yaquensis; Palo blanco, Hex fuerte siana 
e Hex tuerckheimii; sangre de gallo ,Brunellia cocladifolia subsp. domingensis; Cara 
de hombre, Haenianthus salicifolius var. obovatus; pomo, Syzygium jambos ; Yagua, 
Tabebuia búllala; Palo de yuca, Tabebuia vinosa; Copeyejo, Clusia clusioides; Bija 
cimarrona, Alchornea latifolia; Cigua amarilla, Ocotea leucoxylon; Guama, Inga 
vera; Cigua prieta, Ocoteapatens; Caracoli, Abarema oppositifolia; Granadillo, 
Cyrilla racemiflora, y Víbora o Pinga de perro, Oreopanax capitatus. 

En el dosel medio, de 1 .5 a 4 metros de alto, se encuentran principalmente 
especies arbustivas e individuos juveniles de las mismas arborescentes del primer 
dosel. Entre las arbustivas se encuentran varios heléchos de los géneros Cyathea y 
Alsophila, así como Rompe ropa, Cordia dependens y Cordia lima; Camarón, Odon- 



Foto 5. Bosque secundario con regeneración avanzada. 


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fonema cuspidatum; Anís de estrella cimarrón, lllicium ekmanii; Pclúa, Clidemia 
umbe Iluta; Miconia stenobotrys; Broquclejos, Pothomorpheum hedíala; Coralito, 
Poitaea campanilla; Mata gallina, Centrum diurnum, y palo de cera ,Myrica picardae. 
También puede aparecer Calé, Coffea arabica, y Lágrima de la v i rgen , Mal vabiscus 
arhoreus, en algunos lugares. 

En el estrato más bajo, de hasta 1 .5 metros, se encuentran algunas herbáceas, así 
como plántulas y juveniles de las especies leñosas. Entre las principales herbáceas 
se hallan: Tibisi, Arlhrostilidium mulitspicatum; Alcarri/.o, Lasiacis divaricalu; 
Melaíto o pegajosa, Homolepis glutinosa; Yaraguá, Mclinis minutiflora; gramita, 
Isachnc rigidifolia y Oplismenus hirtellus; Jcngibrillo, Rencalmia ¡amaíce ns is ; Pata 
de cotorra, Lycopodiella cernua, y varios heléchos más. 

Las principales lianas son: Bejuco de cigua, Passiflora sexjlora; Morita, Pass i 
flora ekmanii; Valeriana, Valeriana scandens; bejuco de riñón, Smilax populnea vai . 
hórrida; Maravclí, Securida cavir^ata; Oreja de ratón, Cissampelos pareira; Ccpú 
prieto, Micania venosa, y Pabellón hembra, Chamissoa altissima. Hay numerosas 
epífitas, principalmente orquídeas, heléchos y bromelias 

l>) Relictos de Bosque la I ¡f oliado primario 

De este tipo de formación vegetal se halla en unos parches localizados en un 
“espinazo” hacia la parte Noroeste del cerro. La estructura, así como el porte y la 
composición florística no difieren mucho de las del bosque secundario, aunque 
aparecen especies que no se registraron en el primero. El sustrato presenta mucha 
materia orgánica, principalmente hojarascas y madera descompuesta. Abundan los 
heléchos y las orquídeas. 



Foto 6. Relicto de bosque latifoliado primario. 


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En el dosel superior se hallan, entre otras: Jiña criolla. Inga laurina; Palo de 
viento, Scheffleratremula; Palo de burro o Lengua de vaca, Dendropanax arboreus; 
Víbora, Oreopanax capitatus; Palo blanco. Ilex microwrightoides ; Yagua, Tabebuia 
bullata; Palo de yuca, Tabebuia vinosa; Palo amarillo, Torralba siacuneifolia; Canela 
de la tierra, Cinnamomum grisebachianum; Violeta cimarrona, Turpinia occidentalis; 
Aguacatillo, Beilschmiedia péndula; Yaya prieta, Guatteria blainii; Cigua, Ocotea 
foeniculacea; Bija cimarrona, Alchornea latifolia, y Limoncillo, Calyptranthes ya- 
quensis. Hay varias epífitas, principalmente heléchos y orquídeas. 

En el estrato medio se encuentran juveniles de las especies arborescentes y algunas 
arbustivas, como: Guayabita, Mouriris pathulata; Rompe ropa, Cordia dependens; 
Cocaria, Fuchsia triphylla; Byrsonima lucida, y varias especies de Miconia. Hay 
varia epífitas, principalmente orquídeas y heléchos. 

En el nivel más bajo hay herbáceas y plántulas de arborescentes. Las principa- 
les herbáceas son: gramita, Isachne rigidifolia y Oplismenus hirtellus; Papita frita, 
Hydrocotyle hirsuta; Yautía de burro. Lobelia rotundifolia, así como numerosos 
heléchos. Hay algunas trepadoras de sombra, entre ellas: Bejuco de riñón, Smilax 
havanensis ; Maravelí, Securidaca avirgata; Cepü prieto, Mikania venosa, y Vale- 
riana, Valeriana scandens. 

c) Herbazales con árboles y arbustos 

La presencia de este tipo de ambiente en este lugar se debe a las intervenciones 
humanas. En varios lugares aún no se ha regenerado la vegetación arborescente, 
por lo que predomina una flora propia de ambientes abiertos y soleados. Sobresalen 
gramíneas forrajeras, pero también hay Cyperáceas y otras hierbas de hojas anchas 
con arbustos y ejemplares de especies arborescentes. Entre las principales hierbas 
se encuentran estas: Sinaí, Brachiaria brizantha; Rabo de mulo, Andropogon glo- 
meratus; Melaíto, Homolepis glutinosa; Yaraguá, Melinis minutiflora; Grama de 
patio, Paspalum conjugatum; Yerba de elefante, Pennisetum purpureum; Yerba de 
maíz, Tripsacum laxum; Coquillo blanco, Rhynchospora colorata; Ajo de puerco, 
Hypoxis decumbens; Cadillo, Urena lobata; Cufia, Cuphea micrantha; Yerba de 
clavo, Erechtites valerianifolia, y Lechuguilla, Launaea intybacea. 

En esos espacios abiertos y soleados también se hallan varias plantas exóticas 
que fueron introducidas al cultivo y se han naturalizado, principalmente ornamentales 
como: Rosita fresa, Centraterum punctatum; Vestidito, Cuphea hyssopiifolia; Lirio 
cala, Zanthedeschia aethiopica; Yautía de burro, Alocasia cucullata; dos especies 
de Agave; Capricho, Impatiens wallerana; Azulejo, Cynoglosum amabile, y Crisan- 
temo, Dimorphoteca sinuata. Entre las arbustivas hay Rompezaragüey, Eupatorium 
odoratum; Hoja de culebra, Eupatorium daleoides; diferentes especies de Zarzamo- 
ra, Rubusspp.; Manzanita, Spiraea sp.; Palo de cera, Myrica picardae, y escobón, 
Eugenia odor ata. 


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53 



Foto 7. En primer plano, un pastizal. 



Foto 8. Herbazal con algunos arbustos. 


Entre los árboles se hallan especies nativas, como: Cigua amarilla, Ocotea leuco- 
xylon'. Guama, Inga vera ; Palo santo, Myrsine coriácea ; Bija cimarrona, Alchornea 
latifolia ; Almendrillo, Prunus myrtifolia, y Sangre de gallo ,Brunellia comocladifolia 
subsp. domingensis. Hay plantas naturalizadas desde hace muchos años, como el 


54 


Moscosoa 19, 2015 


Pomo, Syzygium jambos. Y recientemente han introducido varias especies autócto- 
nas y exóticas, con fines de reforestación, entre ellas: Ciprés, Cupressus arizonica; 
Pino caribea, Pinus caribaea\ Grevilia, Grevillea robusta ; Cola, Mora abbottii , y 
Almendro, Prunus occidentalis . 

d) Matorrales con predominancia de heléchos (calimetales) y Baccharis 

Los “calimetales” son formaciones donde predominan especies de heléchos 
de los géneros Pteridium, Dichranopteris y Gleichenia. Junto a estas se encuentra 
el Palo de toro, Baccharis myrsinites. Aunque se trata de formaciones cerradas, se 
hallan individuos de especies arborescentes y arbustivas, como: Palo santo, Myrsine 
coriácea ; Pomo, Syzygium jambos , y Palo de cera, Myrica picardae. Actualmente 
en este lugar han eliminado áreas de calimetales para introducir plántulas de las 
arborescentes mencionadas, con fines de reforestación. Hay especies de gramíneas 
y de otros grupos, pero en general los “calimetes” son los que dominan el paisaje 
florístico en estos ambientes de matorrales. 



Foto 9. Matorrales con calimetes (Pteridium), y Palo de toro (Baccharis). 


Conclusiones 

Toda la zona en que se encuentra el Cerro Angola ha sido impactada por los hu- 
manos desde hace muchos años. Diferentes actividades, principalmente agrícolas y 
pecuarias, produjeron un cambio significativo en el uso del suelo, y en consecuencia 
en el paisaje florístico. Aquí predominan las áreas abiertas de herbazales y matorrales, 


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aunque quedan importantes parches de bosque latifoliado de segundo crecimiento, 
así como relictos de la vegetación primaria. Pese a los altos niveles de antropización 
y la presencia de numerosas especies exóticas, sin embargo, en este lugar se hallan 
elementos florísticos importantes para la conservación de la diversidad vegetal. Y 
el hecho de que aquí se registren 38 especies amenazadas o protegidas le confiere 
importancia a esta formación montañosa, que además tiene mucho simbolismo para 
las comunidades. 

Se inventariaron muchas especies arborescentes que pueden ser ejemplares se- 
milleros para utilizarse en la propagación de plantas endémicas y nativas. El lugar 
podría convertirse en refugio para muchas especies amenazadas que se encuentran 
en la zona y que están siendo desplazadas de sus lugares de origen. Así se convertiría 
en una reserva de la diversidad biológica en general. 

El Plan Sierra, junto con las comunidades, se propone conservar este lugar. En- 
tonces, no se debería introducir especies exóticas, sino por el contrario realizar un 
saneamiento, eliminando plantas invasoras que se encuentran en Cerro Angola y sus 
proximidades. En ese sentido, es importante que los “peregrinos” que suben al cerro 
sean orientados para que no introduzcan plantas exóticas. Tampoco es recomendable 
introducir especies que no sean propias de ese ambiente, aunque sean autóctonas, 
como es el caso de algunas que han plantado, entre ellas la Cola, Mora abbottii, que 
no es el mejor ambiente para la misma, o el Pino criollo, Pinus ccidentalis, pues 
nunca ha existido allí de manera natural, aunque parezca curioso. 

La re vegetación asistida es recomendable para algunos lugares, como en los 
calimetales. En cambio, en algunas zonas menos invadidas por esas especies de Pte- 
ridophytas es conveniente dejar que la regeneración se realice por sí sola, siguiendo 
los procesos naturales de sucesión vegetal. 


Agradecimientos 

A todas las personas del Plan Sierra que de una u otra forma colaboraron para que 
se realizara este estudio. En especial agradecemos a la señora Constanza Casanova, 
entonces encargada de dicha institución. Al personal del Centro de Capacitación 
de Los Montones, por su apoyo durante nuestra estadía en el lugar. A los señores 
Antonio-Tony-Serrata, Eugenio Agramonte y Henry Estévez, por acompañarnos en 
los trabajos de campo. A los colegas del Departamento de Botánica del Jardín Bo- 
tánico Nacional de Santo Domingo, que colaboraron en la preparación del informe, 
especialmente Alberto Veloz. A las personas de la localidad de Mata Grande, que 
también nos acompañaron o nos apoyaron con la logística. A Rosa Rodríguez, por la 
traducción del resumen al inglés. A Pedro Toribio, que nos acompañó como chofer. 


56 


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Literatura citada 

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Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo Dr. Rafael M. Moscoso. Santo 
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Peligro Crítico en la República Dominicana. Moscosoa 16: 84-94. 

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Loma Quita Espuela-Grupo Jaragua-Progressio. Santo Domingo. República 
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Moscosoa 19, 2015 


58 


Tabla 1. 

Especies de Plantas Vasculares presentes en Cerro Angola, Mata Grande, 
San José de Las Matas. 


Leyenda: 

Forma de Vida = FV 

A = Árbol, L = Liana o trepadora, Ar = Arbusto, P = Parásita, Ep = Epífita, Et = Estípite, 
H = Hierba. 

Estatus biogeográfico = SB 

E = Endémica, IC = Introducida cultivada, N = Nativa, Na = Naturalizada 


FAMILIA /ESPECIE 
ACANTHACEAE 

Justicia cf. peratanthoides Urb. & Ekm. 
Odontonema cuspidatum (Ness) O. Kze. 


NOMBRE COMUN 


Camarón 


FV SB 


Ar Na 


AGAVACEAE 

Agave angustifolia 'Marginata' 
A. sp. 


Maguey extranjero 
Pita, Cabuya 


H Na 

H Na 


AMARANTHACEAE 

Chamissoa altissima (Jacq.) HBK. 


Pabellón hembra 


L N 


AMARYLLIDACEAE 

Chlorophytum comosum 'Vittatum' 
Hymenocallis caribaea (L.) Herb. 


Cabello de ángel 
Lirio blanco 


H Na 

H N 


ANNONACEAE 
Guatteria blainii (Griseb.) Urb. 


Yaya prieta 


A N 


APIACEAE 
Hydrocotyle hirsuta Sw. 


Orejita de ratón 


H N 


APOCYNACEAE 

Odontadenia polyneura (Urb.) Woodson 


Bejuco de leche 


AQUIFOLIACEAE 

Ilex fuertesiana (Loes) Loes 
I. micorwrightoides Loes 
I. tuerckheimii Loes 


Palo blanco 
Palo blanco 
Palo blanco 


A E 

A N 

A E 


Moscosoa 19, 2015 59 


ARACEAE 

Alocasia cucullata Schott 
Xanthosoma violaceum Schott 
Zanthedeschia aethiopica (L.) Spreng. 

ARALIACEAE 

Dendropanx arboreus (L.) Decne. & Planch. 
Oreopanax capitatus (Jacq.) Decne. & Planch. 
Schefflera trémula (Krug & Urb.) Alain 

ARECACEAE 

Prestoea montana (Nichols.) Graham 

ASTERACEAE (COMPOSITAE) 

Baccharis myrsinites Pers. 

Bidens cynapiifolia HBK. 

Centraterum punctatum Cass. 

Crassocephalum crepidioides (Benth.) S. Moore 

Dimorphoteca cf. sinuata DC. 

Erechtites hieracifolia (L.) Raf. ex DC. 

E. valerianifolia (Spreng.) DC. 

Eupatorium daleoides (DC.) Hemsl. 

E. dictyoneurum Urb. 

E. gabbii Urb. 

E. havanense Kunth 
E. odoratum L. 

E. puberulum DC. 

Lagascea mollis Cav. 

Launaea intybacea (Jacq.) Beauv. 

Mikania lepidophora Urb. 

M.micrantha HBK. 

M. venosa Alain 

Nesampelos lucens (Poir.) B. Nord. 
Pseudognaphalium viscosum (HBK.) A. A. Anderberg 
Vemonanthura buxifolia (Cass.) H. Robins. 

Yungia japónica (L.) DC. 


Yautía de burro 

H 

Na 

Yautía amarilla 

H 

Na 

Lirio cala 

H 

Na 


Lengua de vaca 

A 

N 

Víbora, Pinga de perro 

A 

N 

Palo de viento 

A 

E 


Manada 

Et 

N 

Palo de toro 

Ar 

N 

Clavelito de monte 

H 

N 

Yerba fresa 

H 

Na 

Cabeza de viejo 

H 

Na 

Clavel 

H 

Na 

Lechuguilla 

H 

Na 

Yerba de clavo 

H 

Na 

Hoja de culebra 

Ar 

E 

Hoja de culebra 

Ar 

N 

Rompezaragüey 

Ar 

E 

Rompezaragüey 

Ar 

N 

Rompezaragüey 

Ar 

N 

Rompezaragüey 

Ar 

N 

Cadillito 

H 

N 

Lechuguilla 

H 

Na 

Enredadera 

L 

E 

Acaba finca 

L 

N 

Cepú prieto 

L 

E 

bejuco amarillo 

L 

E 

Cenizosa 

H 

N 

Guatava de chivo 

Ar 

E 

Lechuguilla 

H 

Na 

Capricho 

H 

Na 


BALSAMINACEAE 

Impatiens wallerana Hook. f. 


60 


Moscosoa 19, 2015 


BEGONIACEAE 


Begonia cf. domingensis A. DC. 

Cocaria 

H 

E 

BIGNONIACEAE 

Podranea ricasoliana (Tan f.) T. Sprague 

Saúco rosado 

L 

Na 

Tabebuia berterii (DC.) Britton 

Aceituno 

A 

E 

T. bullata A. Gentry 

Yagua 

A 

E 

T. vinosa A. Gentry 

Palo de yuca 

A 

E 

BORAGINACEAE 

Cordia dependens Urb. & Ekman 

Rompe ropa 

Ar 

E 

C. lima (Desv.) R. & S. 

Rompe ropa 

Ar 

N 

Cynoglossum amabile Stapf & J .R. Drum. 

Azulejo 

H 

Na 

BROMELIACEAE 

Catopsis nítida (Hook.) Griseb. 

Piña de Palo 

Ep 

N 

Guzmania lingulata (L.) Mez 

Tinajita 

Ep 

N 

G. monostachya (L.) Rusby 

Piña de palo 

Ep 

N 

Racinea spiculosa (Griseb.) Spencer & Sm. 

Piña de palo 

Ep 

N 

Tillandsia caribaea Smith 

Piña de Palo 

Ep 

N 

T. pruinosa Sw.(L.) L. 

Piña de palo 

Ep 

N 

T. schiedeana Steud. 

Piña de Palo 

HE 

N 

T. usneoides L 

Guajaca, Barba de viejo 

HE 

N 

BRUNELLIACEAE 

Brunellia comocladifolia subsp. domingensis H. & B. 

Palo de cotorra 

A 

N 

CAESALPINIACEAE 

Mora abbottii Rose & León 

Cola, Col, Coi 

A 

E 

Senna ligustrina (L.) H.S. Irwin & Bameby 

Brusca 

Ar 

N 

S. septentrionalis (Viviani) Irw. & Bam. 

Brusca cimarrona 

Ar 

N 

CAMPANULACEAE 

Lobelia robusta Graham 

yautía de burro 

H 

N 

L. rotundifolia Juss. in A. DC. 

Cocaria 

H 

N 

Siphocampylus domingensis A. DC. 

Dama entre galanes 

H 

E 

S. igneus Urb. 

Cocaria 

H 

E 

CAPRIFOLIACEAE 

Sambucus cf. canadensis L. 

Saúco 

Ar 

Na 


Moscosoa 19, 2015 


CECROPIACEAE 

Cecropia schreberiana Miq. 

CELASTRACEAE 

Maytenus cf. Domingensis Krug & Urb. 
Torralbasia cuneifolia ( C. Wr.) Krug & Urb. 

CHRYSOBALANACEAE 
Hirtella triandra Sw. 

CLUSIACEAE 

Clusia clusioides (Griseb.) D'Arcy 

CONVOLVULACEAE 
Ipomoea furcyensis Urb. 

I. indica (Burm.) Merrill 

CRASSULACEAE 
Bryophyllum pinnatum (Lam.) Oken 

CUPRESSACEAE 

Cupressus cf. arizonica Greene 

CUSCUTACEAE 
Cuscuta americana L. 

CYPERACEAE 

Fimbristylis milliacea (L.) Vahl 
Rhynchospora colorata (L.) Pfeiffer 
Scleria melaleuca Cham. & Schlecht. 

S. secans (L.) Urb. 

CYRILLACEAE 

Cyrilla racemiflora L. 

DIOSCOREACEAE 
Rajania hastata L. 

R. ovata Sw. 

ELAEOCARPACEAE 

Sloanea ilicifolia Urb. 


Yagrumo 

Nazareno 
Palo amarillo 

Cucuyo 

Copeyejo 

Coronita 
Bejuco de batata 


Ciprés 

Fideíto 

Pelo de mico 
Coquillo blanco 
Lambedera 
Lambedera 

Granadillo 

Ñame cimarrón 
Ñame cimarrón 

Chicharrón 


62 


Moscosoa 19, 2015 


ERICACEAE 

Lyonia rubiginosa var. costata (Urb.) Judd Palo de la reina A E 


EUPHORBIACEAE 

Alchomea latifolia Sw. 
Ditta maestrensis Borhidi 
Ricinus communis L. 
Sapium jamaicense Sw. 


Bija cimarrona 

A 

N 

Rosita 

A 

N 

Higuereta 

Ar 

Na 

Daguilla 

A 

N 


FABACEAE 

Centrosema pubescens Benth. 
Poitea campanilla DC. 
Rhodopis lowdenii Judd 


Papo de la reina 

Campanilla 

Frijolillo 


L N 

Ar E 

L N 


FLACOURTIACEAE 

Casearia arbórea (L. C. Rich.) Urb. Palo de yagua A N 


GESNERIACEAE 

Columnea domingensis (Urb.) B. Morley Hoja de la virgen Ep E 


HYPERICACEAE 

Hypericum constanzae Urb. Anadina H E 

ILLICIACEAE 

Illicium ekmanii A. C. Smith Anís de estrella Ar E 


HYPOXIDACEAE 

Hypoxis decumbens L. Ajo cimarrón H N 


LAMIACEAE 

Hyptis americana (Poir.) Briq. 

Salvia sp. 


Romerillo 

Ar 

N 

Salvia 

Ar 

IC 


LAURACEAE 

Beilschmiedia péndula (Sw.) Hemsl. 
Cinnamomum grisebachianum Mez 
Ocotea foeniculacea Mez 
O. leucoxylon (Sw.) Mez 
O. nemodaphne Mez 
O. patens (Sw.) Nees 


Aguacatillo 
Canela cimarrona 
Canela de la tierra 
Cigua amarilla 
Canela de la tierra 
Cigua amarilla 


A N 
A N 
A N 
A N 
A N 
A N 


Moscosoa 19, 2015 


LORANTHACEAE 

Dendropemon emarginatus (S.) Steud 
D. parvifolius (S.) Steud 
D. cf. psilobotris (DC.) v. Tiegh 

LYTHRACEAE 

Cuphea hyssopiifolia HBK. 

C. micranta Kunth 
Cuphea urens Koehne ex Urb. 

MALPIGHI ACEAE 

Byrsonima lucida (Mill.) L. C. Rich. 
Stigmaphyllon emarginatum (Cav.) A. Juss. 
Triopteris jamaicensis L. 

MALVACEAE 

Hibiscus rosa-sinensis L. 

Malvaviscus arboreus (L.) Cav. 

Pavonia spinifex (L.) Cav. 

Sida rhombifolia L. 

Urena lobata L. 

MELASTOMATACEAE 
Clidemia umbellata (Mill.) L. O. Wms. 
Mecranium acuminatum (DC.) Skean 
M. puberulum Cogn. 

M. sp. 

Meriania involucrata (Desr.) Naudin 
Miconia laevigata (L.) DC. 

M. mirabilis (Aubl.) L. O. Wms. 

M. punctata (Desr.) DC. 

M. sp. 

M. stenobotrys (L. C. Rich.) Naud. 

M. testratoma Naud. 

Mouriri spathulata Griseb. 

Pterolepis glomerata 
Sagraea sp. 

Tetrazygia crotonifolia (Desr.) DC. 

T. longicolis Urb. & Ekm. 


Conde de pino 

P 

Conde de pino 

P 

Conde de pino 

P 


Vestidito 

H 

Mucha gente 

H 

Mucha gente 

H 


Doncella, Uvita 

Ar 

Bejuco cascarita 

L 

Tumba gente 

L 


Cayena, Sangre de cristo 

Ar 

Lágrima de María 

Ar 

Cadillo tres pies 

H 

Malva 

H 

Cadillo de burro 

Ar 


Bija cimarrona 

Ar 


Ar 


Ar 


Ar 

Rosa 

Ar 

Garrapatica 

Ar 

Tres filos 

A 

Lengua de vaca 

A 


Ar 


Ar 


Ar 

Guayabilla 

Ar 

Limpia culo 

H 

Lima 

Ar 

Niquivá 

Ar 

Niquivá 

Ar 


64 


Moscosoa 19, 2015 


MELLA CE AE 


Cedrella odoraia L. 

Cedro 

A 

N 

Guarea guidonia Sleumer 

Cabírma 

A 

N 

MEMSPERMACEAE 

Cissampelos pare ira L. 

Oreja de ratón 

L 

N 

MIMOSACEAE 

Abarema oppositífolia (Urb. > Baraeby & Grimes 

Caracoli 

A 

N 

Acacia angustí ssíma (Mili.) O. Kze. 

Acacia 

A 

Na 

Inga laurina i Sw.) Willd. 

Jiña 

A 

N 

L vera \Yilld. 

Guama 

A 

N 

MORACEAE 

Ficus tngonata L. 

Higo cimarrón 

A 

N 

MYRICACEAE 

Myrica picardae Krug & Urb. 

Palo de cera 

Ar 

N 

MYRSINACEAE 

Ardisía fuertesii Urb. 


Ar 

E 

Myrsine coriácea (Sw. > R. Br. 

Botoncillo cimarrón 

Ar 

N 

MYRTACEAE 

Calyptranthes yaquensis Urb. & Ekm. 

Limoncillo 

A 

E 

Eugenia odorata Berg 

Escobón 

Ar 

E 

Eucalyptus sp. 

Eucalito 

A 

IC 

Gomidesia lindeniana Berg 

Auquey 

A 

N 

Hottea sp. 


Ar 

E 

Myrcia deflexa (Poir.) DC. 

Auquey 

A 

N 

M. splendens (Sw.) DC. 

Escoboncito 

Ar 

N 

Myrcianthes montana íSw.) C. Nelson 

Malagueta 

Ar 

N 

Psidium guaja va L. 

Guayaba 

Ar 

N 

Sy^y gium jambos ÍL.) Alston 

Pomarrosa. Pomo 

A 

Na 

OLEACEAE 

Chionanthus domingensis Lam. 

Lirio. Tarana 

A 

N 

Haenianthus salicifolius var. obovarus (krug & Urb a 
Knobl. 


A 

N 


Moscosoa 19, 2015 


65 


ONAGRACEAE 

Fuchsia triphylla L. 

ORCHIDACEAE 

Cyclopogon sp. 

Dichaea glauca (Sw.) Lindl. 

D. graminoides (Sw.) Lindl. 

D. morrisii Fawcett & Rendle 
D. péndula (Aubl.) Cogn. 

D. sp. 

D. tricocarpa (Sw.) Lindl. 

Dilomilis montana (Sw.) Summerh 
Encyclia gravida (Lindl.) Schltr. 
Epidendrum difforme Jacq. 

E. repens Cogn. 

E. rigidum Jacq. 

E. strobiliferum Rchb. f. 

Isochilus linearis (Jacq.) Schltr. 
Jacquiniella globosa (Jacq.) Schult. 
Pleurothalbs longifolia Lindl. 

P. pubescens Lindl. 

P. wilsonii Lindl. 

Tolumnia compresicaulis (Whitner) Braem 
T. sp. 

Trichopilia fragrans (Lindl.) Rchb. f. 

PASSIFLORACEAE 

Passiflora capsularis L. 

P. ekmanii Killip & Urb. 

P. sexflora Juss. 

PHYTOLACCACEAE 
Phytolacca icosandra L. 

PINACEAE 
Pinus caribaea Morelet 

PIPERACEAE 

Peperomia cogniauxii Urb. 

P.maculosa (L.) Hook. 

P. tetraphylla (S. Forst.) Hook. & Am. 


Cocaria 


Orquídea 


Angelito 

Angelito 


Bejuco de cigua 
Palo de toro 
Bejuco de cigua 


Moco pavo 


Pino caribea 


H 

E 

H 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

E 

Ep 

E? 

Ep 

N 


L 

N 

L 

N 

L 

N 


H 

N 

A 

IC 


Ep 

N 

Ep 

N 

Ep 

N 


Hojalata 


66 


Moscosoa 19, 2015 


P.sp. 

P. obtusifolia (L.) A. Dietr. 

Piper aduncum L. 

Pothomorphe umbellata (L.) Miq. 

POACEAE (GRAMINEAE) 

Andropogon glomertus L. 

Arthrostilidium multispicatum Pilg. 

Brachiaria brizantha (Hochst.) Stapf 
Chusquea abietifolia Griseb. 

Homolepis glutinosa (Sw.) Zuloaga & Sordestrum 

Ichnanthus pallens /Sw.) Munro 
Isachne rigidifolia (Poir.) Urb. 

Melinis minutiflora P. Beauv. 

Oplismenus hirtellus (L.) Beauv. 

Paspalum conjugatum Berg 
Pennisetum purpureum Schum. 

Trisacum cf. Latifolium Beauv. 

Vetiveria zizanioides (L.) Nash & Small 

POLYGALACEAE 

Polygala paniculata L. 

Securidaca virgata Sw. 

POLYGONACEAE 

Coccoloba wrightii Lindau 

PROTEACEAE 

Grevillea robusta Cunn. 

ROSACEAE 

Prunus myrtifolia (L.) Urb. 

P. occidentalis Sw. 

Rubus effertus Bailey 
R. rosifolius Sm. 

R. sp. 

Spiraea sp. 

RUBIACEAE 

Coffea arabica L. 



Ep 

N 


Ep 

N 

Guayuyo 

Ar 

N 

Broquelejo 

Ar 

N 


Rabo de mulo 

H 

N 

Tibisi 

L 

N 

Sinai 

H 

Na 

Tibisi 

L 

N 

Melaíto 

H 

N 

Gramita 

H 

N 

Gramita 

H 

N 

Yaraguá 

H 

Na 

Gramita 

H 

N 

Grama de patio 

H 

N 

Yerba de elefante 

H 

IC 

Yerba de maíz 

H 

Na 

Pachulí 

H 

Na 


Vaporu 

H 

N 

Maravelí 

L 

N 


Chicharroncito, Uvita 

A 

N 

Gravilia, Helécho 

A 

IC 


Almendrillo 

A 

N 

Almendro 

A 

N 

Zarzamora 

Ar 

E 

Zarzamora 

Ar 

Na 

Zarzamora 

Ar 

Na 

manzana rosa 

Ar 

Na 

Café 

Ar 

Na 


Moscosoa 19, 2015 67 


Galium hypocarpium (L.) Endl. 

Guettarda lamprophylla Urb. 

G. pungens Urb. 

Hillia parasitica Jacq. 

Notopleura guadalupensis subsp. tetrapyrena (Urb.) 
C.M. Taylor 

Palicourea alpina (Sw.) DC. 

P. eriantha DC. 

Psychotria berteroana DC. 

Rondeletia ochracea Urb. 

R. sp. 

Schradera subsessilis Steryerm. 

Spermacoce assurgens R. & P. 

S. verticillata L. 

RUTACEAE 

Citrus aurantifolia (Christm.) Swing. 

C. limetta Risso 

SABIACEAE 

Meliosma impressa Krug & Urb. 

SAPINDACEAE 
Allophylus crassinervis Radik. 

Dodonaea angustifolia L.f. 

Matayba domingensis (DC.) Radik. 

SAPOTACEAE 

Chry sophy Hum oliviforme var. oliviforme L. 

SMILACACEAE 

Smilax havanensis Jacq. 

S. polpunea var. hórrida O. E. Schulz. 

SOLANACEAE 

Brugmansia suaveolens (H. & B.) Bercht. & Presl. 

Cestrum coelophlebium O. E. Schütz 
C. diumum L. 

Solandra longiflora Tuss. 

Solanum capsicoides Allioni 



H 

N 


Ar 

E 

Jinca-jinca 

Ar 

N 


Ar-E 

N 


Ep 

N 

Cafetán 

Ar 

N 

Cafetán 

Ar 

N 

Cafetán 

Ar 

N 

Aguacatillo 

A 

E 


Ar 

E? 


Ep 

E 

Juana la Blanca 

H 

N 

Juana la Blanca 

H 

N 


Limón agrio 

A 

Na 

Limón dulce 

A 

Na 

Chicharrón 

A 

E 


Cucarachita prieta 

Ar 

N 

Palo del Rey 

Ar 

N 

Nisperillo 

A 

N 

Caimi tillo 

A 

N 


Bejuco de riñón 

L 

N 

Bejuco de riñón 

L 

N 


Campana 

Ar 

Na 


L 

N 

Mata gallina 

Ar 

N 

Trompeta 

L 

N 

Berenjena cimarrona 

H 

N 


68 


Moscosoa 19, 2015 


S. crotonoides Lam. 

S. quitoense var. septentrionale Lam. 
S . torvum Sw. 


Lulito, Naranjilla 
Berenjenita 


Ar Na 

H N 


STAPHYLEACEAE 

Turpinia occidentalis (Sw.) G. Don 


Cedro hembra, Violeta 


STYRACACEAE 
Styrax ochraceus Urb. 


Rosita 


Ar 


SYMPLOCACEAE 

Symplocos domingensis Urb. 


Moradilla 


Ar 


THYMELEACEAE 

Daphnopsis crassifolia (Poir.) Meissn. in DC. 


Jayao 


TILIACEAE 

Triumfetta semi triloba Jacq. 


Cadillo 


Ar N 


ULMACEAE 

Trema micrantha (L.) Blume 


Majagua de Cuba 


URTICACEAE 
Phenax paucifolius Urb. 

Pilea microphylla (L.) Liebm. 
P. setigera Urb. 

P. succulenta (Griseb.) Groult. 


Azucarito 

Cejúa 


H N 

H N 

H N 

H N 


VALERI AN ACEAE 

Valeriana scandens L. 


L N 


VERBENACEAE 
Citharexylum discolor Turcz. 
Lantana camara L. 

Stachytarpheta jamaicensis (L.) Vahl 


Doña ana 
Verbena 


Ar N 

Ar N 

H N 


VISCACEAE 

Dendrophthora remotiflora Urb. 


Capitana, Conde 


VITACEAE 

Ampelocissus robinsonii Planch. 


Parra 


Moscosoa 19, 2015 69 


ZINGIBERACEAE 

Hedychium coronarium J. Konig 

Renealmia jamaicensis var. puberula (Cogn.) Maas 

HELECHOS ( PTERIDOPH YTAS) 

Alsophila woodwardoides (Kaulf.) Conant 
Aracniodes denticulata (Sw.) Ching 
Asplenium diplosceum Hieran 
A. praremosum Sw. 

A. serra Langsd & Fish 
Blechnum tuerckheimii Brauss. 

Cyathea arbórea (L.) Smith 
C. fulgens C.Chr. 

C. insignis Eaton 

Dichranopteris pectinata (Willd.) Underw. 
Diplazium hastile (Chr.) C. Chr. 

D. leonardii Brauss. 

D. unilobum (Poir.) Hieran 
Elaphoglossum latifolium (Sw.) J. Sm. 

Gleichenia bifida (Willd.) Spreng. 

G. revoluta Kunth 

Grammitis apiculata (Kze.) Seymour 
G. ringens (Maxon) Proctor 
Huperzia taxifolia (Sw.) Trev. 

Loxoscaphe theciferum Moore 
Lycopodiella cemua (L.) Pichi-Sermoli 
Lycopodium clavatum L. 

Nephrolepis multiflora (Roxb.) Harret 
Neurodium lanceolatum (L.) Fée 
Niphidium crassifolium (L.) Lellinger 
Odontosoria aculeata (L.) J. Sm. 

Peltateris peltata (Sw.) Morton 
Pleopeltis astrolepis (Liebm.) Foum. 

P. macrocarpa (Bory) Kaulf. 

Polypodium cf. dispersum Evans 
P. squamosum L. 

Pteridium aquilinum (L.) J. Sm. 

Serpocaulon loriceum (L.) R. Sm. 

Thelypteris sp. 

Vittaria graminifolia Kaulf. 


Narcizo 

H 

Na 

Jengibre cimarrón 

H 

N 


Helecho macho 

Ar 

N 


H 

N 


H 

N 


H 

N 


H 

N 


H 

N 

Helecho macho 

Ar 

N 

Helecho macho 

Ar 

N 

Helecho macho 

Ar 

N 

Calimete 

H 

N 


H 

N 


H 

N 


H 

N 

Helecho 

H 

N 

Calimete 

H 

N 

Calimete 

H 

N 


Ep 

N 


Ep 

N 

Pata de cotorra 

H 

N 

Helecho 

H 

N 

Pata de cotorra 

H 

N 

Para de cotorra 

H 

N 

Camarón 

H 

Na 

Helecho 

Ep 

N 

Lengua de vaca 

Ep 

N 

Zarza 

L 

N 


H 

N 


H 

N 


H 

N 

Doradilla 

Ep 

N 

Doradilla 

Ep 

N 

Calimete 

H 

N 


H 

N 

Helecho 

H 

N 

Helecho 

Ep 

N 


70 


Moscosoa 19, 2015, pp. 70-95 


Composición florística y estructura de la vegetación 
xeromorfa de altura en Los Indios, Constanza, 
República Dominicana 


Brígido Peguero & Francisco Jiménez R. 


Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso, Av. República de Colombia, Esq. Los Proceres, Altos de 
Galá, Santo Domingo, D. N., República Dominicana; Apdo. postal 21-9; 
e-mail: brigidopeguero@ yahoo.com; jimenezfrancisco@yahoo.com 


Resumen. Con el objetivo de determinar y documentar la composición florística y 
el tipo de vegetación en una formación xeromorfa de altura, se realizó un estudio 
entre los meses de septiembre a diciembre del año 2014, en las comunidades Arroyo 
Naranjo-Los Indios, Municipio de Constanza, Cordillera Central de la República 
Dominicana, a elevación de 1200-1300 metros. La presencia de este tipo de aso- 
ciación vegetal, donde concurren especies características del bosque seco y otras 
propias de bosques húmedos y de altas montañas se explica por la incidencia de 
dos factores: el tipo de sustrato y una menor precipitación que en áreas aledañas. 
El levantamiento de campo se hizo estableciendo puntos de muestreo y recorriendo 
el área en transectos continuos. La flora vascular está compuesta por 158 especies 
distribuidas en 126 géneros y 56 familias. Del total de especies, 49 son arbustos, 
43 herbáceas, 29 arborescentes, 21 lianas o bejucos, 14 epífitas, un estípite o palma 
y una parásita. Treinta y tres son endémicas de la Isla Española, 107 nativas, 13 
naturalizadas y una exótica introducida al cultivo. Cuatro taxones han quedado sin 
estatus, pues se encuentran bajo estudio. Veinte especies se hallan amenazadas o 
protegidas. Predominan dos tipos de asociaciones vegetales; bosque xeromorfo o 
matorral de porte bajo, y bosque ribereño. La zona es de importancia para la con- 
servación de ecosistemas y de especies raras. 

Palabras clave: Vegetación xeromorfa de alta montaña, Constanza, Cordillera 
Central, República Dominicana 

Abstract: With the objective of determining and documenting the floristic com- 
position and the vegetation of high altitude xeromorphic vegetation, a study was 
conducted between September and December of 2014 in the comunities Arroyo 
Naranjo-Los Indios in Constanza in the Cordillera Central of the Dominican Re- 
public, at 1200-1300 m high. The presence of this vegetation, in which we find 
species characteristic of dry forest and others of humid forest and high elevations, 
is explained by the incidence of two factors: the type of substrate and lower pre- 
cipitation in nearby areas. Field work was done stablishing sampling points and 
covering the areas in continuous transects. The vascular flora is composed of 158 


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especies distributed in 126 genus and 56 families. Of all the species 49 are shrubs, 
43 herbaceous, 29 arborescents, 21 lianas, 14 epiphytes, one palm, and one parasite. 
Thirty three are endemic to the island of Hispaniola, 107 natives, 13 naturalized 
and one exotic, introduced in cultivation. Four taxa are without status, because 
they are still under study. Twenty species are threatened or protected. Two types of 
plant associations predominate: xeromorphic forest and riverside forest. The area 
is important for the conservation of ecosystems and rare species. 

Key Words: High mountain xeromorphic vegetation, Constanza, Cordillera Central, 
Dominican Republic 


Introducción 

Una de las características fundamentales de la Naturaleza en La Española es una 
amplia diversidad de ambientes. Esa diversidad es el resultado de la complejidad 
geológica de la isla, de la existencia de diferentes pisos altitudinales, numerosos 
tipos de sustratos, la exposición a los vientos, etcétera. Existen unas 20 regiones 
geomorfológicas y diversas provincias fitogeográficas. Y esas regiones se agrupan 
en cuatro macroformas: sistemas montañosos, valles, llanuras y una hoya. De igual 
manera, existen diferentes zonas de vida, desde el Bosque seco micrófilo o Monte 
espinoso, hasta los bosques muy húmedos y nublados de latifoliadas y los pinares, 
pasando por el Bosque húmedo con diferentes particularidades. 

Existen ecoclimas dentro de amplios ambientes muy diferentes a estos, como 
son las formaciones vegetales sobre serpentinitas, o como la vegetación xeromorfa 
dentro de zonas de vida de Bosque húmedo y hasta muy húmedo. Esa amplia gama 
de ambientes determina que la composición florística sea también muy diversa y 
especializada. Por ello hay cientos de especies con una zona muy restringida, o bien 
sobre tipos de sustratos exclusivos, como roca caliza o de serpentinita. 

Resulta muy sorprendente que en la zona de Constanza, en el centro de la Cor- 
dillera Central, y a elevación de unos 1200 metros, se encuentre una especie como 
Melocactus praerrupticola, una Cactácea que era relativamente abundante en la zona 
del río Pantuflas, pero que la extracción irracional del medio silvestre, para su uso 
en la medicina popular, ha hecho desaparecer de este lugar. Justamente para la bús- 
queda de esta especie se organizó una expedición por parte de un equipo de técnicos 
del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo. Se exploró la localidad tipo y sus 
alrededores. Moradores del lugar informaron que ya no encontraba allí ni siquiera 
un solo ejemplar de esta especie endémica exclusiva de la zona. Y dijeron que sólo 
se hallaba en una localidad de la misma provincia llamada El Limón. 

La expedición se dirigió hacia el lugar indicado, donde aparecieron algunos in- 
dividuos. Allí también lo extraen de forma indiscriminada, y es visible el impacto. 


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En esas circunstancias el equipo se interesó por la formación vegetal donde crece la 
especie, un bosque o matorral xeromorfo al pie de pinares, por encima de los 1200- 
1300 metros de elevación, con presencia de numerosas especies características de 
los bosques secos del Suroeste y Noroeste de la República Dominicana. En varios 
lugares de la Cordillera Central se han observado ambientes como este, y se han 
hecho herborizaciones en los mismos. Pero no se había hecho un estudio particular 
y específico de la flora y la vegetación de este tipo de ambiente. Por ello se decidió 
realizar un levantamiento de campo con la finalidad de preparar un artículo, que es 
el que estamos entregando en este número de Moscosoa. 


El área de estudio 

Este ambiente se encuentra como una isla, en las laderas, hondonadas y peque- 
ñas mesetas y sabanas por debajo de pinares de Pinus occidentalis, entre los parajes 
Arroyo Naranjo y Los Indios, de la sección El Limoncito del Municipio de Cons- 
tanza, Provincia La Vega, en la Cordillera Central de la República Dominicana, por 
el viejo “camino del Sur”, de Constanza a Padre Las Casas. Este lugar se encuentra 
a elevaciones entre 1200-1300 metros, con una vegetación xeromorfa que recuerda 
los bosques secos extremos de la isla. Con sustrato predominante de rocas volcáni- 
cas y sedimentarias, soporta una vegetación con predominancia de Maguey, Agave 
intermixta, arbolitos y arbustos micrófilos, así como cactus, sobresaliendo el Cayu- 
co, Pilosocereus polygonus, que allí crece en forma robusta. Según Hartshorn et al. 
(1981), esta zona correspondería a un bosque nublado de pinares. Sin embargo, el 
aspecto de la vegetación es de Bosque seco subtropical. 



Foto 1 .- Vista parcial de la vegetación xeromorfa. 


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La existencia de este tipo de formación vegetal se explica no sólo por el tipo de 
sustrato, con mucha percolación, sino también porque realmente la cantidad de agua 
caída en esa “cara” de la loma es menor que la que cae en zonas aledañas. Eso se debe 
a que una elevación en forma de sierra funciona como una “sombrilla”, provocando 
que los vientos cargados de humedad se precipiten en el frente Norte-Este y no lleguen 
al lado opuesto. Aquí no se han hecho mediciones locales de las precipitaciones, pero 
la vegetación indica una baja precipitación, lo que confirman varios lugareños, entre 
ellos Rafael Rosado (Com. personal, 2014). En otros casos, los vientos cargados de 
humedad se elevan y van a precipitarse a zonas más altas, como la loma Culo de 
Maco y otras colocadas hacia el Sur de Arroyo Naranjo y Los Indios. 

Esta formación vegetal parece un hermoso jardín natural, por la abundancia 
de algunas especies conspicuas, y por la forma de disposición entre ellas. Especies 
características de los bosques secos del Suroeste y del Noroeste de la República Do- 
minicana se presentan muy abundantes a esta elevación, llegando hasta los pinares, 
y entremezclándose con especies propias del bosque húmedo y de los pinares de 
grandes alturas. El Cayuco, Pilosocereus polygonus, y el melón espinoso, Melocactus 
praerrupticola, y la Clavellina, Calliandra haematomma, conviven con una especie 
de Lyonia, con el Almendrillo, Prunus myrtifolia, con la Altamisa blanca, Pseudog- 
naphalium domingense y con otras especies de ambientes diferentes. 

El área de estudio está atravesada por dos arroyos. El mayor de ellos, denominado 
“El Repecho del Medio”, tiene un “hilito de agua” permanente, es decir, que nunca se 
ha secado totalmente, pese a que en la zona se producen largas estaciones de sequía. 
El otro, denominado “Los Cucuses” o “Sabana de Los Cucuses”, sólo tiene un caudal 
temporal. Ambos nacen en las alturas de los pinares, y reunidos desembocan en el 
caudaloso Río Grande o Del Medio, que se dirige hacia el Sur para desembocar en 
la presa de Sabana Yegua, en la Provincia de Azua. 



Foto 2.- Matorrales con Cactáceas, tipo de vegetación predominante en el área. 


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Del mayor de estos arroyos se nutren de agua las comunidades cercanas. Inclu- 
so, en su cuenca alta está represado rústicamente para conducir sus aguas hacia la 
comunidad de El Limón, que tiene al mismo como su fuente de agua potable, pues 
pese a estar ubicada en las orillas del indicado Río Grande, no usa las aguas de éste, 
pues bajan muy contaminadas con los pesticidas usados en la agricultura intensiva 
de la zona. 

Pese a que este lugar ha sido impactado desde hace cientos de años por diversas 
actividades antrópicas, este matorral xeromorfo conserva un buen estado, ya que el 
mismo no ha sido quemado, y por no tener especies maderables significativas, no ha 
sufrido las grandes extracciones realizadas en los alrededores. El mayor impacto ha 
sido el pastoreo de ganado equino y caprino, y en menor medida por bovinos. Se han 
hecho algunas extracciones para postes de empalizadas y otros usos, pero no han sido 
acciones altamente impactantes. Por ello, en esta área quedan importantes especies 
para la conservación de la diversidad biológica, además de una fuente de agua, que 
aunque de poco caudal, es permanente y muy significativa para las comunidades. 


Metodología 

Este trabajo se realizó en un área de bosque xeromorfo, ubicada como una isla, 
en una zona de pinares, entre las comunidades de Arroyo Naranjo y Los Indios, de la 
sección El Limoncito, del Municipio de Constanza, entre los meses de septiembre y 
diciembre del año 2014. El levantamiento de las informaciones de campo se realizó 
durante tres viajes, incluyendo uno de reconocimiento del área. Pare el inventario se 
hicieron recorridos y puntos de muestreo de acuerdo a Matteucci & Colma, modi- 
ficado. Para los muéstreos se tomó en cuenta la representatividad de dos ambientes 
principales que se encuentran allí: bosques de porte bajo o matorrales xeromorfo, y la 
vegetación riparia o ribereña de dos arroyos que cruzan el área en dirección Norte-Sur. 

Además de los registros en los puntos de muestreo, durante recorridos continuos 
en diferentes direcciones se iban anotando todas las especies que no hubiesen sido 
registradas en las unidades de muestreo. Se hicieron diferentes observaciones para 
describir los diferentes tipos de asociaciones vegetales. Aunque varias especies fue- 
ron identificadas en el propio terreno, se hizo una significativa recolecta botánica, 
cuyas muestras se encuentran depositados en la colección de Brígido Peguero en el 
Herbario Nacional JBSD del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo Dr. Ra- 
fael M. Moscoso, donde se hizo la identificación por comparación de especímenes 
y utilizando claves de Liogier (1982, 1983, 1985, 1994, 1995, 1996 y 2000). 

Para determinar estatus biogeográficos y otros aspectos se consultó a Liogier 
(1986 y 1989). Los nombres comunes utilizados en este trabajo corresponden a las 
denominaciones que las plantas reciben en esta región, según comunicación personal 


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de los acompañantes de campo y otros lugareños, y de acuerdo al Diccionario Bo- 
tánico de Nombres Vulgares de La Española (Liogier, 2000). Se hicieron revisiones 
de estudios sobre asociaciones vegetales en la República Dominicana (Háger & Za- 
noni, 1993) y sobre trabajos realizados en la Cordillera Central, como el de Peguero, 
Jiménez & García (2004). 

Sobre plantas amenazadas y / o protegidas, se revisó la Ley General sobre Me- 
dio Ambiente 64-00 (Congreso Nacional de la República Dominicana, 2000), la 
Recopilación Ambiental de la República Dominicana (Russo, 1999), la Lista de la 
Convención Internacional sobre el Comercio de especies en Peligro de la Fauna y 
la Flora Silvestres-Cites- (Centro Mundial para el Monitoreo de la Conservación, 
1997), la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza- UICN, por sus tradicio- 
nales siglas (Walter & Gillet, 1998) y la Lista de plantas amenazadas en la República 
Dominicana, preparada para el Proyecto de Ley de Biodiversidad (Peguero et al., 
2003), así como los trabajos de Peguero & Jiménez (2009 y 2011). 

Para los fines de este artículo también se consultó la Lista Roja de las Especies 
Amenazadas en la República Dominicana (MIMARENA, 2011), así como la Lista 
de las plantas amenazadas, preparada por el proyecto de categorización de especies 
según los criterios de la UICN. La base de datos se presenta en una tabla general que 
contiene una lista de todas las plantas vasculares registradas en este lugar, la cual 
está organizada alfabéticamente por familias, géneros y especies, con sus nombres 
comunes, tipos biológicos y estatus biogeográficos. También se presenta una tabla 
con la lista de las plantas amenazadas o protegidas. 


Resultados y discusión 

Flora 

Composición florística 

La flora vascular de este lugar está compuesta por 158 especies pertenecientes 
a 126 géneros en 56 familias (Tabla 1 y figura 1). Las familias que presentan ma- 
yor riqueza de especies son: Asteraceae con 10 y Bromeliaceae con ocho, mientras 
Myrtaceae, Orchidaceae y Verbenaceae están representadas por siete cada una; Con- 
volvulaceae, Poaceae y Sapindaceae tiene seis per cápita (Tabla 1). 

Estos resultados sobre la riqueza de especies por familias se corresponden con 
el tipo de ambiente, es decir semi-abierto, soleado, pues Asteraceae y Verbenaceae, 
por ejemplo, son bastante características en formaciones vegetales poco cerradas. 
Sin embargo, el alto número de bromelias epífitas no es común en áreas soleadas; 
aquí concurren básicamente especies de Tillandsia que son comunes en el bosque 
seco o xerofítico junto con especies con mayor frecuencia en los bosques húmedos. 


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Especies 


Géneros 


Fig. 1.- Composición Florística del Area Estudiada 



158 


Familias 


56 



Foto 3.- Al centro, un ejemplar de Cayuco, Pilosocereus 
polygonus, frecuente en el Bosque seco. 




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Tipos biológicos o formas de vida 

Por su forma de vida, tipo biológico o hábito de crecimiento, las 158 especies 
inventariadas en este lugar se distribuyen de la manera siguiente: 49 son arbustos o 
arbustivas, 43 hierbas o herbáceas, 29 árboles o arborescentes, 21 lianas o bejucos, 
14 epífitas, un estípite o palma y una parásita (Tabla 1 y figura 2). 

El mayor predominio de especies arbustivas nuevamente concuerda con el tipo 
de ambiente, donde la vegetación es de porte bajo, debido fundamentalmente al tipo 
de sustrato que no permite el desarrollo de árboles grandes. 

Fig. 2.- Tipos Biológicos de las Especies Repotadas 
en este estudio 



21 








Foto 4.- Atabaiba o Alelí, Plumeria subsessilis, frecuente en algunas zonas de Bosque seco. 


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Estatus biogeográficos 

Según el estatus biogeográfico o distribución original, el total de las especies 
reportadas para este lugar, se distribuye como sigue: 33 (22.22 %) son endémicas de 
la Isla Española, de las cuales hay una que ha sido plantada en la zona con fines de 
reforestación; mientras hay 107 nativas, 13 naturalizadas y una exótica introducida 
al cultivo. Cuatro taxones han quedado sin estatus, ya que se encuentran bajo estudio 
y sólo han sido determinados hasta género (Tabla 1 y figura 3). 


Fig. 3.- Estatus Biogeográfico de las Especies 
Reportadas en este estudio 



Fig. 4.- Nivel de Abundancia de las Especies Reportadas 
en este estudio 



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Abundancia relativa o nivel de presencia de las especies 

Por su abundancia, las especies en este lugar se distribuyen de la manera siguiente: 
ocho son muy abundantes, 57 abundantes, 72 escasas y 21 raras (Tabla 1 y figura 4). 

Pero estos valores sólo están referidos a la zona en estudio, pues en otras partes 
del país o de la isla, una planta que es escasa en esta zona puede ser abundante allí, 
y viceversa. 



Foto 5. Salvia tuerckheimii, endémica, propia de los pinares. 


Especies amenazadas o protegidas presentes en el área de estudio 

Según estimaciones de expertos botánicos de campo del Jardín Botánico Nacio- 
nal de Santo Domingo, más de un 20 % de la flora dominicana confronta problemas 
de conservación en distintos grados. Esa situación se presenta por diversas razones, 
pero en un alto porcentaje se debe a las acciones antrópicas, como: destrucción y 
fragmentación de los ambientes, fuegos y extracción irracional del medio silvestre. 
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (20 1 1 ) ha publicado una lista 
de especies amenazadas, y un equipo técnico del Jardín Botánico Nacional de Santo 
Domingo ejecuta actualmente un proyecto de aplicación de categorías de amenaza 
según los criterios de la UICN. 



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Foto 6. Bejuco de lombriz. Vanilla barbellata, frecuente en el Bosque seco. 


Peguero & Jiménez (2011) publicaron una lista de 600 especies exclusivas de la 
República Dominicana con sus respectivas categorías de amenaza. En este lugar de 
Arroyo Naranjo-Los Indios fueron registradas 20 especies amenazadas o protegidas, 
bien sea por la legislación nacional o por convenios internacionales. Esas especies 
corresponden a 19 géneros en nueve familias (Cuadro 1 y Tabla 1). Cinco especies 
son arborescentes y una arbustiva, un estípite o palma, cuatro herbáceas terrestres, 
nueve epífitas y una liana trepadora. Once son endémicas, ocho nativas y una natu- 
ralizada. El hecho de que aparezca una especie naturalizada entre las protegidas se 
debe a que la misma pertenece a la familia Orchidaceae, que se encuentra protegida 
en su totalidad, ya que sus especies son objeto de gran tráfico internacional por su 
valor ornamental. 



Foto 7. Melón espinoso, Melocactus praerrupticola, especie rara exclusiva del Municipio de Constanza. 




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Cuadro 1. 

Especies amenazadas o protegidas en el área de estudio 


Leyenda: 

Tipo biológico (TB): A = árbol, Ar = arbusto, H = hierba, L = liana, Ep = epífita, Et = estípite 
Estatus biogeográfico (SB): E = endémica, N = nativa. 

Estado de conservación (EC): D = legislación dominicana, C = Cites, U = U1CN. 

Categorías de amenaza: CR / PC = Peligro Crítico, EN = En peligro, VU =Vulnerable, i = Indeterminado, 
II = apéndice II de Cites 


Especie 

Familia 

TB 

SB 

EC 

Sabal domingensis Becc. 

Arecaceae 

Et 

E 

D(V) 

Elekmania picardae (Krug & Urb.) B. Nord. 

Asteraceae 



D (EN) 

Tillandsia usneoides (L.) L. 

Bromeliaceae 

Ep 

N 

D(V), U (I) 

Melocactus praerrupticola Areces 

Cactaceae 

H 

E 

D(CR), C(II) 

Pilosocereus polygonus (Lam.) K. Schum. 

Cactaceae 

Ar-s 

N 

C(II), D(VU) 

Juniperus gracilior Pilger 

Cupressaceae 

A 

E 

D(CR),U(I) 

Lyonia stahlii Urb. 

Ericaceae 

A 

E 

UICN (i) 

Salvia brachyloba Urb. 

Lamiaceae 

Ar 

E 

D (CR) 

Satureja alpestris (Urb.) Epling & Játiva 

Lamiaceae 

Ar 

E 

D (CR) 

Epidendrum difforme Jacq. 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(D) 

Oeceoclades maculata (Lindl.) Lindl. 

Orchidaceae 

H 

Na 

C(II) 

Pleurithalis obovata Lindl. 


Ep 

N 

C(H) 

Polyradicion lindenii (Lindl.) Garay 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(II) 

Prostechea cochleata (L.) W. E. Higgins 

Orchidaceae 

Ep 

N 

C(II) 

Psichilis truncata var. tubichila Dod 

Orchidaceae 

Ep 

E 

C(H) 

Tetramicra canaliculata (Aubl.) Urb 

Orchidaceae 

A 

E 

C(n) 

Tolumnia scandens (Moir.) Braem 

Orchidaceae 

Ep 

E 

D(V), C (II) 

T variegata (Sw.) Braem 

Orchidaceae 

Ep 

E 

C (II), D(VU) 

Vanilla barbellata Rchb. f. 

Orchidaceae 

L 

N 

c (II) 

Pinus occidentalis Sw. 

Orchidaceae 

A 

E 

UICN (i) 


Tipos de vegetación o de asociaciones vegetales 

En este lugar se pueden distinguir dos tipos de vegetación: 

a) Matorrales xeromorfos de porte bajo 

Este tipo del ambiente es el que predomina en toda el área. En el dosel superior 
se encuentran dispersos algunos arbolitos de porte bajo, que usualmente no sobre- 


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pasan 92 Moscosoa 19, 2014 5 metros de altura, entre ellos: Aroma o Bay ahonda, 
Vachellia-Acacia-macracantha; C&íqúWq , Exostema nitens; cenizoso u Olivo, Tabe- 
buia berteroi; memisillo. Trema lamarckiana; capá de sabana, Petitia domingensis; 
Córbano, Albizia berteroana; Malagueta, Myrcianthes montana; Leucaena o Lino 
criollo, Leucaena leucocephala; Chácaro cimarrón o Flor de oro. Senna spectabilis; 
Papelillo, Erythroxylum areolatum; Penda, Citharexylum fruticosum, y Albulito, 
Maytenus domingensis. También aparecen algunos ejemplares de Almácigo, Bursera 
simaruba. Se registró un solo ejemplar de Pino o Cuaba, Pinus occidentalis , pese 
a que el área está rodeada en su parte más elevada por poblaciones de esta conifera 
endémica. 



Foto 8. Al centro, una colonia de Masambey, Pitea fairchildiana, endémica propia de laderas secas. 


Los arbustos constituyen el segundo dosel, que no sobrepasa los 3 metros de alto, 
y que domina la vegetación. Entre las más frecuentes se encuentran las siguientes: 
Salvia de monte, Salvia tuerckheimii y Salvia brachyloba; oreganillo. Satureja al- 
pestris; Lima o Rompe ropa, Cordia lima; Sensitiva, Chamescrita glandulosa; Fruta 
de paloma, Duranta erecta; Crevajosa, Polygala penaea; Dodonaea viscosa; Mala 
mujer o Palo amargo, Garrya fadyenii; Huesito, Rondeletia berteroana; Ramo de 
navidad o Palo de cotorra, Randia aculeata; Cafetán, Psychotria plumierii; Azota 
potranca, Allophylus crassinervis; Rompezaragüey, Eupatorium odoratum, E. gab- 
bii y E. dictyoneurum; Calliandra haematomma y Elekmania picardae. También 
aparecen ejemplares de Goma, Ateleia gummifera, en algunos lugares sobresale el 
Cayuco, Pilosocereus polygonus, con relativa abundancia. 


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Foto 9. Vegetación de matorrales xeromorfos con Cactáceas. 


En el estrato herbáceo, predominan varias herbáceas, como: Maguey, Agave 
intermixta, muy abundante; Invasora o Pajón haitiano, Bothriochloa pertusa; Ma- 
gueycito, Tetramicra canaliculata; Pajón, Andropogon bicornis; Natal, Melinis re- 
pens; Bruja o Mala madre, J Sryophyllum tubiflorum; Bruja o Tope-tope, Bryophyllum 
pinnatum; oreganillo, Turnera diffusa; Aguacero, Pilea microphylla; Cabuya o Pita, 
Agave sisalana; Limoncillo cimarrón, Evolvulus arbuscula; Tremolina, Corchorus 
hirsutus, y Verbena, Stachytarpheta jamaicensis; creciendo sobre rocas en laderas 
se encuentran Masambey, Pilea domingensis, y Piñita de piedra, Pitcairnia fuertesii. 
Aunque es una especie rara en el lugar, se encuentran algunos ejemplares de Melón 
de breña o Melón espinoso, Melocactus praerrupticola, una Catácea muy impactada 
por la extracción de la planta viva. 

Las trepadoras más frecuentes son: Bejuco de manteca o Cascarita, Stigmaphyllon 
emarginatum; Bejuquito de leche, Mesechites repens; Bejuco de lombriz. Vanilla 
barbellata; Bejuco de indio, Gouania lupuloides; Orejita de ratón, Cissampelos 
pareira; Guatavo, Ipomoea indica; Morita o Carite, Passiflora suberosa; Bejuquito 
cenizo, Elekmania haitiensis, y Ba.ta.ú\\si,Jacquemontia havanensis. Hay varias bro- 
melias epífitas, entre ellas: Barba de viejo, Tillandsia usneoides, T. schiedeana, T. 
festucoides; Guajaca, T. recurvata, y. T. pruinosa. Entre las orquídeas se hallan los 
denominados Angelitos, Tolumnia scandens y T. varié gata. Se registró una parásita, 
el Conde, Phoradendron dichotomum. 


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b) Vegetación ribereña 

El área de estudio está cruzada por dos arroyos, que una vez reunidos depositan 
sus aguas en el río Grande o del Medio. El mayor de ellos, denominado “El Re- 
pecho del Medio”, mantiene un “hilo de agua” permanente, mientras el otro se seca 
en las épocas de mayor sequía. En los cauces y las orillas de los mismos crece una 
vegetación diferente a la que crece en las partes altas y secas, debido al microclima 
mucho más húmedo que se produce alrededor de estas fuentes de agua. Incluso, al 
formar pequeños charcos, o bien porque hayan sido represados, crecen allí especies 
acuáticas o palustres. El dosel superior puede alcanzar hasta unos 6-7 metros, con 
algunos emergentes de hasta 8 metros. 



Foto 10. Vegetación ribereña en el Arroyo “Repecho del Medio”. 


Aunque también se encuentran plantas arborescentes que crecen en las partes 
más secas, hay otras que sólo se encuentran en este ambiente. Entre las principales 
especies que componen el dosel más alto de la vegetación ribereña se encuentran las 
siguientes: Almendrillo, Prunus myrtifolia; Guárana, Cupania americana; Espino 
blanco o Pino de Teta, Zanthoxylum martinicense ; Guázara, Eugenia pseudopsi- 
dium; Cigua blanca, Ocotea coriácea; Uvero, Coccoloba diversifolia; Caimitillo, 
Chrysophyllum oliviforme; Caya de loma, Sideroxylon cúbense; Jaiquí, Sideroxylon 
salicifolium; Albulito, Maytenus domingensis; Córbano, Albizia berteroana, y Cafe- 
tillo, Exostema nitens. También aparecen algunos ejemplares de Pomo o Pomarrosa, 
Syzygium jambos; Copey, Clusia rosea, y de Capá de Sabana, Petitia domingensis . 
Se registró un solo ejemplar de Palma cana, Sabal domingensis. 


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Un segundo dosel está compuesto por especies arbustivas y algunos arbolitos. 
Muchas de estas especies no parecen en las partes más secas. Las más comunes o 
frecuentes son: Escobón de aguja, Eugenia ligustrina; Guayabita, Eugenia linearis; 
Chalina, Rhytidophyllum berteroanum; Caimoní, Wallenia laurifolia; Fruta de pa- 
loma, Duranta erecta y D. arida; Aguedita o Palo de peje, Picramnia pentandra; 
Huesito, Ronde lefia berteroana; Guayuyo, Piper aduncum y Piper sp.; Cafetán, 
Psychotria plumierii; Mala mujer, Garrya fadyenii; Azota potranca, Allophylus 
crassinervis, y Copeyito, Clusia minor. 

En un tercer dosel, el más bajo, se encuentran varias especies herbáceas, ya que 
la vegetación es poco cerrada, por lo que permite que penetre la luz. Entre las más 
comunes se hallan estas: Cadillo tres pies, Pavonia spinifex; Lengua de suegra, 
Oeceoclades maculata; Culantrillo de pozo, Adiantum pyramidatum; Gramita, 
Oplismenis hirtellus; Alcarrizo, Lasiacis divaricata; Cejúa, Pile a setigera; Grama 
de patio, Paspalum conjugatum; Moradita, Vernonia cinérea; Pincelillo, Tridax pro- 
cumbens y Wedelia reticulata, y Algodón de seda, Asclepias curassavica. A la orilla 
y dentro del agua se hallan heléchos como Thelypteris chelanthoides, y especies de 
Cyperáceas, como: Sombrillita, Cyperus alternifolius, y Junquillo, Rhynchospora 
elongata. También se encontró la yautía denominada Gallinita, una variedad de 
Colocasia esculenta, especie exótica comestible introducida al cultivo y que se ha 
naturalizado en varios lugares de la Cordillera Central. 

Entre las trepadoras se hallan estas: Bejuco de lombriz. Vanilla barbellata; Bejuco 
de indio, Gouania lupuloides; Bejuco de costilla, Serjania polyphylla; Cepú prieto, 
Mikania venosa; Bejuco de nigua, Tournefotia hirsutissima; Habichuelita, Galactia 
striata; Guandulito, Teramnus uncinatus, y Campanitas, Convolvulus nodiflorus. 
Entre las epífitas se hallan: Sapito, Polyradicion lindenii, una orquídea áfila; Piñita 
de palo, Tillandisa schiedeana, tinajita, Tillandsia fasciculata. 


Conclusiones 

Resulta curiosa la existencia de este tipo de formación vegetal por encima de los 
1200 metros en una zona de pinares. Evidentemente que dos factores inciden para que 
esto se produzca. Por un lado, en este lugar las precipitaciones son inferiores a las 
que se producen en sus alrededores, ya que el área se encuentra en una hondonada, 
rodeada por elevaciones, y en su parte Norte-Este una elevación sirve de “sombrilla”, 
impidiendo que los vientos cargados de humedad se precipiten en el lugar o provo- 
cando que las lluvias sean más escasas. Por otra parte, el tipo de sustrato contribuye a 
elevar la aridez del área, ya que al tener mucha percolación y no permitir la saturación 
del suelo, provoca una sequía fisiológica mayor a la correspondiente a la cantidad de 
agua caída. Por ello se ha usado el término “xeromorfo” en vez de “Bosque seco”. 


86 


Moscosoa 19, 2015 


La concurrencia de esos dos factores es lo que explica la presencia de especies 
características de los bosques secos en este lugar, compartiendo el ambiente con 
plantas de los bosques húmedos y de altas montañas, tal como ocurre en otras zonas 
de la Cordillera Central. 

Este ambiente, pese a que ha sido antropizado en algún nivel desde hace muchos 
años, sin embargo conserva elementos florísticos importantes, incluyendo un signifi- 
cativo porcentaje (más del 22 %) de plantas endémicas y amenazadas o protegidas. 
La conservación de este lugar, además es importante, ya que tiene una muestra re- 
presentativa de este tipo de formación vegetal y de especies endémicas de la zona, 
donde al parecer queda el único o el principal relicto del Melón espinosos, Melocactus 
praerrupticola, una especie muy amenazada. Además, el lugar está atravesado por 
dos arroyos que nacen en la parte alta de los pinares, y que son de mucha utilidad 
para las comunidades próximas, que se sirven de sus aguas para tomar y para los 
demás usos domésticos. 


Literatura citada 

Centro Mundial de Monitoreo para la Conservación. 1997. Apéndices y Reservas 
anotadas de la Lista Cites. Secretaría de la Comisión Europea y Joint Nature 
Conservation Commitee. 312 pp. 

Centro Mundial para el Monitoreo de la Conservación. 1997. Apéndices y Reservas 
Anotadas de la Lista Cites. Secretaría de la Comisión Europea y Joint Nature 
Conservation Committee. 312 pp. 

Congreso Nacional de la República Dominicana. 2000. Ley General sobre Medio 
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y Recursos Naturales. Santo Domingo, República Dominicana. 1 14 pp. 

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Háger, J . & T. Zanoni . 1 993 . La vegetación natural de la República Dominicana . Una 
nueva clasificación. Moscosoa 7: 39-81 . 

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Staples. 1981. La República Dominicana. Perfil Ambiental del país. Un Estudio 
de campo. AID Contract No. AID /SOD/PDC-C 0247. JRB Asociates. Virginia, 
USA. 134 pp. 

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1983. La Flora de La Española. II. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macorís, República Dominicana. 420 pp. 


Moscosoa 19, 2015 


87 


1985. La Flora de La Española. III. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macorís, República Dominicana. 431 pp. 

1986. La Flora de La Española. IV. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macorís, República Dominicana. 431 pp. 

1989. La Flora de La Española. V. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macorís, República Dominicana. 430 pp. 

1994. La Flora de La Española. VI. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macorís, República Dominicana. 314 pp. 

1995. La Flora de La Española. VII. Universidad Central del Este. San 

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1996. La Flora de La Española. VIII. Universidad Central del Este. 

San Pedro de Macorís, República Dominicana. 588 pp. 

2000a. La Flora de La Española. IX. Jardín Botánico Nacional de Santo 

Domingo Dr. Rafael M. Moscoso e Instituto Tecnológico de Santo Domingo- 
Intec. Santo Domingo, República Dominicana. 150 pp. 

2000b. Diccionario Botánico de Nombres Vulgares de La Española. 

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Matteucci, & S. D. Colma. 1982. 

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de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Santo Domingo, República Domini- 
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la República Dominicana. Lista preparada para el Proyecto de Ley de Biodiver- 
sidad. Jardín Botánico Nacional. Santo Domingo, República Dominicana. 14 pp. 

Peguero, B., F. Jiménez & R. García (2004). Flora y vegetación del Parque Nacional 
Armando Bermúdez. Santo Domingo, República Dominicana. 35 pp. 

Peguero, B. & F. Jiménez. 2009. Plantas Endémicas de Distribución Restringida en 
Peligro Crítico en la República Dominicana. Moscosoa 16: 84-94. 

Peguero, B. & F. Jiménez. 2011. Inventario y Estado de Conservación Preliminar de 
Plantas Endémicas Exclusivas de la República Dominicana. Moscosoa 17: 29-57. 

Rodríguez, C. A. 1976. Geografía de la Isla de Santo y sus relaciones con las demás 
Antillas. Sociedad Dominicana de Geografía. Santo Domingo, República Do- 
minicana. 586 pp. 

Russo, 1. 1999. Legislación Ambiental de la República Dominicana. Inventario y Aná- 
lisis. Helvetas-DED-DVS-Direna-Jardín Botánico Nacional-Cebse-Fundación 
Loma Quita Espuela-Grupo Jaragua-Progressio. Santo Domingo, República 
Dominicana. 109 pp. 


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Tolentino, L. & M. Peña. 1998. Inventario de la vegetación y uso de la tierra en la 
República Dominicana. Moscosoa 10: 164-176. 

Troncoso M., B. M. 1986. Regiones Geomorfológicas de la Isla de Santo Domingo 
o La Española. Editora Universitaria-UASD. Santo Domingo, República Domi- 
nicana. 112 pp. 

Walter, K. S. & H. J. Gillet. 1997. UICN Red List of threatened Plants. The Conser- 
vation Union. Swiserland and Cambridge, UK. 862 pp. 


Agradecimientos 

A todos quienes de alguna manera colaboraron con este trabajo. Pedro Toribio 
López acompañó a los autores como chofer y en la recolección de muestras botánicas. 
Sésar Rodríguez participó en uno de los viajes. El señor Celio acompañó al equipo 
en uno de los viajes de campo. Rafael Rosado (Rafa) trabajó como guía-ayudante 
de campo. Natalia Ruíz hizo el resumen en inglés y colaboró en otros aspectos con 
esta publicación. 


Moscosoa 19, 2015 


89 


Tabla 1. 

Lista de plantas encontradas en un área de vegetación xeromorfa. 

Los Indios, Limoncito, Constanza. 2014. 

Leyenda: 

TB (Tipo biológico): A = árbol, Ar = arbusto, H = hierba, s = suculenta, L = Liana, 
Ep = epífita, Et = Estípite o palma, P = Parásita, SB: (Estatus biogeográfico): E = 
endémica, N = nativa, Na = naturalizada, IC = Introducida cultivada, AR (Abun- 
dancia relativa): MA = muy abundante, A = abundante. E = escasa, R = rara. 


FAMILIA /ESPECIE 
AGAVACEAE 
Agave intermixta Trel. 

A. sisalana Perrine 

AMARANTHACEAE 

Chamissoa altissima (Jacq.) H.B.K. 

APOCYNACEAE 

Mesechites repens (Jacq.) Miers. 

Pentalinon luteum (L.) B. F. Hansen & Wunderlin 
Plumeria subsessilis A. DC. 

ARACEAE 

Colocasia esculenta (L.) Schott cv. 

ARECACEAE 
Sabal domingensis Becc. 

ASCLEPIADACEAE 

Asclepias curassavica L. 

ASTERACEAE (COMPOSITAE) 

Elekmania haitiensis (kr. & Urb.) B. Nord. 

E. picardae (Kr. & Urb.) B. Nord. 

Eupatorium dictyoneurrum Urb. 

E. gabbii Urb. 

E. odoratum L. 

Mikania cf. venosa Alain 
Pseudognaphalium domingense (Lam.) A. A. 
Tridax procumbens L. 


NOMBRE COMUN 

TB 

SB 

AR 

Maguey 

H-s 

E 

MA 

Cabuya, Pita, sisal 

H-s 

Na 

E 

Pabellón hembra 

L 

N 

E 


Bejuquito de leche 

L 

N 

A 

Ahoga vaca 

L 

N 

E 

Alelí, Frangipani 

Ar 

E 

A 

Gallinita 

H-s 

Na 

R 


Cana 

Et 

E R 

Algodón de seda 

H 

Na E 



L 

E 

A 


H 

E 

MA 

Rompezaragüey 

Ar 

E 

A 

Rompezaragüey 

Ar 

E 

E 

Rompezaragüey 

Ar 

N 

A 

Cepú prieto 

L 

E 

A 

Altamisa blanca 

H 

N 

A 

Pincelito 

H 

N 

MA 


Anderberg 


90 


Moscosoa 19, 2015 


Vemonia cinérea (L.) Lees. 
Wedelia reticulata DC. 


Yerba Morada 
Hoja de lima 


B1GNONIACEAE 
Tabebuia berteroi (DC.) Britt. 


Cenizoso 


BORAGINACEAE 

Cordia curassavica (Jacq.) R. & S. 
C. lima (Desv.) R. & S. 

C. polycephala (Lam.) Johnst. 
Toumefortia hirsutissima L. 


Juan prieto 
Rompe ropa 
Mala mujer 
Bejuco de nigua 


BROMELIACEAE 

Pitcaimia fuertesii Mez 
Tillandsia fasciculata Sw. 

T. festucoides Brongn. 

T. pruinosa Sw. 

T. recurvata (L.) L. 

T. schiedeana Steud. 

T. setacea Sw. 

T. usneoides (L.) L. 

T. variabilis Schlecht. 

Vriesea tuerckheimii (Mez) Smith 


Piñita de piedra 
Pifia de palo 
Pifia de palo 
Pifia de palo 
Guiajaca 
Guaja 

Pifia de palo 
Barba de viejo 
Pifia de palo 
Tinajita 


A 

E 

E 

R 

A 

A 

E 

MA 

A 

E 


BURSERACEAE 

Bursera simaruba (L.) Sarg. 


Almácigo 


A N E 


CACTACEAE 

Melocactus praerrupticola Areces 
Pilosocereus polygonus (Lam.) K. Schum. 


Melón espinoso 
Cayuco 


H-s E E 

Ar-s N A 


CAESALPINIACEAE 

Chamaecrista glandulosa var. picardae (Urb.) Irw. 
Bam. 

Senna spectabilis (DC.) Irw. & Bameby 


Ar N R 
Chácara, Flor de oro A Na E 


CELASTRACEAE 

Maytenus domingensis Krug & Urb. 


Albulito 


A E A 


Ar-L N E 

A N E 


CLUSIACEAE 
Clusia minor L. 
Clusia rosea Jacq. 


Copeyito 

Copey 


Moscosoa 19, 2015 


91 


CONVOLVULACEAE 
Convolvulus nodiflorus Desr. 
Evolvulus arbuscula Poir. 

Ipomoea desrousseauxii Steud. 

I. indica (Burman) Merr. 

I. sp. 

Jacquemontia havanensis (Jacq.) Urb. 


Campanitas 
Limoncillo cimarrón 
Bata zambumbia 
Guatavo 

Campanitas 


CRASSULACEAE 
Bryophyllum pinnatum (Lam.) Oken 
B. tubiflorum Harv. 


Bruja, Tope-tope H 

Bruja, Madre de miles H 


Na E 
Na A 


CUPRESSACEAE 
Juniperus gracilior Pilg. 


Sabina 


E-C E 


CYPERACEAE 
Cyperus altemifolius L. 
Rhynchospora elongata Boeckeler 


Sombrillita 

Coquillo 


ERICACEAE 

Lyonia stahlii Urb. var. costata (Urb.) Judd 


Palo de la reina 


ERYTHROXYLACEAE 

Erythroxylum areolatum Veil. 


Papelillo 


EUPHORBIACEAE 

Bemardia dichotoma (Willd.) Miiell. Arg. 
Chamaesyce sp. 

Gymnanthes lucida Sw. 


palo de berraco 
Malcasé 
Palo de tabaco 


R 

MA 

R 


FABACEAE 

Ateleia gummifer (Bert.) D. Dietr. 
Centrosema virginianum (L.) Benth. 
Galactia striata (Jacq.) Urb. 
Teramnus cf. uncinatus (L.) Sw. 


Piñón 

Totico 

Habichuelita 

Habichuelita 


GARRIACEAE 

Garría fadyenii Hook. 


Palo de berraco 


Ar 


GESNERIACEAE 
Rhytidophyllum cf. berteroanum Mart. 


Chalina 


92 


Moscosoa 19, 2015 


LAMIACEAE 

Hyptis domingensis Urb. 

Salvia brachyloba Urb. 

S. tuerckheimii Urb. 

Satureja alpestris (Urb.) J. Jiménez 


Romerillo 

Salvia 

Salvia 

Oreganillo 


H E E 

Ar E R 

Ar E A 

Ar N A 


LAURACEAE 

Cinnamomum cf. alainii (C. K. Allen) Alain 
Ocotea coriácea (Sw.) Griseb. 


Canela de la tierra A E R 

Cigua blanca A N E 


MALPIGHI ACE AE 

Stigmaphyllon emarginatum (Cav.) A. Juss. Cascarita L NA 


MALVACEAE 

Pavonia spinifex (L.) Cav. 
Sida rhombifolia L. 


Cadillo tres pies H N E 

Escoba H N A 


MENISPERMACEAE 

Cissampelos pareira L. Bejuco de ratón L NA 


MIMOS ACE AE 

Albizia berteroana (Balb. ex DC.) M. Gómez 
Calliandra haematomma (Bert.) Benth. 

Leucaena leucocephala (Lam.) De Wit. 
Vachellia-Acacia-macracantha (Humb. & Bonpl.) Sei- 
gler & Ebinger 


Córbano 

Clavellina 

Leucaena 

Bayahonda, cambrón 


A 

Ar 

A 

A 


N E 
N A 
Na E 

N A 


MYRSINACEAE 

Wallenia laurifolia (Jacq.) Sw. Caimoní Ar N E 


MYRTACEAE 

Eugenia ligustrina (Sw.) Willd. 

E. linearis L. C. Rich. 

E. pseudopsidium Jacq. 

E. sp. 

Myrcianthes montana (Sw.) C. Nelson 
Psidium guajava L. 

Syzygium jambos (L.) Alst. 


Escobón de aguja 

Guayabita 

Guásara 

Malagueta, Canelilla 

Guayabo 

Pomo, Pomarrosa 


Ar N E 

Ar E E 

ANA 
Ar ? A 

ANA 
Ar N E 

A Na E 


OLEACEAE 

Forestiera sp. Ar ? E 


Moscosoa 19, 2015 


93 


ORCHIDACEAE 
Epidendrum difforme Jacq. 

Oeceoclades maculata (Lindl.) Lindl. 
Pleurithalis obovata Lindl. 

Polyradicion lindenii (Lindl.) Garay 
Prosthechea cochleata (L.) W. E. Higgins 
Psichilis truncata var. tubichila Dod 
Tetramicra canaliculata (Aubl.) Urb. 
Tolumnia scandens (Moir.) Braem 
T. variegata (Sw.) Braem 
Vanilla barbellata Rchb. f. 


Lengua de suegra 
Sapito 

Magueycito 

Angelito 

Angelito 

Bejuco de lombriz 


Ep N A 

H Na E 

Ep N A 

Ep N E 

Ep N A 

H E E 

H E MA 

EP E E 

Ep E E 

L N E 


PASSIFLORACEAE 

Pssiflora suberosa L. Morita L N E 


PINACEAE 

Pinus occidentalis Sw. Pino, Cuaba A E R 


PIPERACEAE 

Piper aduncum L. 
P. sp. 


Guayuyo 


Ar N R 
Ar ? E 


PICRAMNIACEAE 

Picramnia pentandra Sw. Aguedita Ar N E 


POACEAE 

Andropogon bicomis L. 

Bothriochloa pertusa (L.) A. Camus 
Lasiacis divaricata (L.) Hichtc. 

Melinis repens Willd.) Zizka 
Oplismenus cf. setaceus (Lam.) R. & S. 
Paspalum conjugatum Bergius 


Pajón, Rabo de chivo 

invasora 

Alcarrizo 

Natal 

Gramita 

Grama dulce 


H N A 

H Na MA 

H N E 

H Na A 

H N A 

H N A 


POLYGALACEAE 

Polygala penaea L. Crevajosa Ar N A 


POLYGONACEAE 

Coccoloba diversifolia Jacq. 
C. sp. 


Uva de sierra A N E 

Uvero A N? A 


94 


Moscosoa 19, 2015 


RHAMNACEAE 

Colubrina elliptica (Sw.) Brizicky & W. L. Stem. Palo amargo, Mabí A N E 

Gouania lupuloides (L.) Urb. Bejuco de indio L N E 


ROSACEAE 

Prunus myrtifolia (L.) Urb. Almendrillo ANA 


RUBIACEAE 
Exostema nitens Urb. 
Psychotria plumierii Urb. 
P. cf. pubescens Sw. 
Randia aculeata L. 
Rondeletia berteroana DC. 


Cafetillo 

Ar 

E 

A 

Cafetán 

Ar 

E 

E 

Cafetán 

Ar 

N 

A 

Palo de cotorra 

Ar 

N 

R 

Huesito 

Ar 

E 

A 


RUTACEAE 
Casimiroa edulis Llave 
Zanthoxylum martinicense (Lam.) DC. 


Pera criolla A IC R 

Espino blanco A N E 


SAPINDACEAE 
Allophylus cominia (L.) Sw. 

A. crassinervis Radik. 

Cupania americana L. 
Dodonaea viscosa (L.) Jacq. 
Serjania polyphylla (L.) Radik. 
S. sinuata (Poir.) Schum. 


Paría, Tres palabras 

Ar 

N 

E 

Azota potranca 

Ar 

N 

E 

Guárana 

A 

N 

A 

Palo de rey 

Ar 

N 

A 

Bejuco costilla 

L 

N 

E 

Bejuco costilla 

L 

E 

R 


SAPOTACEAE 

Chrysophyllum oliviforme L. var. oliviforme 
Sideroxylon cúbense (Griseb.) Penn. 

S. salicifolium (L.) Lam. 


Caimitillo 
Caya de loma 
Caya rubia 


A N R 

A N E 

A N R 


STERCULIACEAE 

Melochia tomentosa L. Escoba H N E 


THEACEAE 

Temstroemia peduncularis DC. Botoncillo A N E 


Ar N E 
Ar N A 


TILIACEAE 

Corchorus hirsutus L. 
Triumfetta semitriloba Jacq. 


Tremolina 
Cadillo de burrro 


Moscosoa 19, 2015 95 


TURNERACEAE 


Tumera diffusa Willd. 

Oreganillo 

H 

N 

MA 

T. ulmifolia L. 

Marilope 

H 

N 

E 

ULMACEAE 

Trema lamarckiana (Roem. & Schult.) Blume 

Memisillo 

A 

N 

E 

URTICACEAE 

Pilea fairchildiana Jestrow & Jiménez Rodr. (=Sarcopi- 
lea domingensis Urb.) 

Masambey 

H-s 

E 

A 

P. geminata Urb. 

Cejúa cimarrona 

H-s 

E 

E 

P. microphylla (L.) Liebm. 

Aguacero 

H-s 

N 

A 

P. setigera Urb. 

Cejúa 

H-s 

N 

A 

VERBENACEAE 

Citharexylum fruticosum L. 

Penda 

A 

N 

E 

Clerodendron spinosum (L.) Spreng. 

Chicharrón 

Ar 

E 

R 

Duranta arida Britt. & Wils. subsp. domingensis (Urb.) 
Mold. 

Fruta de paloma 

Ar 

E 

E 

D. erecta L. 

Arbolito chino 

Ar 

N 

E 

Lantana camara L. var. camara 

Doña Sanica 

Ar 

N 

A 

Petitia domingensis Jacq. var. domingensis 

Capá de sabana 

A 

N 

E 

Stachytarpheta jamaicensis ( L.) Vahl 

Verbena 

H 

N 

E 

VISCACEAE 

Phoradendron dichotomum (Bert.) krug & Urb. 

Conde 

P 

N 

A 

PTERIDOPHYTAS (HELECHOS) 

Adiantum pyramidatum (L.) Willd. 

Culantrillo de pozo 

H 

N 

A 

Asplenium monanthes L. 

Helécho 

H 

N 

E 

Blechnum tuerckheimii Brause 


H 

N 

E 

Cheilanthes microphylla (Sw.) Sw. 

Muerto vivo 

Ep 

N 

A 

Niphidium crassifolium (L.) Lellinger 

Lengua de vaca 

H 

N 

E 

Pelaea ovata (Desv.) Weaterby 


L 

N 

A 

Polystichum echinatum (Gmel.) C. Chr. 


H 

N 

E 

Thelypteris concinna (Willd.) Ching 

Helécho 

H 

N 

E 

T. chelanthoides (Kuntze) Proctor 

Helécho 

H 

N 

E 


96 


Moscosoa 19, 2015, pp. 96-128 


Plantas endémicas y nativas cultivadas en la 
ciudad de Santo Domingo 


Brígido Peguero 1 - 2 & Ricardo García 1 


‘Jardín Botánico Nacional, apartado 21-9. Santo Domingo, D. N„ República Dominicana 
2 Autor de correspondencia; correo: brigidopeguero@yahoo.com 


Resumen: Entre los meses de abril y septiembre del año 2012, y actualizado en 
noviembre del 2014, se realizó un estudio sobre las plantas endémicas y nativas 
cultivadas en el “Gran Santo Domingo” o Zona Metropolitana, que incluye el Dis- 
trito Nacional y cinco municipios de la Provincia Santo Domingo. El inventario se 
centró de manera especial en jardines y patios privados, así como en lugares públicos 
arbolados, entre ellos: Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, Parque Zoológico Nacio- 
nal Arq. Manuel Valverde Podestá, Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, antiguo 
Parque Botánico y Zoológico, Cinturón Verde de la Ciudad de Santo Domingo, los 
recintos de las universidades Autónoma de Santo Domingo (UASD) , Nacional Pedro 
Henríquez Ureña (UNPHU), Pontificia Católica Madre y Maestra (PUCAMAIMA) 
y APEC, el Malecón de Santo Domingo, Malecón de Santo Domingo Este, Parque 
Mirador Sur, Parque Nacional Mirador del Norte, Parque Mirador del Este, el Bos- 
que de la Vida del ensanche Serrallés, Plaza de la Salud, Parque Ecológico de la 
Av. Núñez de Cáceres, Parque Histórico Independencia, Parque Enriquillo, Parque 
Colón, el área verde del “Kilómetro 9” de la Autopista Duarte y la urbanización 
Jardines del Norte. Se excluyó al Jardín Botánico Nacional, así como las plantas 
autóctonas que crecen de manera natural en algunos de los parques urbanos. Se 
registran 153 taxones (151 especies, una variedad y una subespecie), pertenecientes 
a 1 18 géneros en 48 familias. 107 son arborescentes, 23 arbustivas, 11 herbáceas, 1 1 
estípites o palmas y una hierba epífita. 33 son endémicas y 120 nativas. De acuerdo 
a las Lista Roja de UICN, la Lista Cites y la Lista Roja Nacional de la República 
Dominicana, del total inventariado hay 63 con problemas de conservación o son 
protegidas: 1 2 en Peligro Crítico (CR), 17 En Peligro (EN) y 30 Vulnerables (VU). 

Palabras clave: Plantas endémicas y nativas, cultivadas. Ciudad de Santo Domingo. 

Abstract: Between the months of April and September of 2012, and updated on 
November of 2014, a study was realized on the endemic and native plants cultiva- 
ted in the “Great Santo Domingo “or Metropolitan Zone. Santo Domingo includes 
the National District and five municipalities of the Province Santo Domingo. The 
inventory was specially focused on private yards and gardens, as well as wooded 
public places, including: Juan Pablo Duarte Olympic Center , National Zoological 


Moscosoa 19, 2015 


97 


ParkArq. Manuel Valverde Podestá, Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, Ancient 
Zoo and Botanical Park, Greenbelt of the City of Santo Domingo, the campuses of 
the Autonomous University of Santo Domingo (UASD), Pedro Henríquez Ureña 
National University (UNPHU), Mother and Teacher Pontifical Catholic University 
(PUCAMAIMA) and APEC; the Malecón of Santo Domingo, Malecón of Eastern 
Santo Domingo, Mirador Sur Park, Mirador de Norte National Park, Mirador del 
Este Park, the Forest of Life ensanche Serrallés, Plaza of the Health, Ecological 
Park of the Núñez de Cáceres Avenue, Independence Historical Park, Enriquillo 
Park, Columbus Park, the green area of the “Kilometer 9” of the Duarte Highway 
and urbanization Jardines del Norte. The National Botanical Garden was excluded, 
as well as the autochthonous plants that grow in a natural way in some of the ur- 
ban parks. There are 153 taxa (151 species, a variety and a subspecies) registered, 
belonging to 1 18 genera in 48 families. 107 are arborescents, 23 shrubs, 1 1 herba- 
ceous, 1 1 stipes or palms and one epiphytic herb. Thirty three are endemics and 120 
natives. According to the IUCN Red List, the Cites list, and the National Red List 
of the Dominican Republic, of the total inventoried there are 63 with conservation 
problems or are protected: 12Critically Endangered (CR), 17 Endangered (EN) 
and 30 Vulnerable (VU). 

Key words: Endemic and native plants, cultivated, City of Santo Domingo. 


Introducción 

Santo Domingo, la Zona Metropolitana o Gran Santo Domingo comprende el 
Distrito Nacional, que es la Capital de la República Dominicana, y cinco de los siete 
municipios de la Provincia Santo Domingo. Es la ciudad más grande y poblada del 
Caribe insular, con una extensión territorial de más de 400 kilómetros cuadrados 
y una población que supera los 3.5 millones de habitantes, con una alta densidad 
demográfica, que en algunos sectores alcanza hasta más de 44 mil habitantes por 
kilómetro cuadrado. 

El núcleo y centro histórico de esta ciudad es la “Zona Colonial”, situada en la 
desembocadura del río Ozama en el Mar Caribe. Luego, no sólo ha tenido una enor- 
me expansión en sí misma, sino que ha llegado a los límites de antiguas y nuevas 
poblaciones que han quedado integradas a la gran zona metropolitana. La ciudad 
colonial, como todas las fundadas por los conquistadores españoles, fue diseñada 
con sus viviendas contiguas, prácticamente sin espacio entre ellas, con aceras muy 
estrechas, sin posibilidad de plantar árboles en ellas. Con excepción de la Plaza de 
Armas o Plaza Mayor, hoy Parque o Plaza Colón, frente a la Catedral, los parques o 
áreas verdes existentes en los alrededores de las numerosas iglesias coloniales, por 
igual carecen de espacios verdes de tamaño significativo. 


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Algo similar ocurre con los históricos sectores de San Carlos, otrora municipio 
muy cercano a la ciudad amurallada, y el barrio satélite entonces denominado Ga- 
lindo, luego modificado y renombrado Mejoramiento Social. Con la expansión fuera 
de los muros de la vieja ciudad, los nuevos barrios siguieron prácticamente el mismo 
modelo de urbanización con escasos espacios verdes, como es el caso de Ciudad 
Nueva, donde las históricas amplias estancias extra-muros le dieron paso a una zona 
urbanizada con alta densidad demográfica y pocos espacios verdes. En el caso de 
Villa Francisca, el único espacio verde fue el Parque Enriquillo, donde se plantaron 
especies autóctonas, como tres ejemplares de cacheo, Pseudophoenix vinifera (ya 
desaparecidos); palma real, Roystonea hispaniolana, y caoba, Swietenia mahagoni. 

Lo contrario ocurrió con el sector que hoy se conoce como Gascue (o Gazcue), 
que en realidad integra los residenciales que entonces se conocieron como Gascue, 
La Primavera, Lugo y La Aguedita. En estos sectores se inauguró un nuevo concepto 
de asiento humano, los “espacios en retiro”, con linderos amplios entre las vivien- 
das. El sector de Gascue fue denominado “Jardín Urbano” y “Ciudad Jardín”. Las 
viviendas fueron diseñadas con jardines frontales, laterales y traseros. Sin embargo, 
las grandes edificaciones y el caos general de la ciudad están aniquilando casi por 
completo este tipo de ambiente citadino. 

La ciudad de Santo Domingo cada día se expande más, y generalmente ese des- 
bordamiento de las fronteras urbanas se hace de manera anárquica y sin previsión 
ninguna. Para la penetración a esos sectores se utilizan viejas y estrechas vías, que 
más bien eran caminos y callejones de áreas rurales, donde no es posible la coloca- 
ción de plantas ni el establecimiento de áreas verdes. Inicialmente la ciudad crecía 
horizontalmente; pero en las últimas décadas ha ocurrido un inusitado crecimiento 
vertical, sobre todo en la banda Sur del Distrito Nacional, entre la avenida Kennedy y 
el litoral marino, con altas torres de hasta 30, 40 y más niveles o “pisos”, y sin áreas 
verdes, pues hasta los parqueo son subterráneos o totalmente bajo techo.. 

Algunas avenidas, como la Lincoln y la Churchill, fueron diseñadas con isletas 
centrales para la plantación de árboles. Además, a partir de la década de 1970 se 
crearon espacios públicos verdes importantes, como el Jardín Botánico Nacional, el 
Parque Zoológico, la Plaza de la Cultura, el Centro Olímpico, el Parque Mirador Sur, 
el Parque Litoral Sur, el Parque Nacional Mirador del Norte, el Parque del Este, los 
Jardines del Norte y el Cinturón Verde, ahora muy afectado por la urbanización en 
varios tramos. Esos espacios son importantes “pulmones” de una ciudad sumamente 
congestionada, con polución de monóxido de carbono y otros gases, además de la 
estridencia de los ruidos. 

Al parecer, el interés oficial por la arborización de la ciudad de Santo Domingo 
comienza a finales del siglo XIX. Pero la tendencia era al cultivo de plantas ornamen- 
tales exóticas, como curiosidades botánicas. Las especies autóctonas más cultivadas 
eran la palma real, Roystonea hispaniolana , y la caoba, Swietenia mahagoni, por un 


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interés particular del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina. Todavía persiste en 
mucha gente el criterio de que “las plantas del monte no se siembran”, y por ello se 
explica el alto porcentaje de plantas introducidas cultivadas, tanto en patios y jardines 
privados, como en las áreas públicas. Sin embargo, esa tendencia ha ido variando 
significativamente, evidenciándose un mayor interés por el cultivo de plantas endé- 
micas y nativas, como se puede ver en este inventario, aunque todavía el porcentaje 
de las exóticas es muy alto. 



Foto 1 . Cana Sabal domingensis, Av. A. Lincoln, Santo Domingo. 


Ligera descripción del área de estudio 

La ciudad de Santo Domingo, como zona metropolitana, comprende lo que se ha 
denominado “El Gran Santo Domingo”. Está constituida por el Distrito Nacional, que 
es la Capital de la República Dominicana, y cinco municipios de la Provincia Santo 
Domingo: Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Los 
Alcarrizos y Pedro Brand. Esta ciudad, la más grande y la más poblada del Caribe 
insular y continental, se halla situada en el Llano Costero del Caribe (De La Fuente, 
1976; Troncoso, 1986). Esta franja costera corresponde a la denominada Zona de 
Vida delBosque húmedo Subtropical (Hartshorn et al., 1981). Las precipitaciones 
promedios anuales oscilan entre 1000 y 2000 mm, y la temperatura promedio es de 
27 grados Celcius. Los suelos predominantes en el litoral son de roca caliza y de 
“caliche” (carbonato de calcio), mientras en áreas más alejadas del litoral marino se 
encuentran suelos arcillosos, arenosos, aluvionales y de serpentinita. 

El núcleo original y centro histórico de esta ciudad se halla en la “Zona Colo- 
nial”, el primer asentamiento humano establecido por los conquistadores españoles 


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en el Nuevo Mundo. Se halla en la desembocadura del río Ozama en el Mar Caribe. 
Esta ciudad estuvo amurallada durante cientos de años, mientras existían algunos 
poblados satélites, como: Pajarito [Villa Duarte], San Carlos y Galindo [Lo que 
hoy es “Mejoramiento Social” y parte de Villa Francisca]. Luego se abrieron las 
murallas, expandiendo la vieja ciudad hasta los poblados cercanos e integrándolos. 
Principalmente a partir de la década de 1960 se ha producido un desbordamiento de 
las fronteras urbanas de forma horizontal. Pero en las últimas dos décadas ha ocurrido 
un gran crecimiento vertical con elevadas torres, sobre todo en la banda Sur, desde 
la avenida Kennedy hasta el litoral marino. 

Actualmente el Gran Santo Domingo tiene una extensión superior a los 400 
kilómetros cuadrados y más de 3.5 millones de habitantes, constituyéndose en la 
capital más grande del Caribe insular y continental; tiene una alta densidad demo- 
gráfica, que en algunos barrios marginados, como Capotillo, sobrepasa las 44 mil 
personas por kilómetro cuadrado. La falta de espacios verdes es uno de los graves 
problemas, aunque en los sectores de expansión esto se atenúa con la creación del 
Jardín Botánico Nacional, el Parque Zoológico Nacional, la Plaza de la Cultura, el 
Centro Olímpico, el Parque Mirador Sur, el Parque Mirador Norte, el Parque Mirador 
del Este, el Parque del Litoral Sur y otras áreas establecidas en las últimas décadas. 


Metodología 

Este estudio se realizó en la ciudad metropolitana de Santo Domingo, es decir, 
el Distrito Nacional y cinco municipios de la Provincia Santo Domingo, República 
Dominicana, durante los meses de abril a septiembre del 2012, y actualizado en 
noviembre del 2014. El levantamiento de campo se hizo mediante recorridos por 
los diferentes sectores urbanos, anotando todas las especies autóctonas observadas. 
Se hicieron verificaciones en avenidas, calles, áreas verdes de diversas instituciones 
públicas y privadas, jardines de grandes residencias, patios y huertos. 

De manera especial, se hizo hincapiés en aquellos grandes espacios donde se 
cultiva un gran número de plantas, principalmente arborescentes, como el Centro 
Olímpico Juan Pablo Duarte, el Parque Zoológico Nacional Manuel Valverde Podestá, 
el antiguo Parque Botánico y Zoológico, el Cinturón Verde de la Ciudad de Santo 
Domingo, la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, los campus de las universidades 
Autónoma de Santo Domingo (UASD), Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu), 
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y APEC, el Malecón 
de Santo Domingo, el Malecón de Santo Domingo Este, el Parque Urbano Mira- 
dor Sur, el Parque Nacional Mirador Norte, el Parque Urbano Mirador del Este, el 
Bosque de la Vida, ubicado en el ensanche Serrallés, la Plaza de la Salud, el Parque 
Ecológico de la avenida Núñez de Cáceres, el Parque Histórico Independencia, el 


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Parque Enriquillo, el Parque Colón, el área verde del “Kilómetro 9” de la Autopista 
Duarte y la Urbanización Jardines del Norte. 

Sin embargo, en lugares como los Parques Mirador Sur y Mirador Norte, así 
como el antiguo Parque Botánico y Zoológico y el Parque Zoológico Nacional se 
excluyeron del inventario las plantas autóctonas que se sabe que ya existían en esos 
lugares al momento de creación de los mismos, pues esas especies son mantenidas 
allí como relictas. De igual manera, se excluyó al Jardín Botánico Nacional de Santo 
Domingo, por su carácter, ya que una de las funciones de esta institución es el estudio 
y conservación de la Flora de la Isla Española, constituyéndose actualmente en el 
principal centro de propagación y de motivación para el uso de las plantas autóctonas 
en nuestras ciudades, y como tal tiene en sus colecciones vivas numerosas especies 
endémicas y nativas (Peguero & García, 2011), que no son cultivadas en el área 
urbana pública ni en jardines u otros espacios privados. 

El inventario está basado fundamentalmente en información primaria levantada 
en campo mediante recorridos y observaciones en forma rigurosa. No obstante, sobre 
distribución, estatus biogeográfico, estado de conservación y otros aspectos de esas 
especies fueron revisadas varias fuentes, como: Liogier (1985, 1989, 1994 y 1995), 
López (2011), Peguero & De La Cruz (2004), Peguero, Clase y De La Cruz (2004), 
Peguero (2011), Peguero & García (2011), Peguero & Veloz (20 11), Veloz, Peguero y 
Clase (2011), Peguero & Jiménez (2008), Peguero & Jiménez (2011),Szabó (2010), 
Clase, Peguero & Cherenfant (2009), la Lista de la Convención Internacional Sobre 
Tráfico de Especies en Peligro de la Fauna y la Flora Silvestres (Cites, 1998), la Lista 
Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza-UICN, por sus otrora siglas-(Walter 
&Gillet, 1997), la Lista Roja Nacional Provisional de las Plantas Amenazadas en 
la República Dominicana (Peguero et al., 2003). Sobre aspectos generales también 
se consultó a: Okamura (2012), Intec, Jica y ADN (s.f.), ADN (s.f.), ADN (2005), 
Falcón (2007), JICA. ADN y Tinglar (2010), López (2011), Szabó (2008 y 2010) y 
ADN (s.f.). 

Tanto la identificación taxonómica, como el estatus biogeográfico, fueron de- 
terminados en el mismo terreno, debido a la experiencia y el conocimiento de los 
autores. Se presenta una tabla con las especies inventariadas por orden de familias, 
géneros y especies, tipos biológicos, estatus biogeográficos, estado de conservación 
y usos que se les da a esas plantas. Los nombres comunes de las plantas usados en 
este artículo se establecen de acuerdo al Diccionario Botánico de Nombres Vulgares 
de La Española (Liogier, 2000) y por el conocimiento de los autores. 


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Resultados y discusión 
Cantidad de taxones cultivados 

En total, se inventariaron 151 especies, una variedad y una subespecie. Es decir, 
153 taxones pertenecientes a 118 géneros en 48 familias: 47Espermatophytas (46 
fanerógamas y una gimnosperma) y una Pteridophyta. Las familias representadas 
por mayor cantidad de especies son las siguientes: Arecaceae con 1 1 , Mimosaceae 
10, Myrtaceae con nueve y Sapotaceae con ocho, mientras Bignoniaceae y Caesal- 
piniaceae tienen siete per cápita; Cactaceae y Malvaceae tienen cinco cada una. Los 
géneros con mayor cantidad de especies son: Cordia, con cuatro, y Coccothrinax y 
Pouteria con tres cada uno (Tabla 1 y Fig.l). 

Fig. 1.- Composición florística de las especies 
reportadas en este estudio 



Familia Genero Especie 


Si este inventario se compara con los registros que puedan existir y la memoria 
de las observaciones que se hacían en la ciudad de Santo Domingo décadas atrás, se 
notará una diferencia abismal. Tradicionalmente en esta ciudad, como en las otras de 
la República Dominicana, eran muy pocas las plantas autóctonas que se sembraban. 
Incluso, cuando a alguien se le hablaba de plantar especies silvestres, la respuesta 
más común era: “Eso es planta del monte; eso no se siembra”. 

Lo usual era sembrar plantas exóticas, las que se veían en los viveros o cultivadas 
en otros jardines. Parecería como si las plantas exóticas no provinieran “del monte”. 
Aunque la tendencia va cambiando, existe una gran preferencia por las especies 
exóticas, y sobre todo cuando se trata de curiosidades botánicas. Sin embargo, en 



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sentido global, las especies autóctonas tienen mucha ventaja sobre las introducidas, 
por varias razones. 

Las plantas autóctonas que usualmente se plantaban en nuestras ciudades eran: 
palma real , Roystonea hispaniolana\ caoba, Swietenia mahagonr, roble, Catalpa Ion- 
gis sima, las famosas “canas del Malecón” de Santo Domingo (plantadas adultas en 
la década de 1930 y aún viven, pese a todas las dificultades), y el yarey, Copernicia 
berteroana. Esta última fue plantada en la cabecera occidental del puente Duarte, 
en la Plazoleta La Trinitaria y en el Parque Rosa Duarte, en la década de los "70 del 
siglo pasado. En menor medida se podía encontrar especies como el cedro, Cedrela 
odorata\ el frijolito, Capparis cynophallophora, del cual queda algún ejemplar en el 
Parque Histórico Independencia; guano, Coccothrinax argéntea, y cacheo, Pseudo- 
phoenix vinifera, como los tres bellos y robustos ejemplares que crecían en la acera 
Norte del Parque Enriquillo, y que ya desaparecieron. 

La ceiba, Ceiba pentandra, se plantaba en algunos lugares, como la famosa “Ceiba 
de Colón”, que se va replicando cada cierto tiempo, a orillas del río Ozama; porque 
supuestamente en ese lugar Cristóbal Colón “amarró su nave en una ceiba”. En la 
esquina formada por la avenida José Ortega y Gasset con la calle Pedro Livio Cedeño, 
donde funcionaba el Departamento de Transportación del Ejército Nacional, ahora 
un residencial, quedan algunos ejemplares de cedro, Cedrela odorata, plantados en 
tiempos de la dictadura trujillista. En el campus de la hoy Universidad Autónoma de 
Santo Domingo (UASD) quedan árboles, entre ellos nativos, principalmente frutales, 
como cajuil, Anacardium occidentals, y caimito, Chrysophyllum cainito, que fueron 
conservados desde la construcción de sus edificaciones, en la década de los "40 del 
siglo pasado. En sentido general, lo más común era plantar frutales y especies me- 
dicinales, que se cultivaban como tales, y no como ornamentales. 

La siembra de palma real, Roystonea hispaniolana, en las vías públicas fue 
promovida por el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, porque “la Palmita” era 
el símbolo de su “Partido Dominicano”. En la zona metropolitana y en las afueras 
de lo que entonces era “Ciudad Trujillo” se podían ver, y todavía quedan algunas, 
en la avenida Máximo Gómez, frente al Cementerio Nacional, en la calle Ortega y 
Gasset y en la Universidad de Santo Domingo, hoy UASD, por ejemplo. También 
se plantaba en otras provincias, como la hilera que todavía puede verse en Palo Alto 
o Cruce de Neiba, en la carretera Santo Domingo-Barahona. 

La caoba, Swietenia mahagoni, que hoy es el Árbol Nacional de la República 
Dominicana, era otro símbolo vegetal del dictador, quien hizo que el Presidente títere, 
su hermano Héctor B. Trujillo Molina, declarara la flor de este árbol como “Flor 
Nacional de la República Dominicana”, en 1957. Esta especie de madera preciosa no 
sólo significó una enorme fortuna para el tirano, sino también mucha pomposidad, 
ostentación y recreación espiritual con su famosa “Casa de caoba” en San Cristóbal 
y en muchas otras construcciones que hizo con esa madera. 


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Foro 2. Palma real, Roystonea hispaniolana, frente a las oficinas gubernamentales. Calle México esq. Dr. 
Delgado 


Tipos biológicos de las plantas cultivadas en la ciudad de 
Santo Domingo 

Por su tipo biológico, forma de vida o hábito de crecimiento, el total de las espe- 
cies registradas en este inventario se distribuye de la manera siguiente: 107 árboles 
o arborescentes, 23 arbustivas, 11 herbáceas terrestres, 11 estípites o palmas y una 
hierba epífita. Como puede observarse, casi un 70 % de las especies autóctonas cul- 
tivadas son árboles. (Tabla 1 y Fig. 2)Muchos de ellos básicamente son plantados por 
la sombra, y algunos como frutales. Sin embargo, en el medio silvestre hay decenas 
de especies arbustivas, herbáceas (incluidas las cubre-suelos), trepadoras y epífitas 
con mucho potencial ornamental y propias de diferentes ambientes, tanto terrestres, 
como acuáticos. 


Estatus biogeográfico. Dónde crecen estas plantas en el medio silvestre? 

De acuerdo a su distribución original o estatus bio-geográfico, los 153taxones 
inventariados se distribuyen así: 33 (21 .57 %) son endémicos y 120 (78.43 %) nativos 
(Tabla 1 y Fig. 3). Algunas de estas especies son de distribución muy restringida a 



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Fig. 2.- Tipos biológicos de las especies 
reportadas en este estudio 



nivel local, y otras a nivel zonal o regional (Peguero & Jiménez, 2008 y 201 1 ), como 
son: la Rosa de Bayahíbe o mata de chele, Pereskia quisqueyana\ Mapoublanc o 
Ceiba haitiana, Neobuchia paulinae\ caimito rubio, Goetzea ekmanii\ cotoperí, jobo 
cigüelo, cuchiflichi o cuchiflí, Melicoccus jimenezii', lengua de vaca o lengua de buey. 
Clavija domingensis', guano manso o guano barrigón, Coccothrinax spissa\ yarey, 
Copernicia berteroana', campanita criolla, Cubanola domingensis ; guano de costa, 
Thrinax radiata y Leucothrinax morrisii\ olivo o daguilla, Simarouba berteroana', 
cana o palma cana, Sabal causiarum', guáyiga, Zamia debilis, y el masambey, Sar- 
copilea domingensis. 

Fig. 3.- Estatus biogeográfico de las especies 
reportadas en este estudio 


Endémicas 
21 . 57 % 


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En cambio, otras especies son de distribución bastante amplia, como las siguien- 
tes: palma real, Roystonea hispaniolana; saladito macho, Sphagneticola trilobata; 
cenizoso, Tabebuia berteroi ; guayaba, Psidiam guajava; yagrumo o grayumbo, Cecro- 
pia schreberiana; malva, Malachra alceifolia; maya, Bromelia pinguin; matapuerco, 
Dieffenbachia seguirte; caimitillo o caimito de paloma, Chrysophyllum oliviforme; 
guásuma, Guazuma tomentosa ; campeche, Haematoxylon campechianum; almá- 
cigo, Bursera simaruba ; juan primero, Simarouba glauca; capá de sabana, Petitia 
domingensis; capá prieto, Cordia alliodora; cana, Sabal domingensis; jobo dulce o 
ciruela, Spondia spurpurea; guanito, Coccothrinax argéntea; cayuco, Pilosocereus 
polygonus, y cacheo, Pseudophoenix vinifera. 

No obstante, el hecho de que estas especies sean de amplia distribución no signifi- 
ca que sean abundantes y que en muchos casos no tengan problemas de conservación. 
Algunas de ellas tienen amplia distribución, pero confrontan problemas diversos, bien 
sea por rareza demográfica o de hábitats, o bien por destrucción o fragmentación de 
sus ambientes, por extracción y uso irracional, etcétera. 


Estado de conservación 


De acuerdo a la Lista de la Convención Internacional sobre Tráfico de Especies 
en Peligro de la Fauna y la Flora Silvestres (Cites), la Lista Roja de la Unión Mundial 
para la Naturaleza (UICN, por sus otrora siglas), la Lista Roja Nacional Provisional 
de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana (Peguero et al., 2003) y por 
el conocimiento de los expertos botánicos de campo, de los 153 taxones reportados 
en este inventario, 63 confrontan problemas de conservación o son protegidos. 
Doce especies se hallan en Peligro Crítico (7.83 %), nueve En Peligro (12.42 %) y 
30 Vulnerables (19.60 %). Las restantes 90 (60.15 %) se encuentran en situación de 
“Preocupación Menor” (LC), según los criterios y las categorías de la UICN (Tabla 
1 y Fig. 4). 


Fig. 4.- Estado de conservación de las especies 
reportadas en este estudio 


Peligro 

Crítico 



7.83 % 


Preocupación 


Menc 

60.15 




Vulnerable 
19.60 % 


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La situación actual 

Como llevamos dicho, tradicionalmente la ciudad Capital de la República Domi- 
nicana, tanto en sus áreas públicas, como privadas, ha estado plantada con especies 
exóticas. De época en época se plantaba como por moda. Desde las primeras décadas 
del siglo pasado se plantaba almendra, Terminalia catappa\ flamboyant, Delonix 
regia ; araucaria. Araucaria heterophylla y Araucaria excelsa ; oreja, Enterolobium 
cyclocarpum , que es el Árbol Nacional de Costa Rica, donde se le llama Guanacas- 
te; el samán, Samanea saman , y la anacagüita o anacahuita, Sterculia apétala, que 
es el Árbol Nacional de Panamá, también proveniente de Centroamérica, donde su 
nombre común es Panamá. 

De igual manera se plantaba caucho de jardín, Ficus elástica ; gravilia o helé- 
cho, Grevillea robusta ; bala de cañón, Couroupita guianensis; Alstonia scholaris 
(muy rara); laurel, Ficus nítida (en ambos lados de la Av. Independencia, por ejem- 
plo); la casuarina o pino de Australia, Casuarina equisetifolia\ palma de Canaria, 
Phoenix canariensis (abundante en la avenida Churchill, y cuyas semillas “fueron 
traídas por el propio presidente Balaguer desde Paraguay”); dátil, Pseudophoenix 
dactilifera(Qscasa ) , y el emblemático higo o álamo. Ficus religiosa, que se halla en 
el Parque Colón y próximo a varias de las iglesias coloniales. 

En la década de los '40 del siglo pasado se plantaron las isletas de varias aveni- 
das con roble rosado, Tabebuia rosea (=T. pentaphylla) , y Roble blanco, Tabebuia 
heterophylla, como se puede ver en las avenidas San Martín y Bolívar, en la calle 
Josefa Brea y en los parques Enriquillo y Colón. Más adelante, la moda continuó 
con numerosas especies de palmas, con Casia amarilla. Senna siamea\ Casia rosa- 
da, Senna javanica (no muy exitosa); jabilla americana, Vernicia fordii (= Aleurites 
fordiiy, árbol de tun. Aleurites moluccana (poco exitosa en la ciudad); amapola o 
tulipán del J apon, Spat hode a campanulata’, reina del jardín. Lager stroemia speciosa ; 
melina, Gmelinaarborea; laurel. Ficus benjamina; flamboyant amarillo, Peltophorum 
pterocarpum; tcha-tchá o lengua de suegra, Albizia lebbeck; higo extranjero, Ficus 
lyrata; roble amarillo, Tabebuia aurea; acacia, Acacia mangium, y varias especies 
más de este género; árbol de la salchicha o árbol de la dicha, Kigelia africana(= K. 
pinnatá), y otras arborescentes, así como cientos de especies arbustivas, herbáceas 
y trepadoras. 

Según registros y estimaciones hechas en la ciudad Capital y diferentes lugares 
de la República Dominicana, en el país se cultivan o se han cultivado más de 1200 
especies exóticas para diferentes fines, pero principalmente ornamentales. Varias 
de esas plantas se han escapado del cultivo y se hallan creciendo espontáneamente, 
algunas como invasoras o malezas ecológicas. 

Szabó (2010) y Okamura (2012) han realizado algunos registros, aunque parcia- 
les, sobre las plantas cultivadas en la ciudad de Santo Domingo. De igual manera. 


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se han hecho inventarios en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte (Peguero & 
De La Cruz, 2004), en el campus de la Universidad APEC (Peguero, Clase & De La 
Cruz, 2004) y en otros espacios. En esos registros se puede observar que del total 
de especies, un promedio superior al 85 por ciento corresponde a especies exóti- 
cas. Fundamentalmente por ello podemos tener hoy los resultados que arroja este 
inventario. Sin embargo, después de mucho insistir, los trabajos realizados por los 
técnicos del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo, en cuanto a la propaga- 
ción de especies autóctonas, así como en la persistencia y la motivación para que 
las mismas sean domesticadas y plantadas en nuestras ciudades, están rindiendo sus 
frutos. De igual manera, han sido importantes las recomendaciones de los botánicos 
que realizan estudios de impacto ambiental para proyectos habitacionales y de otra 
naturaleza en la zona urbana. 

En trabajos conjuntos con los ayuntamientos del Distrito Nacional y de Santo 
Domingo Este, con el Ministerio de Medio Ambiente, con el Parque Nacional Mi- 
rador Norte y con otras instituciones públicas y privadas, así como con personas en 
particular, se ha logrado que las mismas asuman y pongan en práctica la disposición 
de cultivar nuestras especies endémicas y nativas, tanto en las avenidas y otros 
espacios públicos, como en patios y jardines de viviendas, colegios, universidades, 
empresas, etcétera. 


¿Dónde se cultivan estas plantas? 

De hecho, en la ciudad hay árboles autóctonos emblemáticos, principalmente 
por sus dimensiones o por su longevidad, como un individuo de roble, Catalpa 
longissima , plantado en la Plazoleta María Trinidad Sánchez, en la calle Mercedes. 
Al parecer, esta fue una de las primeras plantas autóctonas en ser cultivada en la 
ciudad de Santo Domingo, pues según el ingeniero Báez López-Penha, citado por 
Szabó (2010), antes del Ciclón San Zenón (1930) la avenida Independencia estaba 
plantada de roble criollo, Catalpa longissima , de cuya especie no queda ningún 
ejemplar en esa vía. Luego del mencionado ciclón fueron plantados los laureles que 
aún permanecen en esa avenida. 

En el pequeño parque de la bifurcación o “pantalón” que forman la calle Tunti 
Cáceres y la avenida San Martín se encuentra el emblemático y viejo árbol de jabilla, 
Hura crepitans. Allí era la “Parada del Cibao”. Décadas atrás, desde este lugar salían 
todas las rutas de carros y de “guaguas” (autobuses) para los distintos pueblos de la 
región Norte (Norcentral, Noroeste y Noreste), y por ello fue muy famosa y cono- 
cida la “Parada de La Jabilla”. Una isleta central que tenía la entonces avenida José 
Trujillo Valdez [Avenida Duarte] fue plantada de caoba, Swietenia mahagoni, en la 
década de 1930. Debajo década arbolito se colocó un banco de cemento. Cuentan que 


Moscosoa 19, 2015 


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Fig. 3. Roble, Catalpa longissima, 
plantado probablemente en 1910, en las 
calles Salomé Ureña y Mercedes. 



cierta mañana el dictador Trujillo pasó por el lugar, y al ver que los bancos “estaban 
ocupados por vagos”, ordenó quitar de allí dichos asientos. Más tarde fue arrasada 
la isleta, y con ella, los árboles. 

Fruto de los trabajos más recientes, hoy se pueden observar nuestras plantas 
nativas y endémicas por diferentes partes de la ciudad. Un largo tramo de la isleta 
de la avenida Independencia está plantado con ejemplares de guayacán, Guaiacum 
officinale, algunos de los cuales ya fructifican; también hay vera, guayacán blanco o 
guayacancillo, Guaiacum sanctum ; la uva de playa, Coccoloba uvifera , en diferentes 
avenidas como la Lincoln y la España de Santo Domingo Este; la palma real, Roys- 
tonea hispaniolana , en diferentes sectores de toda la ciudad; la palma cana, Sabal 
causiarum y Sabal domingensis en diferentes avenidas, como la Lincoln; penda, 
Citharexylum furticosum , en diferentes partes, como en los entornos del Hospital 
Salvador B. Gautier (Seguro Social) y en la UASD. 

En la avenida República de Colombia, en los Jardines del Norte, se puede ver 
Campanita criolla, Cubanola domingensis, y en esta misma vía, entre las avenidas 
Sol Poniente y Jacobo Majluta, han plantado Caimito rubio, Goetzea ekamnii, una 
especie muy rara, reproducida en el Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo. 


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En la calle Dr. Delgado, esquina Moisés García, frente al Palacio de Gobierno, en el 
frente de la llamada “Casa de raíces”, hay un robusto y llamativo arbolito de Ciruela 
de las ánimas , Pseudanamomis umbellulifera. También hay ejemplares en el antiguo 
Parque Botánico y Zoológico, en la avenida Bolívar. Este frutal nativo anteriormente 
era relativamente abundante en los alrededores de la ciudad de Santo Domingo, sobre 
todo en las partes Sur-Sureste y Oeste, pero que se ha vuelto muy escaso. 

Podemos ver el Caimitillo, Chrysophyllum oliviforme , en la avenida Sarasota. 
En esta misma vía, entre las avenidas Lincoln y Churchill, en un patio hay unos 
impresionantes árboles de caimito grande, Chrysophyllum cainito. La Mara, Calo- 
phyllum calaba , crece en las áreas verdes del Ministerio de Salud Pública; Avellano 
criollo o coquito, Cordia sebestena, en diferentes sectores; corozo, en la avenida 27 
de Febrero con avenida Tiradentes y en las áreas verdes del edificio de Aduanas, en 
la avenida Lincoln; el yarey, Copernicia berteroana, ya no sólo se puede observar 
en la plazoleta La Trinitaria del puente Duarte, sino también en la esquina Suroeste 
del Parque Independencia; la uva de playa, Coccoloba uvifera-, el olivo, Simarouba 
berteroana, así como el copey, Clusia rosea, y otras especies pueden observarse en 
el campus de la UASD. Las dos variedades del mangle botón, Conocarpus erectus, 
pueden observarse en la calle Emilio A. Morel, entre las avenidas Tiradentes y Lope 
de Vega, así como en varios lugares más. 

El gri-grí, guiriguí o guaraguao, Bucida buceras, es uno de los árboles nativos 
más plantados en la ciudad de Santo Domingo. Unos de los primeros ejemplares se 
sembraron en la calle Las Damas, en la ciudad colonial; luego ha proliferado por 



Foto 4. Caimitillo, Chysophyllum oliviforme, en la Av. Sarasota. 


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111 


diferentes sectores. Individuos hermosos de Cabrita, Bunchosia glandulosa, pueden 
verse en los frentes del Colegio San Juan Bosco y del Edificio de Oficinas Guberna- 
mentales, frente al Palacio de Gobierno. El Juan primero, Simarouba glauca, crece 
ya en la avenida Los Proceres y otros lugares. La ceiba, Ceiba pentandra, también se 
encuentra en varios lugares, como en el Cinturón Verde, la Plaza España y al frente 
del edificio que aloja al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, donde 
fueron plantados, inadecuadamente, cinco ejemplares, ya que tienen poco espacio y 
se trata de árboles que alcanzan una gran dimensión. 



Foto 5. Olivo, Simarouba berteroana, en la Av. Los Proceres. 


En el área verde del kilómetro 9 de la autopista Duarte se desarrolla un arboreto 
de almácigo, Bursera simaruba\ Campeche, Haematoxylon campechianum, y mara, 
Calophylum calaba. El almácigo, Bursera simaruba, también puede verse en la 
avenida México, al Oeste y al Este de la avenida Duarte. La guáyiga, Zamia debilis, 
aunque se plantaba escasamente en algunos patios, ahora se cultiva ampliamente, 
como se puede ver en la estación del Metro en el kilómetro 9 de la Autopista Duarte 
y en los jardines de varios centros comerciales en la avenida Luperón. Frente al 
Museo Nacional de Historia Natural, en la Plaza de la Cultura, puede verse un bello 
ejemplar de lengua de buey. Clavija domingensis, una planta rarísima, exclusiva de 
Haití, y reproducida en el Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo. 

En los parques urbanos Mirador Norte, Mirador Sur y Mirador del Este, así 
como en los campus de las universidades, en colegios privados y escuelas públicas, 
en centros de salud, en áreas verdes de urbanizaciones construidas recientemente. 


112 


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Foto 6. Almácigo, Bursera simaruba, en el área verde del Km. 9, Aut. Duarte. 


en jardines de empresas industriales y comerciales y en otros espacios ya se pueden 
ver en cultivo las “plantas del monte”. Algunas están a nivel de plántulas o de juve- 
niles aún, y otras son muy escasas. Muchas de esas especies, entre ellas: la penda, 
Citharexylum fruticosum\ la cabrita, Bunchosia glandulosa; la palma real, Roy stonea 
hispaniolana, y el higo cimarrón, Ficus trigonata, son excelentes productoras de 
alimentos para aves. Esto ha determinado que en la ciudad se observen en los últimos 
años más especies y mayores poblaciones de este grupo de la fauna. 



Foto 7. Corozo, Acrocomia quisqueyana, en el área verde del edificio Dirección General de Aduanas, Av. 
Lincoln. 


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El lugar que tiene más especies autóctonas cultivadas por metro cuadrado es el 
“Bosque de la Vida”, en el ensanche Serrallés, donde se registraron 104 especies al 
momento de preparar este artículo. En este lugar hay árboles que, con excepción del 
Jardín Botánico Nacional, no han sido registrados en cultivo en ninguna otra área 
pública de la ciudad de Santo Domingo, como son: Mora o Palo amarillo. Madura 
tinctoriam Almendrillo, Prunus occidentalism algarrobillo, Cynometra portoricensis ; 
Guamacho, Bucida spinosam Palo blanco, Casearia guianensis; Cuerno de buey, 
Exothea paniculatam Abey o Sabicú, Lysiloma sabicum Chácara, Cassia grandis, y 
Guaconejo, Amyris elemifera. 



Foto 8. Guayacán, Guaiacum officinales, en la calle Dr. Delgado. 


Algunas de estas especies inventariadas en la ciudad se dispersan naturalmente 
sin ser plantadas, pero hay personas que las protegen y les dan mantenimiento. Ta- 
les son los casos del roble, Catalpa longissimam el higo cimarrón. Ficus trigonatam 
y agrumo, Cecropia schreberiana; guásuma, Guazuma tomentosa y Guazuma ulmi- 
foliam bruca. Senna occidentalism moco de pavo, Celosía argenteam guayuyo, Piper 
aduncumm el buzunuco o coralito, Hamelia patens, y la malva, Malachra alceifolia. 
Pero definitivamente la tendencia es a continuar plantando especies autóctonas e 
ir eliminando paulatinamente algunas plantas exóticas que incluso pueden resultar 


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dañinas, por varias razones. En el patio del Colegio Aurora Tavárez Belliard, en 
la avenida 27 de Febrero, se pueden observar unos robustos ejemplares de guano, 
Coccothrinax barbadensis, que al parecer formaban parte de la vegetación original 
del lugar, y han sido conservados. 



Foto 9. Ciruela de las animas, Pseudanamomis umbellulifera, en “La casa de Raíces”, 
Dr. Delgado con Moisés García. 


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Procedencia de las plantas cultivadas 

No obstante la importancia de plantar nuestras especies autóctonas, es preocu- 
pante la procedencia, es decir, dónde y cómo se obtienen estas plantas que se están 
cultivando. Aunque en muchos casos los ejemplares cultivados han sido germinados 
en viveros como el del Jardín Botánico Nacional, en cambio, muchas de estas plan- 
tas proceden del medio silvestre, de donde son extraídas usando técnicas y métodos 
inadecuados, y hasta irracionales. Lo deseable es que las mismas sean reproducidas 
y no extraídas del medio silvestre, ya que se ha tenido una mala práctica con las ex- 
tracciones, principalmente de ejemplares adultos, como son las diferentes especies 
de palmas, provocando la muerte de cientos de ejemplares, básicamente por no usar 
los métodos que corresponden en cada caso. Además, esa práctica de extracción del 
medio silvestre puede agravar el estado de conservación de muchas especies ame- 
nazadas, varias de ellas en Peligro Crítico. 


Utilidad de las plantas autóctonas cultivadas en la ciudad 

Aunque la mayoría de estas plantas son cultivadas en la ciudad como ornamenta- 
les o como sombra de recreación, sin embargo, la mayoría de ellas tiene otros usos. 
Incluso, algunas tienen diferentes utilidades. De acuerdo a la revisión de literatura 
sobre Flora, Botánica Económica y Etnobotánica, así como por la observación de 
los autores, en este inventario de plantas autóctonas cultivadas en la ciudad de Santo 
Domingo se han identificado 16 usos: ornamental, maderable, medicinal, comestible, 
ceremonial, melífera, frutal, hospederas de especies ornamentales epífitas, construc- 



Foto 10. Yarey, Copernicia berteroana, en la Av. Independencia, esquina sur-occidental del Parque 
Independencia 


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ción (techos, por ejemplo), artesanía, cerca viva, fibra, tintórea, utensilios domésticos 
y leña o dendro-energía (Tablal). 


Ornamentales 

Entre las que sólo se cultivan por su utilidad como ornamentales se encuentran: 
moco de pavo. Celosía argéntea ; lirio blanco, Hymenocallis caribaea: mata puerco, 
Dieffenbachia se guiñe: saladito macho .Sphagneticola trilobata: palma real, Roysto- 
nea hispaniolana ; cana o palma cana, Sabal causairum y Sabal domingensis ; corozo, 
Acrocomia quisqueyana ; Pedillanthus tithymaloides: saúco amarillo, Tecoma stans ; 
carga agua. Senna angustisiliqua ; coquito o avellano criollo, Cordia sebestena ; rosa 
de Bayahíbe o mata de chele, Pereskia quisqueyana: mamilaria o bombillito. Mam- 
miliaria prolifera subsp. haitiensis: Conocarpus erectus var. sericeus: árbol de la 
dicha, Malpighia setosa: álamo, Thespesia populnea: caimoní, Wallenia laurifolia: 
campanita criolla, Cubanola domingensis: penda, Citharexylum fruticosum: caimito 
rubio, Goetzea ekmanii: guáyiga, Zamia debilis, y masambey, Sarcopilea domingensis. 

De igual manera, hay muchas especies que aunque tienen diversa utilidad, en la 
ciudad son plantadas por sus atributos como ornamentales. Salvo en el caso de las 
medicinales, las comestibles y las ceremoniales, las demás plantas sólo se cultivan 
con fines de ornamentación y de adecuación de áreas verdes. 


Maderables 

En este inventario se registran diversos árboles maderables, y que sólo se culti- 
van como ornamentales en la ciudad, entre otros: caoba, Swietenia mahagoni: roble, 
Catalpa longissima: cedro, Cedrela odorata: cabirma, Guarea guidonia: hojancho, 
Coccoloba pubescens: cabirma de guinea, Carapa guianensis: juan primero, Sima- 
rouba glauca: cenizoso u olivo, Tabebuia berterii: cedro, Cedrela odorata: mara 
o baria, Calophyllum calaba: grigrí, guiriguí o guaraguao, Bucida buceras: caya 
amarilla, Sideroxylon foetidissimum: caya blanca, caya colorada o cuyá, Sideroxylon 
salicifolium: Mora o Palo amarillo. Madura tinctoria: guayacán, Guaiacum officinale, 
y vera o guayacancillo, Guaiacum sanctum. 


Comestibles 

Entre las plantas comestibles, incluyendo frutales y condimentos, se encuentran: 
caimito grande, Chrysophyllum cainito: caimitillo, Chrysophyllum oliviforme: jagua, 


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Genipa americana ; cotoperí o cuchiflichi, Melicoccus jimenezii ; guanábana ,Annona 
muricata\ mamón, Annona reticulata', jicaco o hicaco, Chrysobalanus icaco', guayaba, 
Psidium guajava\ cereza, Malpighia emarginata ; jobo ciruela, Spondias purpurea', 
ciruela de las ánimas, Pseudanamomis umbellulifera', orégano, Lippia micromera- 
var. heller i; bija, Bixa orellana (como colorante y condimento); mamey, Mammea 
americana', algarroba, Hymenaea courbaril; caimoní, Walleni alaurifolia', guáyiga, 
Zamia debilis; guázara, Eugenia domingensis', cacheo, Pseudophoenix vinifera', 
uva de playa, Coccoloba uvifera', olivo, Simarouba berteroana; cajuil, Anacardium 
occidentale, y maya, Bromelia pinguin. 


Artesanía 

Para artesanía se utilizan varias plantas de las que se cultivan en la ciudad de 
Santo Domingo, sobresaliendo las palmas. Las principales son: palma real, Roysto- 
neahispaniolana', guanito, Coccothrinaxargentea', guano, Coccothrinax barbadensis', 
yarey, Copernicia berteroana', guano manso o guano barrigón, Coccothrinax spis- 
sa\ guano de costa, Thrinax radiata', corozo, Acrocomia quisqueyana ; cana, Sabed 
domingensis', palma cana, Sabal causiarum', cenizoso, Tabebuia berterii', guayacán, 
Guaiacum officinale, y guajaca o barba de viejo, Tillandsia usneoides 


Construcción 

Para construcción de viviendas, no en forma de madera aserrada, sino en techos 
y otras aplicaciones, se usan varias de estas especies que se reportan cultivadas 
en la ciudad, sobresaliendo las palmas. Entre las principales se hallan: palma real, 
Roystonea hispaniolana', cana, Sabal domingensis', guanito, Coccothrinax argéntea, 
y yarey, Copernicia berteroana. 


Medicinales 

Un alto porcentaje de estas plantas que ahora se reportan cultivadas en la ciudad 
metropolitana de Santo Domingo son ampliamente usadas en la medicina popular, 
razón principal por la cual, en varios casos, se hallan plantadas en diversos patios. 
Las más comunes y frecuentes son: cabrita, Bunchosia glandulosa', maguey de bes- 
tia, Agave antillarum; cajuil , Anacardium occidentale', álamo, Thespesia populnea', 
guayuyo, Piper aduncum ; guanábana, Annona muricata', melón espinoso o melón 
de breña, Melocactus lemairei', algodón morado, Gossypium hirsutum\ jabilla, Hura 


118 


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crepitans ; orégano, Lippia micromeravar. helleri; bija, Bixa orellana\ maya, Brome- 
lia pinguiw, guayacán, Guaiacum officinale ; guayaba, Psidium guajava', algarroba, 
Hymenaea courbaril ; lirio blanco, Hymenocallis caribaea', zapatico, Pedilanthus 
tithymaloides ; Campeche, Haematoxylon campechianum; jobo ciruela, Spondias 
purpurea ; uva de playa, Coccoloba uvifera\ braca, Sennao ccidentalis, y almácigo. 
Burs era simaruba. 


Aromáticas 

Entre las especies utilizadas como aromáticas se hallan las siguientes: Ozúa, Pi- 
menta racemosa var. grísea; Ozúa del Noroeste, P ¡menta ozua\ Guanábana, Annona 
muricata, y Malagueta cimarrona, Myrcianthes montana. 


Ceremoniales 

Entre las especies reportadas en este inventario hay varias que son usadas como 
rituales, mágico-religiosas o ceremoniales. Se aplican para “la buena suerte”, para 
“espantar los malos espíritus”, para la “suerte en el amor”, para “limpiezas del cuerpo 
y de la casa”, etcétera. Las principales son estas: siete suertes o escobón, Eugenia 
montícola ; guanábana, Annona muricata ; mamón, Annona reticulata ; árbol de la 
dicha, Malpighia setosa\ ciruela de las ánimas, Pseudanamomis umbellulifera', palma 
real, Roystonea hispaniolana', ceiba, Ceiba pentandra', Mapoublanc o Ceiba haitiana, 
Neobuchia paulinas, almácigo, Bursera simaruba , y guárana, Cupania americana. 


Cerca viva 

Como cerca o seto vivo básicamente se usan las siguientes: Almácigo, Bursera 
simaruba', jobo dulce, Spondias mombin\ mangle botón, Conocarpus erectus\ jabilla. 
Hura crepitans, y roblillo o cenizoso, Tabebuia berterii. 

Melíferas 

Varias de estas especies son catalogadas como melíferas, aunque en la ciudad no 
son plantadas con ese fin. Entre ellas están las siguientes: guázara, Eugenia domin- 
gensis', la palma real, Roystonea hispaniolana; guásuma, Guazuma tomentosa, y el 
Campeche, Haematoxylon campechianum. 


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119 


Otros usos 

Entre otros usos que tienen estas plantas cultivadas en la ciudad de Santo Domingo 
se hallan: tintóreas, afrodisíacos, forrajeras, postes de empalizadas, durmientes o tra- 
viesas, cosméticos, fibras o cordeles, utensilios domésticos, dendro-energía, etcétera. 


Conclusiones 

La ciudad de Santo Domingo, hoy el Gran Santo Domingo, tuvo como núcleo y 
centro histórico la Zona Colonial, el primer asentamiento humano de los españoles 
en el Nuevo Mundo. El diseño urbanístico prácticamente no contemplaba espacios 
verdes, salvo pequeños parques en las proximidades de las iglesias. Durante siglos, 
con excepción de lo que conocemos como Gascue, su expansión siguió básicamente 
el mismo modelo hasta la década de 1960, cuando comienzan a aparecer avenidas 
con isletas centrales, así como parques y otras áreas verdes de tamaño significativo. 

El interés por el cultivo de plantas ornamentales y de sombra en la ciudad de Santo 
Domingo parece comenzar a finales del siglo XIX. Pero las plantas cultivadas, casi 
en su totalidad, eran exóticas, como curiosidades botánicas. Todavía perdura la idea 
de que “las plantas del monte no se siembran”, para referirse a las especies endémi- 
cas y nativas que crecen en el medio silvestre. Durante las décadas de los "30, "40 y 
'50 se plantaron muchos árboles en las calles, pero entre las autóctonas había muy 
pocas, principalmente: palma real, Roystonea hispaniolana\ las canas del Malecón, 
Sabal domingensis, y la caoba, Swietenia mahagoni , por interés del dictador Trujillo. 

Sobre todo a partir de las décadas de los "70 y los '80, pero de forma acentuada 
del 2000 en adelante, se ha venido produciendo una variación importante en cuanto a 
plantar especies endémicas y nativas, tanto en los espacios públicos, como privados. 
Esa tendencia se refleja en el hecho de que para este trabajo se registraron 104 especies 
en el 2012, y al actualizar la lista en el 2014 se registraron 153 taxones. Un aumento 
muy significativo se registró en el “Bosque de la Vida”, en el ensanche Serrallés. 

Todavía el porcentaje es bajo, pero la tendencia es a ir sustituyendo especies 
exóticas, algunas de las cuales incluso han escapado y constituyen serios problemas 
como plantas indeseables en los cultivos o como malezas ecológicas, además de que 
muchas de ellas no aportan ningún beneficio para la fauna, por ejemplo. 


Agradecimientos 

Jackeline Salazar hizo la traducción al inglés del resumen del primer levanta- 
miento hecho en el 2012. Rosa A. Rodríguez revisó dicho resumen al actualizar el 


120 


Moscosoa 19, 2015 


trabajo en el 2014. Agradecemos a los colegas del Departamento de Botánica del 
Jardín Botánico Nacional, por su colaboración siempre entusiasta. 


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Tabla 1. 

Lista de Plantas Endémicas y Nativas Cultivadas en la Ciudad de 
Santo Domingo. Noviembre 2014. 


Leyenda 

FV = Forma de Vida 

A = árbol, Ar = arbusto, Ep = epífita, Et = estípite, H = hierba, L - liana o trepadora, P = parásita 
SB = Estatus Biogeográfico E = endémica, N = nativa 


Usos 

A = artesanía, a = aromática, C = comestible. Ce = ceremonial, Co construcción, Cv = cerca viva, 
L = leña o dendroenergía, M = maderable, Me = melífera, m = medicinal, O = ornamental, f = fibra, 
T = tintórea, U = utensilio doméstico EC = Estado de Conservación 
CR = En Peligro Crítico, EN = En Peligro, VU = vulnerable, 

LC = Preocupación menor. C = Cites, 11= apéndice II de Cites, U = UICN, 

D = Legislación dominicana 


FAMILIA / ESPECIE 

NOMBRE 

COMÚN 

FV 

SB 

USOS 

EC 

AGAVACEAE 






Agave antillarum Descourt. 

Maguey de 
bestia 

H 

E 

Oan 

VU (D) 







AMARANTH ACEAE 






Celosía argéntea L. 

Moco de pavo 

H 

N 

0 

LC 







AMARYLLIDACEAE 






Hvmenocallis caribaea (L.) Herb. 

Lirio blanco 

H 

N 

Ojn 

LC 







ANACARDIACEAE 






Anacardium occidentale L. 

Cajuil 

A 

N 

OJ\m 

LC 

Spondias purpurea L. 

Jobo, ciruela 

A 

N 

Fan.O 

LC 







ANNONACEAE 






Annona muricata L. 

Guanábana 

A 

N 

Fjn 

VU(D) 

A. reticulata L. 

Mamón 

A 

N 

Fjn,Ce 

VU(D) 

A. squamosa L. 

Anón 

A 

N 

F 

LC 







ARACEAE 






Dieffenbachia seguine (L.) Schott 

Matapuerco 

H 

N 

0 

LC 








Moscosoa 1 9, 2015 


123 


ARALIACEAE 






Schefflera morototoni (Aubl.) Magiiire 

Sablito, Pie 
gallo 

A 

N 

M,0 

LC 







ARECACEAE 






Acrocomia quisqueyana L. H. Bailey 

Corozo 

Et 

E 

OA-Me 

EN (D) 

Coccothrinax argéntea (Lodd.) Sarg. 

Guano, guanito 

Et 

E 

OA 

LC 

C. barbadensis (Lodd.) Becc. 

Guano 

Et 

N 

OA 

LC 

C. spissa L. H. Bailey 

Guano barrigón 

Et 

E 

OA 

CR (D) 

Copemicia berteroana Becc. 

Yarey 

Et 

E 

0,Co 

CR(D) 

Leucothrinax morrisii (H.Wendl.) C. Lewis 
& Zona 

Guano de costa 

Et 

N 

0,CoA 

EN (D) 

Pseudophoenix vinifera (Mart.) Becc. 

Cacheo 

Et 

E 

0,C 

EN (D) 

Roystonea hispaniolana L. H. Bailey 

Palma real 

Et 

E 

0,CoAM,Ce/, 

Me 

VU (D) 

Sabal causiarum (Cook.) Becc. 

Cana 

Et 

N 

0,Co 

EN (D) 

S. domingensis Becc. 

Cana, palma 
cana 

Et 

E 

0,CoAJVI 

VU (D) 

Thrinax radiata Lodd. 

Guano de costa 

Et 

N 

O.CoA 

VU (D) 







ASTERACEAE 






Pluchea carolinensis (Jacq.) Sweet 

Salvia 

Ar 

N 

M 

LC 

Sphagneticola (Wedelia) trilobata (L.) Pruski 

Saladito macho 

H 

N 

0 

LC 







BIGNONIACEAE 






Catalpa longissima (Jacq.) Dum.Cours. 

Roble 

A 

N 

M,0.m 

LC 

Crescentia cujete L. 

Higüero, jigüero 

A 

N 

Ojn,UJi 

VU (D) 

Ekmanianthe longiflora (Griseb.) Urb. 

Roblillo 

A 

N 

M,m,0 

CR (D) 

Jacaranda poitaei Urb. 

Abey 

A 

E 

M,0 

LC 

Tabebuia berteroi (DC.) Britt. 

Cenizoso, olivo 

A 

E 

M,0 

LC 

T. ophiolithica Alain 

Yagua 

A 

E 

0 

LC 

Tecoma stans (L.) Juss. 

Saúco amarillo 

A 

N 

0 

LC 







BIXACEAE 






Bixa Orellana L. 

Bija 

A 

N 

C,m,0 

LC 







BOMBACACEAE 






Bombacopsis emarginata (A. Rich.) A. 
Robyns 

Juan colorao, 
ceibón 

A 

N 

0 

LC 

Ceiba pentandra (L.) Gaertn. 

Ceiba 

A 

N 

0,M,Ce 

EN (D) 

Neobuchia paulinae Urb. 

Mapou blanc 

A 

E 

o,c 

CR 







BORAGINACEAE 






Bourreria ovata Miers 

Mata becerro 

A 

N 

O 

LC 

Cordia alliodora (R. & P.) Oken 

Capá prieto 

A 

N 

M,0 

LC 

C. colococca L. 

Palo de gallina 

A 

N 

M,0 

LC 

C. fitchii Urb. 

Hoja de lima 

A 

E 

O 

LC 

C. sebestena L. 

Coquito 

A 

N 

0 

LC 







BROMELIACEAE 






Bromelia pinguin L. 

Maya 

H 

N 

Cv,F,0 ,m 

LC 

Tillandsia usneoides L. 

Barba de viejo, 
guajaca 

Ep 

N 

OA 

VU(D) 








124 


Moscosoa 19, 2015 


BURSERACEAE 






Bursera simaruba (L.) Sarg. 

Almácigo 

A 

N 

Cvjn.O 

LC 







CACTACEAE 






Consolea moniliformis A. Berger 

Alpargata 

A 

N 

0,m 

C(II) 

Pereskia quisqueyana Alain 

Rosa de 
Bayahíbe, mata 
de chele 

Ar 

E 

0 

CR (D), C 

Mammillaria prolifera (Mill.) Haworth 
subsp. haitiensis (Schum.) Hunt. 

Bombillito, 

mamilaria 

H 

E 

0 

C(U) 

Melocactus lemairei (Monv.) Miq. 

Melón espinoso 

H 

E 

m,0 

EN (D), C(II) 

Pilosoceresus polygonus (Lam.) Byles 

Cayuco 

Ar 

N 

0 

C(II) 







CAESALPINIACEAE 






Arcoa gonavensis Urb. 

Tamarindo ci- 
marrón 

A 

E 

0 

CR (D) 

Cassia grandis L.f. 

Chácara 

A 

N 

F,M,0,m 

LC 

Haematoxylon campechianum L. 

Campeche 

A 

N 

O.TjnJVle 

LC 

Hymenaea courbaril L. 

Algarroba (o) 

A 

N 

M,F,0,m 

VU (D) 

Senna angustisiliqua (Lam.) Irw. & Bam. 

Carga agua 

Ar 

E 

0 

LC 

S. occidentalis (L.) Link. 

Bmca prieta 

H 

N 

m 

LC 

Stahlia monosperma (Tul.) Urb 

Caobanilla 

A 

N 

M 

CR (D) 







CAPPARACEAE 






Capparis cynophallophora L. 

Fri jolito 

A 

N 

0, L 

LC 

C. indica (L.) Fawc. & Rendí. 

Frijolito 

A 

N 

OJL 

LC 







CECROPIACEAE 






Cecropia schreberiana Miq. 

Yagrumo 

A 

N 

OjnJri 

LC 







CHRYSOBALANACEAE 






Chrysobalanus icaco L. 

Hicaco, jicaco 

Ar 

N 

F,0 

LC 







CLUSIACEAE (GUTTIFERAE) 






Calophyllum calaba L. 

Mara, baria, 

mana 

A 

N 

OM,m 

LC 

Clusia rosea L. 

Copey, cupey 

A 

N 

Ojn 

LC 

Mammea americana L. 

Mamey 

A 

N 

F,OM,m 

EN(D) 







COMBRETACEAE 






Bucida buceras L. 

Grigrí 

A 

N 

O an 

VU(D) 

B. spinosa (Northr.) Jennings 

Guamacho 

A 

N 

OMU 

EN(D) 

Conocarpus erectus var. erectus (Vahl) R.S. 

Mangle botón 

A 

N 

Oan 

VU(D) 

C. erectus L. var. sericea 

Mangle cenizo 

A 

N 

0 

VU(D) 







COMMELINACEAE 






Tradescantia spathacea Sw. 

Magueyito 

H 

N 

Ojn 

LC 







CYATHEACEAE 






Cyathea arbórea (L.) J.E. Smith 

Helécho macho, 
catey 

A 

N 

O 

VU(D),C(II) 







EUPHORBI ACEAE 






Hura crepitans L. 

Jabilla criolla 

A 

N 

Ojn 

LC 


Moscosoa 19, 2015 


125 


Pedilanthus tithymaloides subsp. tithymaloi- 
des (L.) Poit. 

Zapatico 

Ar 

N 

0,m 

LC 

P. tithymaloides subsp. parasitica (K1.& 
Garcke) Dressier 

Zapatico 

Ar 

N 

0 

LC 

Picrodendron baccatum (L.) Krug & Urb. 

Ahoga becerro 

A 

N 

M,0,L 

LC 







FABACEAE 






Andira inermis (Wright) DC. 

Palo de burro 

A 

N 

M, 0 

LC 







FLACOURTIACEAE 






Casearia guianensis (Aubl.) Urb. 

Palo blanco 

A 

N 

0,L 

LC 







MALPIGHIACEAE 






Bunchosia glandulosa (Cav.) L. C. Rich. 

Cabrita 

A 

N 

m.O 

LC 

Malpighia emarginata L. 

Cereza 

Ar 

N 

Fjn 

LC 

M. setosa Spreng. 

Árbol de la 
dicha 

Ar 

N 

0 

LC 







MALVACEAE 






Gossypium barbadense L. 

Algodón 

Ar 

N 

0,f 

LC 

G. hirsutum var. punctatum (Schum.) J.B. 
Hurchison 

Algodón mo- 
rado 

Ar 

N 

m,0 

LC 

Malachra alceifolia Jacq. 

Malva 

H 

N 

0,m 

LC 

Talipariti tiliaceum var.pemambucense (Ar- 
ruda) Fryxell 

Majagua 

A 

N 

0,f 

LC 

Thespesia populnea (L.) Soland. 

Álamo 

A 

N 

0,m 

LC 







MELIACEAE 






Carapa guianensis Aubl. 

Cabirma de 
guinea 

A 

N 

Mjn,0 

EN(D) 

Cedrela odorata L. 

Cedro 

A 

N 

M,0 

EN(D) 

Guarea guidonia (L.) Sleumer 

Cabirma, C. 

santa 

A 

N 

M,0 

LC 

Swietenia mahagoni (L.) Jacq. 

Caoba 

A 

N 

M,0,m 

VU(D),C(II),U 

Trichilia hirta L. 

Jobobán 

A 

N 

M.L 

LC 







MIMOSACEAE 






Abarema glauca (Urb.) Bam. & Grimes 

Caracoli 

A 

N 

M, 0 

EN(D) 

A. oppositifolia (Urb.) Bam. & Grimes 

Caracoli 

A 

N 

M.O 

LC 

Acacia skleroxylaTuss. 

Candelón 

A 

E 

M, L,0 

LC 

Albizia berteroana G. Maza 

Córbano 

A 

N 

L.O 

LC 

Anadenanthera peregrina Speg. 

Tamarindo de 
loma 

A 

N 

O.L 

VU(D) 

Cojoba filipes (Vent.) Bam. & Grimes 

Samancito 

A 

E 

O 

VU(D) 

C. urbanii (Alain) R. García & B. Peguero 

Cojoba de Sa- 
maná 

Ar 

E 

0 

CR (D) 

Inga laurina (Sw.) Willd. 

Jiña criolla 

A 

N 

FJVIX-,0 

LC 

Lysiloma bahamensis Benth. 

Abey, Sabicú 

A 

N 

L,0 

LC 

Vachellia barahonensis ( Urb. & Ekm.) Sei- 
gler & Ebinger 

Sacacia, Aroma 

A 

E 

M.O 

CR(D) 







MORACEAE 






Ficus trigonata L. 

Higo cimarrón 

A 

N 

0 

LC 


126 


Moscosoa 19, 2015 


Madura tinctoria (L.) D. Don 

Mora, Palo ama- 
rillo 

A 

N 

M,m,OL 

LC 







MYRSINACEAE 






Ardisia obovata Desv. 

Caimoni 

Ar 

N 

O 

LC 

Wallenia laurifolia (Jacq.) Sw. 

Caimoni 

Ar 

N 

0 

LC 







MYRTACEAE 






Eugenia biflora (L.) DC. 

Escobón de vara 

A 

N 

L, O 

LC 

Eugenia domingensis O. Berg 

Guázara 

A 

N 

C.OJfle 

LC 

E. ligustrina (Sw.) Willd. 

Escobón 

Ar 

N 

OL 

LC 

E. montícola (L.) DC. 

Escobón, ar- 
rayán, siete 
suertes 

Ar 

N 

O, Ce 

LC 

Myrcianthes montana (Sw.) C. Nelson 

Malagueta 

A 

N 

Mjn,0 

LC 

Pimenta racemosa (Mill.) J. W. Moore var. 
grísea (Kiaersk.) Fosb. 

Ozúa 

A 

N 

A 

EN(D) 

P. ozua (Urb. & Ekm.) Burret 

Ozúa 

A 

E 

m,a,0 

EN(D) 

Pseudanamomis umbellulifera (HBK) 

Kausel 

Ciruela de las 
ánimas 

A 

N 

F,0,Me 

EN(D) 

Psidium guajava L. 

Guayaba 

A 

N 

ME,m 

LC 







PIPERACEAE 






Piper aduncum L. 

Guayuyo 

Ar 

N 

m,0 

LC 







POLYGONACEAE 






Coccoloba ceibensis Schmidt 

Uvilla 

A 

E 

0 

LC 

C diversifolia Jacq. 

Uva de sierra, 

uvero 

A 

N 

OJV1 

LC 

C. pubescens L. 

Hojancho 

A 

N 

M,0 

LC 

C. uvifera (L.) L. 

Uva de playa, 

U. caleta 

A 

N 

F,0 

LC 







RHAMNACEAE 






Colubrina arborescens (Mill.) Sarg. 

Corazón de 
paloma 

A 

N 

M, L,0 

LC 

Ziziphus rognoni Delp. 

Saona, sopaipo 

A 

N 

L,0 

LC 







ROSACEAE 






Prunus occidentalis Sw. 

Almendrillo 

A 

N 

M,0 

VU(D) 







RUBIACEAE 






Cubanola domingensis (Britt.) Aiello 

Campanita 

criolla 

Ar 

E 

0 

VU(D) 

Genipa americana L. 

Jagua 

A 

N 

Fgnjvl 

VU(D) 

Hamelia patens Jacq. 

Buzunuco, co- 
ralito 

Ar, 

A 

N 

Ojn 

LC 







RUTACEAE 






Amyris elemifera L. 

Guaconejo 

A 

N 

M,a 

VU(D) 

Zanthoxylum martinicense (Lam.) DC. 

Pino de teta 

A 

N 

M, m 

LC 







SAPINDACEAE 






Cupania americana L. 

Guárana 

A 

N 

M,Ojn 

LC 


Moscosoa 19, 2015 


127 


Exothea paniculata (Juss.) Radik. 

Cuerno de buey 

A 

N 

M,0 

LC 

Melicoccus jimenezii (Alain) Rodr. Acev. 

Cotoperí, cuchi- 
flichi, cuchiflí 

A 

E 

F 

CR(D) 

Sapindus saponaria L. 

Jaboncillo, palo 
amargo, canica 

A 

N 

OJJV1 

VU (D) 







SAPOTACEAE 






Chrysophyllum cainito L. 

Caimito, C. de 
España 

A 

N 

F,0 

VU(D) 

C. oliviforme L. subsp. oliviforme 

Caimitillo, C. de 
paloma, C. de 
perro 

A 

N 

F,M 

LC 

Manilkara bidentata (A. DC.) Chev. 

Balatá 

A 

N 

M, O 

EN (D) 

Pouteria dictyoneura subsp. fuertes» (Urb.) 
Conq. 

Cuero de puerco 

A 

N 

M, 0 

LC 

Pouteria dominigensis subsp. cuprea (Urb. & 
Ekman) T.D. Penn. 

Zapotillo 

A 

E 

M, 0 

VU(D) 

P. dominigensis (Gaertn. f.) Baehni subsp. 
dominigensis 

Totuma 

A 

N 

CJVLO 

EN (D) 

Sideroxylon foetidissimum (Jacq.) Cron. 

Caya amarilla 

A 

N 

M,0 

LC 

S. salicifolium (L.) Lam. 

Caya colorá, C. 
blanca, cuyá, 
jaiquí 

A 

N 

M,0 

LC 

SIMAROUBACEAE 






Simarouba berteroana Krug & Urb. 

Olivo 

A 

E 

MJF,0,m 

VU(D) 

S. glauca DC. 

Juan primero, 
daguilla 

A 

N 

Mjn,0 

LC 







SOLANACEAE 






Coeloneurum ferrugineum (Spreng.) Urb. 

Quina 

Ar, 

A 

E 

0 

LC 

Goetzea ekmanii O.E. Schulz. 

Caimito rubio, 
guecia 

Ar, 

A 

E 

O 

CR(D) 







STERCULIACEAE 






Guazuma tomentosa Kunth 

Guásuma, guá- 
suma, guácima 

A 

N 

M,Cv,m,OJVIe 

LC 

G. ulmifolia Lam. 

Guásuma, guá- 
suma, guácima 

A 

N 

Mjn,Cv,OJVIe 

LC 

THEOPHRASTACEAE 






Clavija domingensis Urb. 

Lengua de buey 

A 

E 

O 

CR(D) 

Jacquinia aculeata (L.) Mez 

Palo de cruz 

Ar 

N 

c,0 

LC 







ULMACEAE 






Phyllostylon rhamnoides (Capanema) Taub. 

Baitoa 

A 

N 

M, A,0 

LC 

Trema micrantha (L.) Blume 

Memiso de 
paloma 

A 

N 

L,0 

LC 







URTICACEAE 






Sarcopilea domingensis Urb. 

Masambey 

H 

E 

0 

EN(D) 







VERBENACEAE 






Citharexylum fruticosum L. 

Penda 

A 

N 

OM 

LC 


128 


Moscosoa 19, 2015 


Duranta erecta L. 

Fruta de 
paloma, adonis, 
arbolito chino 

Ar 

N 

O 

LC 

Lippia micromera Schau. var. helleri 

Orégano de 
comer 

Ar 

N 

C 

LC 

Petitia domingensis Jacq . 

Capá, C. de 
sabana 

A 

N 

M,0 

VU(D) 







ZAMIACEAE 






Zamia debilis L.f. 

Guáyiga 

H 

N 

c,o 

C(n) 







ZYGOPHYLLACEAE 






Guaiacum officinale L. 

Guayacán 

A 

N 

Mjn.0 

VU(D),C(II),U 

G. sanctum L. 

Vera, guayacan- 
cillo 

A 

N 

Mjm,0 

vu(D),c(n),u 


Moscosoa 19, 2015, pp. 129-138 


129 


Estudio de Germinación de Salcedoa mirabaliarum 
Jiménez F. & Katinas L. (Asteraceae) especie endémica de 
la República Dominicana, en Peligro de extinción 


Wilkin Encarnación 12 , Tiziana Ulian 3 , Paolo Cauzzi 3 & Wilvin Agramonte 1 


'Jardín Botánico Nacional, apartado 21-9. Santo Domingo, D. N., República Dominicana 
2 Autor de correspondencia; correo: bancosemillas@jbn.gob .do 
3 Royal Botanic Gardens, Kew, Wakehurst Place, Ardingly, Reino Unido 


Resumen: Este trabajo evalúa la capacidad de propagación por semillas de Salcedoa 
mirabaliarum (Asteraceae), un arbolito endémico de la Cordillera Septentrional, 
en la Provincia Hermanas Mirabal. La especie es considerada en Peligro Crítico 
de extinción y presenta potencial económico como ornamental. Se estimaron el 
porcentaje y tiempo de germinación de semillas de poblaciones silvestres. En la 
siembra de las semillas se usaron recipientes de polietileno y cinco tipos de sustrato. 
Se sembraron 40 semillas en arena tamizada, 45 semillas en sustrato de sunshine 
(peat-moss), 30 semillas en sustrato de coco con perlitas, 30 semillas en arena de 2.40 
mm, 20 semillas en sustrato de cascarilla de arroz quemada. En cada caso se registro 
la cantidad de semillas germinadas, considerándose tal estado cuando el ápice de 
la radícula se hizo visible fuera del tegumento seminal . Con esta información se 
estimó luego el porcentaje de germinación y el tiempo medio de germinación de 
cada sustrato. El porcentaje de germinación en el sustrato de arena tamizada alcanzó 
un 100%. En el sustrato de sunshine (peat-moss), un 95.5%. En el sustrato de coco 
con perlitas, un 86%. Arena de 2.40 mm, un 73%. Cascarilla de arroz quemada, un 
65%. El porcentaje de semillas fértiles estudiadas es de aproximadamente 89% y 
solo un 11% abortaron. 

Palabras clave: Conservación y germinación, Salcedoa mirabaliarum, República 
Dominicana. 

Abstract: This paper assesses the ability to spread by seeds Salcedoa mirabaliarum 
(Asteraceae), an endemic tree of the Northern Cordillera, in the Provincia Hermanas 
Mirabal. The species is considered Critically Endangered Species and presents 
economic and ornamental potential. Time percentage and germination of wild 
populations were estimated. In planting seeds polyethylene containers were used. 
40 seeds were sown in sifted sand, 45 seeds in sunshine substrate (peat-moss), 30 
seed beads coconut substrate, 30 seeds in sand of 2.40 mm, 20 seed hull substrate 
burnt rice. In each case the number of germinated seeds was recorded, considering 
such a state when the apex of the radicle became visible outside the seed coat. With 


130 


Moscosoa 19, 2015 


this information the germination percentage and mean germination time of each 
substrate was then estimated. The germination percentage of sieved sand substrate 
reached 100%. In the sunshine substrate (peat-moss), 95.5%. In the coco substrate 
with perlite 86%. Arena of 2.40 mm, 73%. Burnt rice husks, 65%. The percentage 
of fertile seeds studied is approximately 89% and only 11% had abortions. 

Key words: Conservation and Germination, Salcedoa mirabaliarum, Dominican 
Republic. 


Introducción 

La diversidad florística de la Isla Española está compuesta por más de 6,000 
especies, de las cuales 2,050, un 34.1%, son endémicas (Mejía, 2006). Muchas de 
estas plantas se encuentran amenazadas de extinción debido a múltiples factores, 
como son: destrucción y/o fragmentación de sus hábitats por diferentes actividades 
antrópicas (agropecuaria, corte de madera, leña y carbón, entre otras.) 

Por tal razón, el Jardín Botánico está llevando a cabo estudios de germinación, 
principalmente de las especies nativas y endémicas para mejor conocimiento, lo que 
daría como resultado un manejo más adecuado en los programas de reforestación y, 
en beneficio de la biodiversidad. 

Al realizar estos estudios sobre una determinada especie, se obtiene valiosa 
información, a través de pruebas de germinación, para determinar la viabilidad, 
porcentaje, tiempo y velocidad de crecimiento, entre otros aspectos. 

El objetivo principal de este trabajo es determinar el porcentaje y tiempo de 
germinación de las semillas obtenidas de poblaciones naturales de Salcedoa mira- 
baliarum. También destacar su utilidad directa, como es el potencial ornamental, 
a fines de iniciar la domesticación como una forma de preservar y de promover la 
especie para que pueda ser utilizada con fines ornamentales. 

Actualmente se ha dado seguimiento especial a Salcedoa mirabaliarum, un 
arbusto de hasta 8 metros de alto, con ramas glabras o tomentosas, las hojas son 
simples, alternas, tomentosas, agrupadas en el ápice de las ramas y tienen de 5-13 
cm. de largo por 1 .5-4.5 cm. de ancho; coriáceas, pueden ser de forma oblanceoladas 
a elípticas, con el margen entero, cuneadas en la base, ápice obtuso, con pelos ama- 
rillos a blancos en el envés. Con capítulos, erectos en forma de corimbo, flósculos 
(flores) hermafroditas, 4-5 por capítulo; corola roja, bilabiada, glabra (Liogier 2009). 
Florece de enero a abril y fructifica de mayo a junio. 


Moscosoa 19, 2015 


131 


Justificación 

Jiménez et al. (2004) señalan que en el área de distribución de Salcedoa mira- 
baliarum han eliminado la vegetación original en casi su totalidad, dedicando los 
terrenos a las labores agrícolas y ganaderas, pero en la parte alta de la zona donde 
crese la especie quedan reductos de vegetación natural aunque su hábitat se encuentra 
muy fragmentado y alterado. 

Por el alto nivel de intervención humana en su hábitat, y por su rareza biogeo- 
grafica, demográfica y de hábitats la Salcedoa se encuentra como en Peligro Critico 
de extinción según los criterios de la UICN. (Suplemento Medio Ambiente, 2006; 
N. Manuel, 2006). La quema de los mogotes para cultivos, ha puesto en riesgo la 
permanencia de la planta, que se encuentra con poblaciones muy restringidas. 

En esta investigación se evaluó la germinación en cinco sustratos, lo cual permi- 
tió conocer el de mayor rendimiento en el proceso de germinación. Con el presente 
trabajo se pretende contribuir a seguir desarrollando técnicas de germinación que 
presenten mejores resultados con los cuales se contribuya a la conservación de la 
planta dominicana. 

Esta investigación pretende llenar vacíos de información, de modo que el país 
pueda diseñar una estrategia de propagación y conservación de este recurso natural 
tan valioso desde el punto de vista social, cultural y de conservación (IDIAF. 2008). 
Además, contribuir con la información requerida para una categorización de esta 
planta dentro de la Lista Roja de plantas amenazadas de la UICN. 


Metodología 

Los ensayos se realizaron en el Invernadero del Departamento de Horticultura 
del Jardín Botánico Nacional “Dr. Rafael Ma. Moscoso”, Santo Domingo, República 
Dominicana. Este estudio fue realizado del 9 de mayo 2008 al 30 diciembre del 2014. 

Los frutos fueron colectados el 7 de mayo del 2008, en La Jibara, Cordillera 
Septentrional. Jiménez (2004) crese en bosque húmedo entre 500 y 800 metros de 
elevación, sobre mogotes de rocas kársticas, con gran percolación o drenaje. Las 
semillas se limpiaron de forma manual y fueron sembradas el 9 de mayo del 2008, 
en cinco recipientes de polietileno. Para el estudio de esta especie se utilizaron 165 
semillas. 

Como sustrato fueron utilizados, arena tamizada, sustrato de sunshine (peat- 
moss), sustrato de coco con perlitas, y arena de 2.40 mm, así como cascarilla de 
arroz quemada. Se sembraron 40 semillas en arena tamizada, 45 semillas en sustrato 
de sunshine (peat-moss), 30 semillas en sustrato de coco con perlitas, 30 semillas 
en arena de 2.40 mm, y 20 semillas en cascarilla de arroz quemada. El riego no fue 
programado y se mojaron las semillas cada vez que se notó la deficiencia de humedad. 


132 


Moscosoa 19, 2015 


En cada caso se registró la cantidad de semillas germinadas, considerándose tal 
estado cuando el ápice de la radícula se hizo visible fuera del tegumento seminal 
(Hudson T, Hartmann & Dale E. Kester. 1988). Con esta información se estimó luego 
el porcentaje y el tiempo medio de germinación en cada sustrato. 




Moscosoa 19, 2015 


133 


Resultados y Discusión 

Los resultados obtenidos en cada sustrato son presentados a continuación. 

Arena tamizada 

En este sustrato el porcentaje de germinación de Salcedoa mirabaliarum alcanzó 
un 100%. De 40 semillas plantadas, todas germinaron. Comenzaron a germinar a 
los ocho días y terminaron a los 21 . La germinación más alta ocurrió a los 16 días, 
aproximadamente. La primera hoja comenzó a desarrollarse a los 23 días. 

Sustrato de Sunshine (peat-moss) 

Se plantó un total de 45 semillas; de estas germinaron 43, un 95.5%. Comen- 
zaron la germinación a los 16 días y terminó el proceso a los 19. La germinación 
más alta ocurrió a los cinco días aproximadamente. Diecisiete días tardó la primera 
para desarrollarle la hoja. 

Sustrato de coco con perlita 

Se plantó un total de 30 semillas; de las cuales germinaron 26, un 86%. Comen- 
zaron a germinar a los 17 días y termino a los 12. La germinación más alta ocurrió a 
los ocho días aproximadamente. Diecinueve días tardó la primera para desarrollarle 
la hoja. 

Arena de 2.40 mm 

Se plantó un total de 30 semillas; de éstas, germinaron 22, un 73%. Comen- 
zaron a germinar a los 26 días y termino el proceso a los 12. La germinación más 
alta ocurrió a los siete días, aproximadamente. Veinticinco días tardó la primera en 
desarrollar la hoja. 

Sustrato de Cascarilla de arroz quemada 

Se plantó un total de 20 semillas; de éstas, germinaron 13, un 65%. Comenzaron 
a germinar a los 14 días y termino el proceso a los 13 días. La germinación más alta 
ocurrió a los siete días, aproximadamente. Veintiún días tardó la primera en desarrollar 
la hoja. El tipo de germinación es epígea. 

El porcentaje de semillas fértiles producidas por Salcedoa mirabaliarum es de 
aproximadamente 89%, y sólo un 11% abortó. 


134 


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120 
100 
80 
60 
40 
20 
0 

1 2 3 4 5 



■ Sustrato de coco con perlita 

■ Arena tamizada 

■Arena de 2.40 mm 

■ Sustrato de Sunshine (peat-moss) 

■Sustrato de Cascarilla de arroz 
quemada 


Figura 1 . Porcentaje de germinación de semillas de S. mirabaliarum en los diferentes sustratos. 


11% 



89 % 


■ Semillas fértiles 

■ Semillas abortadas 


Figura 2. Porcentaje de Semillas fértiles y abortadas en el proceso de germinación de S. mirabaliarum 


Moscosoa 19, 2015 


135 


Conclusiones 

Las semillas de S. mirabaliarum no tienen dificultades para germinar; la produc- 
ción de semillas fértiles es alta. 

La dispersión de las semillas se debe mayormente al viento y la lluvia. Estos 
frutos poseen un vilano con celdas mucilaginosas que se adhieren a las plumas de 
las aves, por lo que pueden ser transportadas a grandes distancias. 

El número de individuos de plántulas juveniles reproduciéndose en su estado 
natural, debajo de los árboles padres es muy bajo. Esto se confirma con los experi- 
mentos realizados y por las plántulas encontradas creciendo debajo de las poblaciones 
y sus alrededores. 

Esta especie no requiere de espacios libres dentro del bosque para poder pros- 
perar, ya que se encuentran plantitas creciendo bajo la sombra de los demás árboles 
(Mejia, M. 1990). 

La especie estudiada presento un porcentaje de germinación de un mínimo de 
65% y un máximo de 100%, independientemente del tipo de tratamiento dado. 

El estudio realizado aporta información de importancia para el conocimiento del 
proceso de germinación y viabilidad de esta especie endémica que se encuentra en 
peligro critico de extinción según los criterios de la UICN. 

Para el crecimiento y desarrollo de las plantas se utilizó una combinación de fibra 
de coco molido de un 60% y tierra negra 40%, en el cual se han obtenido buenos 
resultados en el desarrollo de las plantas. Las que han alcanzado un tamaño de 53.4 
cm, seis años después del trasplante; los individuos obtenidos están en proceso de 
floración, el promedio anual en el crecimiento es de 8.9 cm., y mensual es de 1.3 
cm. en el crecimiento. (Fig.3) 



Seis años Anual Mensual 


Figura 3. Promedio de crecimiento de S. mirabaliarum, (cm) 


136 


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Salcedoa mirabaliarum se encuentra en peligro critico de extinción en su ambiente 
natural, por lo cual el Jardín Botánico Nacional está haciendo grandes esfuerzos por 
propagarla para su regeneración natural, y contribuir a incrementar la biodiversidad. 
Esta especie puede ser utilizada como ornamental por sus vistosas flores. 

Según este estudio, el desarrollo de las flores lo realiza a los seis años de edad, con 
los botones florales que alcanzan un período de 73 días para su completo desarrollo 
y las flores alcanzan 32 días para completar su ciclo para fecundarse y desarrollar 
las semillas. 



Salcedoa mirabaliarum en sustrato de coco y tierra. 



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137 



Figura 4. Desarrollo de la Floración de S. mirabaliarum 


Agradecimientos 

Los autores agradecen a: Ricardo García, Brigido Peguero, Rosa Rodríguez por 
su contribución en la corrección del manuscrito; a Rossy Gómez, por la colaboración 
de la preparación del trabajo; a Teodoro Clase y Pedro Toribio por acompañamos 
en los viajes de campo para la colección de semillas y Marianny Terrero, Dreilin 
Vásquez, por la limpieza de las semillas. 


Literatura Citada 

Hudson, T. H. & D.E. Kester. 1988. Propagación de Plantas, Principios y Prácticas, 
pp. 35. 

IDIAF. 2008. El Estado de los Recursos Fitogenéticos. Instituto Dominicano de 
Investigación Agropecuario y Forestal. Santo Domingo, República Dominicana, 
pp. 12 y 18. 

Jiménez F. 2004. Salcedoa mirabaliarum, un arbolito nuevo para la ciencia dedicado 
a las Hermanas Mirabal y a la Provincia de Salcedo. 


138 


Moscosoa 19, 2015 


Liogier, A.H. 2009. Suplemento Flora de la Española. Jardín Botánico Nacional, 
Santo Domingo, República Dominicana. 188 pp. 

Mejia, M. 1990. Germinación de dos especies de Magnolia (Magnoliaceae) de Puerto 
Rico y República Dominicana. Moscosoa 6: 196-201 . 

N. Manuel. 2006. Un nuevo género de plantas en honor a las Hermanas Mirabal. pp. 2. 
Suplemento Medio Ambiente del periódico el Listín Diario (República Dominicana), 
26 noviembre 2006. p. 2. 


Moscosoa 19, 2015, pp. 139-147 


139 


Estado de conservación de las palmas de la Isla Española 


Brígido Peguero 1,2 ’ Alberto Veloz 1 , Ricardo García 1 , Teodoro Clase 1 , 
Claritza de los Santos 1 , Dalia Jones 1 & Francisco Jiménez 1 . 


1 Jardín Botánico Nacional, apartado 21-9. Santo Domingo, D. N., República Dominicana 

2 Autor de correspondencia; correo: brigidopeguero@yahoo.com 


Resumen, La familia Arecaceae es una de las más conspicuas y útiles en las regiones 
tropicales, donde sus especies son consideradas entre los elementos vegetales más 
representativos. En un estudio sobre el estado de conservación de la flora vascular 
de la República Dominicana, ejecutado por el Jardín Botánico Nacional de Santo 
Domingo Dr. Rafael M. Moscoso, y financiado por el Ministerio de Educación 
Superior, Ciencia y Tecnología, a través del programa FONDOCyT (convocatoria 
2009), entre los años 2010-2013, se evaluaron 26 de las 28 especies de Arecáceas 
que crecen silvestres en la República Dominicana. El estudio consistió en revisión 
de literatura, levantamiento de datos de campo sobre las poblaciones de las especies 
seleccionadas, revisión de especímenes en el Herbario Nacional de Santo Domingo 
JBSD y consultas a expertos. Las categorías de amenaza fueron determinadas según 
los criterios de la UICN, versiones 3.1 (2001) y 3.0 (2003). Todas las especies evalua- 
das, correspondientes a 15 géneros, se encuentran amenazadas: 14 en Peligro Crítico 
(CR), nueve (9) En Peligro (EN) y tres (3) Vulnerables (VU). Para esta publicación 
se sumaron las dos especies no evaluadas por el referido proyecto, dos taxones no 
identificados a nivel de especie, que crecen solamente en el territorio dominicano, 
y cinco especies de las seis registradas para Haití, de las cuales hay tres endémicas 
y dos nativas; dos son consideradas en categoría de Preocupación menor (LC) y 
las restantes cinco en Peligro Crítico (CR). Es decir, que se evaluaron 35 especies. 
Las presiones y amenazas son de origen antrópico: destrucción y fragmentación 
de los hábitats para distintas actividades (ganadería, agricultura, ensanchamiento 
de las fronteras urbanas y construcciones de infraestructuras diversas), incendios y 
extracción irracional de individuos (para uso ornamental), eliminación de ejemplares 
(para construcciones y para comer el “palmito”), mal manejo en la cosecha de frutos 
para el comercio, así como la sobre-cosecha de hojas y otras partes de las plantas 
para hacer artesanía, aperos agrícolas y utensilios domésticos. 

Palabras clave: Palmas de La Española, estado de conservación, distribución, 
endemismo. 

Abstract: The Arecaceae family is one of the most conspicuous and useful in 
tropical regions, where its species are considered among the most representative 
plant elements. In a study on the conservation status of the vascular flora of the 


140 


Moscosoa 19, 2015 


Dominican Republic, implemented by the National Botanic Garden of Santo Do- 
mingo Dr. Rafael M . Moscoso , and sponsored by the Ministry of Higher Education , 
Science and Technology; through the program FONDOCYT (2009 call); between the 
years 2010-2013,26 of the 28 wild species of Arecaceae growing in the Dominican 
Republic were evaluated. The study consisted of literature review, survey field data 
on populations of selected species, revision of specimens in the National Herbarium 
of Santo Domingo (JBSD), and consultation with experts. Threat categories were 
determined according to the criteria of IUCN, versions 3.1 (2001) and 3.0 (2003). 
All species tested, corresponding to 15 genera, are threatened: 14 Critically En- 
dangered (CR), nine (9) Endangered (EN) and three (3) Vulnerable (VU). For this 
publication, there were added the two species not evaluated by the aforementioned 
project, two unidentified taxa to species that grow only in the Dominican territory, 
and five species of the six registered for Haiti, of which there are three endemic 
and two natives; two are considered in the category of Least Concern (LC) and the 
remaining five Critically Endangered (CR). Thus, 35 species were evaluated. The 
pressures and threats are of anthropogenic origin: destruction and fragmentation of 
habitats from different activities (livestock, agriculture, urban boundary expansion, 
and construction of various infrastructures), fires and irrational extraction of indi- 
viduals (for ornamental use), removal of specimens (for construction and eat the 
“palm”), mishandling fruit at harvest for trade and over-harvesting of leaves and 
other plant parts to make crafts, farm equipment, and household utensils. 

Keywords: Palms from Hispaniola, Conservation status, Distribution, Endemism 


Introducción 

La familia de las palmas (Arecaceae), representada por unos 200 géneros dis- 
tribuidos en 2700 especies, es una de las más numerosas, conspicuas y útiles del 
reino vegetal en las regiones tropicales, donde sus especies son consideradas entre 
los elementos florísticos más representativos. Este grupo de plantas es de gran im- 
portancia para las comunidades, ya que sus especies tienen amplia utilidad en varias 
aplicaciones, como: construcción y techado o cobertura de casas y ranchos típicos, o 
bien para elaboración de artesanía, como medicinales, ceremoniales, ornamentales y 
otras. Actualmente, partiendo de los registros históricos y de acuerdo con las revisiones 
taxonómicas correspondientes, se considera que en la Isla Española hay 36 especies, 
aunque una de ellas no ha sido recolectada ni registrada por los botánicos modernos. 

Las palmas se distribuyen en diferentes ambientes y pisos altitudinales o climá- 
ticos, desde casi el nivel del mar hasta medianas elevaciones superiores a los 1000 
metros; desde los bosques secos y semi-secos hasta los muy húmedos. Aunque al 


Moscosoa 19, 2015 


141 


gunas tienen amplia distribución, otras se encuentran restringidas a pequeñas zonas 
o regiones, o bien sobre sustratos específicos. 

En un estudio sobre el estado de conservación de la flora vascular de la Repú- 
blica Dominicana, ejecutado por el Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo Dr. 
Rafael M. Moscoso, y financiado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y 
Tecnología (MESCyT), a través del programa FONDOCyT (convocatoria del 2009), 
entre los años 2010-2013, se evaluaron 26 de las 28 especies de palmas que crecen 
silvestres en la República Dominicana. Para esta publicación se sumaron las dos 
especies no evaluadas por el referido proyecto, dos taxones no identificados a nivel 
de especie, que crecen solamente en el territorio dominicano, y cinco especies de 
las seis registradas como exclusivas de Haití. Es decir, que se evaluaron 35 especies. 


Metodología 

En lo concerniente al proyecto FONDOCyT y sobre las demás palmas domi- 
nicanas, se hizo una amplia revisión de literatura, como: Cook (1941), Moscoso 
(1945), Liogier (2000), Hoppe (1998), Mejia, García & Jiménez (1998), Henderson 
(2000), Henderson, Galeano & Bemal (1995), Henderson (2000), Liogier (2000), 
Lee & Craft (2003), Peguero & Jiménez (2008 y 2011), Mejía & García (2013), 
Veloz & Peguero (2002), García et al. (2007), Veloz (2014) y Zona et al. (2007). Se 
hizo una revisión de especímenes en el Herbario Nacional de Santo Domingo JBSD 
y consultas a expertos. 

Se hizo levantamiento de datos de campo sobre las poblaciones de las especies 

seleccionadas (extensión y ocupación, tamaño de las poblaciones o sub-poblacio- 
nes, presiones y amenazas, calidad del hábitat y otros datos considerados relevantes. 
Las categorías de amenaza fueron determinadas según los criterios de la UICN, 
versiones 3.1 (2001) y 3.0 (2003). 

Con respecto a las cinco especies que crecen en territorio haitiano, se dispone 
de menos informaciones levantadas en campo. Sin embargo, además de la revisión 
bibliográfica, se partió de la experiencia acumulada durante decenas de años por los 
técnicos del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo, realizando exploraciones 
y recolectas botánicas en la parte occidental de la isla, incluyendo las pequeñas 
poblaciones de esas palmas. También se tomó en cuenta la drástica reducción de la 
cobertura boscosa en esa parte de la isla. Para la evaluación se aplicaron igualmente 
los criterios de la UICN. 

Aunque determinados autores han considerado algunas de nuestras palmas como 
conspecíficas con taxones que crecen en otros territorios de Las Antillas, para este 
artículo en algunos casos hemos seguido clasificaciones anteriores. 


142 


Moscosoa 19, 2015 


Resultados 

En total se evaluaron 35 especies distribuidas en 15 géneros. Del total, 21 son 
endémicas de la isla y 14 nativas. De las endémicas hay tres exclusivas de Haití y 
seis exclusivas de la República Dominicana, mientras las 12 restantes son compar- 
tidas por ambos territorios. De las 14 nativas hay dos que sólo crecen en el territorio 
haitiano, y las restantes 12 se encuentran en ambas partes. Treinta y tres especies 
se encuentran bajo algún grado de amenaza, mientras dos han sido consideradas en 
preocupación menor (Tabla 1). 

Las principales presiones y amenazas son de origen antrópico: destrucción y 
fragmentación de los hábitats para distintas actividades (ganadería, agricultura, en- 
sanchamiento de las fronteras urbanas y construcciones de infraestructuras diversas), 
incendios y extracción irracional de individuos (para uso ornamental), eliminación 
de ejemplares (para construcciones y para comer el “palmito”), mal manejo en la 
cosecha de frutos para el comercio, así como la sobre-cosecha de hojas y otras partes 
de las plantas para hacer artesanía, aperos agrícolas y utensilios domésticos. 

Algunas de estas especies, como la palmita coyo, Aiphanes minima, o Geonoma 
interrupta, no han sido recolectadas ni registradas en los últimos 10 años, o sólo se ha 
observado algún individuo en el medio silvestre. El botánico Alberto Veloz observó 
en el 201 2 un ejemplar de Aiphanes en el Jardín Botánico de Les Cayes, en el Sur de 
Haití, que había sido extraído del medio silvestre. Geonoma interrupta (G. oxycarpa), 
que en la isla sólo crece en territorio haitiano, es una especie que se ha vuelto rarísima, 
aunque fue bastante abundante, pues con el tronco de ella confeccionaban bastones. 
En un bosque de segundo crecimiento en Pie Formon, probablemente se encuentre un 
individuo observado por los botánicos Brígido Peguero y Teodoro Clase en el 2006. 

Aunque algunas especies, como la palma real, Roystonea hispaniolana, o la 
palma cana, Sabal domingensis, tienen una amplia distribución desde bajas hasta 
medianas elevaciones, otras son de distribución muy restringida, en algunos casos 
limitadas a una o dos localidades en pequeñas áreas y con una o dos poblaciones o 
sub-poblaciones, como las siguientes: guano de Barreras, Coccothrinax boschiana, 
limitada a una zona de la Sierra Martín García, principalmente en la parte oriental; 
el coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, que sólo crece en un área pequeña 
del bosque húmedo en la parte oriental de la Sierra de Baoruco, en pequeñas subpo- 
blaciones; el guano del Morro, Thrinax sp., limitada al Morro de Montecristi, en el 
Noroeste de la República Dominicana; la majestuosa Ti-cocó, Attalea crassispatha, 
con unos 15-20 individuos; la Ti palmis marrón, Pseudophoenix lediniana, cuya 
única población se halla en la vegetación ribereña del río Leogane, Haití, donde se 
hizo un conteo en el 2013 y sólo se registraron 73 individuos (Veloz, comunicación 
personal, 2014). 


Moscosoa 19, 2015 


143 


El Cacheo, Pseudophoenix ekmanii, que sólo crece en el procurrente de Barahona 
y en la isla Beata, en el Suroeste de la República Dominicana (Veloz y Peguero, 2011). 
El Guanito, Coccothrinax jimenezii, sólo se conoce de una pequeña población en las 
márgenes Norte del Lago Enriquillo, en el Suroeste de la República dominicana, y 
en la bahía de Gonaives, en Haití; restringida en ambas localidades a ambientes de 
rocas calizas (Mejía & García, 2013). 

La distribución restringida contribuye a incrementar los problemas de conserva- 
ción de estas palmas. Algunas especies presentan rareza demográfica, biogeográfica 
y de hábitat. El Guanillo o Guaney, Zombia antillarum, aunque tiene un área de ex- 
tensión relativamente amplia, sólo crece sobre sustrato de roca serpentinita, ambiente 
muy amenazado en la República Dominicana. El guano de costa, Thrinax radiata, 
sólo crece en sustrato arenoso, cuya principal población se encuentra en las dunas 
ubicadas entre la Laguna de Oviedo y el mar, en Oviedo, Suroeste de la República 
Dominicana. 

Entre las especies nativas con severos problemas de conservación se hallan: 
Latanier, Coccothrinax miraguama, en Haití; la Palmilla o Palma de lluvia, que era 
considerada endémica de Puerto Rico, y reportada en el Parque Nacional del Este 
en la República Dominicana en 1998 (Mejía & García). Luego han sido reportados 
algunos individuos en localidades más al Este, en el Parque Nacional Punta Espada y 
en Cap-Cana. La Cana, Sabal causiarum, es nativa a Puerto Rico y La Española. En 
la República Dominicana crece principalmente en los humedales de la costa oriental, 
y a ella se deben los nombres de los famosos lugares turísticos Punta Cana y Cap- 
Cana; pero cada día se reducen más sus poblaciones, como producto del desarrollo 
turístico y de otras actividades que destruyen sus ambientes. 

En la República Dominicana en los últimos años se ha incrementado el uso 
de diferentes especies de palmas como ornamentales, principalmente: Palma real, 
Roystonea hispaniolana; Palma cana, Sabal domingensis; Cana, Sabal causiarum; 
Yarey, Copernicia berteroana; guano, Coccothrinax barbadensis; Guano de costa, 
Leucothrinax morrisii; Guano barrigón, Coccothrinax spissa; Guanito, Coccothri- 
nax argéntea; Cacheo, Pseudophoenix vinifera, y Guano de costa, Thrinax radiata. 
Pero las mismas son extraídas del medio silvestre, y por demás utilizando métodos 
inadecuados, por lo que muchas no sobreviven. Esto ha incrementado las amenazas 
para este grupo de plantas. 

Los fuegos y el avance de las fronteras urbanas, agrícolas y pecuarias han causado 
grandes disminuciones de poblaciones de casi todas las especies que crecen en la isla. 
El Yarey, Copernicia berteroana, además, es eliminado de los potreros o pastizales, 
ya que las vacas lo comen y se alega que les corta la lengua a las mismas. Esto se 
ha observado principalmente en la región Norte. Esta especie fue muy abundante, 
constituyendo extensos palmares, principalmente en la zona costera entre los pue- 
blos de Baní y Azua, en la región Sur de la República Dominicana. De hecho, a esta 


144 


Moscosoa 19, 2015 


palma se debe el nombre de Palmar de Ocoa, hoy Distrito Municipal del Municipio 
Las Charcas, Provincia Azua, donde actualmente esta especie es muy rara. De igual 
manera, el lugar donde se encuentra el puente sobre la carretera Sabana Buey- Pal- 
mar de Ocoa se denominaba “El Paso de Las Palmas” por las grandes poblaciones 
de Yarey, y hoy no se observa ni un ejemplar. 

Una muestra del impacto severo que han sufrido este grupo es que en la Repú- 
blica Dominicana existen muchos lugares que llevan nombres de diferentes palmas, 
como: Los Yareyes, El Yareyal, El Palmar, El Guanal, Palmar Grande, El Guanito, 
Las Canas, Los Guanos, Las Palmas, Palmilla, etcétera, en muchos de los cuales 
actualmente no se observa ni siquiera un ejemplar de las respectivas plantas que les 
dieron los nombres. 

Otra actividad muy impactante para las palmas en la República Dominicana es el 
uso para construcción, techado o cobertura de casas, artesanía y elaboración de aperos 
para animales (Peguero & Veloz, 2011; Polanco, 201 1; Veloz & Peguero, 2011). Los 
métodos de cosecha son inadecuados e irracionales, como es la sobre-cosecha de las 
hojas y el picado o eliminación de los individuos. La recogida de semillas con fines 
comerciales también pone en riesgo estas palmas, pues muchas veces los ejemplares 
son cortados para obtener las semillas, como ocurre con el coquito cimarrón, Rein- 
hardtia paiewonskiana. 


Conclusiones 

El grupo de las palmas autóctonas (endémicas y nativas), que es uno de los que 
tienen mayor importancia biológica y económica en la República Dominicana, ha 
sufrido impactos muy severos, constituyéndose en uno de los más amenazados por 
diferentes actividades antrópicas, como la destrucción de hábitats y la extracción 
irracional de sus individuos, además de métodos inadecuados de cosecha. Varias 
especies se encuentran al borde de la desaparición, registrándose a penas 15 a 20 
individuos en su medio natural. 

De las 35 especies que crecen silvestres, casi todas (33) están severamente ame- 
nazadas, pues sólo dos son consideradas sin graves problemas de conservación, y sin 
embargo, sus poblaciones se han reducido considerablemente. Veintiuna especies, 
el 60 %, se encuentra en Peligro Crítico (CR/PC), lo que aumenta la gravedad de 
la situación, y además, nueve se hallan En Peligro (EN/EP), lo que significa que 30 
especies confrontan serios problemas, mientras en la categoría menor de amenaza, 
Vulnerable, hay tres. 

La domesticación de las palmas y su uso como ornamentales puede ser un elemen- 
to importante, tanto para la conservación, como en términos de aportes económicos, 
pues cada día crece su demanda para estos fines. Pero los ejemplares a ser plantados 


Moscosoa 19, 2015 


145 


deben provenir del cultivo, ya que la extracción del medio silvestre se ha convertido 
en una grave amenaza para varias especies, y sobre todo para aquellas que presentan 
rareza demográfica, biogeográfica y de hábitat. 

Esta grave situación en que se encuentran las palmas en la Isla Española amerita 
de planes concretos para su recuperación, protección y propagación. Tal como en 
la medida de sus posibilidades lo está haciendo Jardín Botánico Nacional de Santo 
Domingo Dr. Rafael M. Moscoso, instituciones públicas y privadas deberían asumir 
estrategias de conservación de tan conspicuo grupo de plantas, máxime cuando un alto 
porcentaje de estas palmas son exclusivas de esta isla. Particularmente, los Ministerios 
del Ambiente, de Educación Superior Ciencia y Tecnología, de Educación y el de 
Agricultura, así como las universidades y otros centros educativos y comunitarios, 
podrían hacer importantes aportes a la conservación de estas especies. 


Agradecimientos 

A Jackeline Salazar y Ambar Salazar, por el resumen en inglés. 


Literatura citada 

Cook, O. F. 1941 . A haitian Cactus Palm Adapted to Florida. Nat. Hort. Mag. Amer. 
20: 21-52. 

García, R., B. Peguero, T. Clase, A. Veloz, F. Jiménez & M. Mejía. 2007. Flora y 
vegetación de las zonas áridas de la Sierra Martín García, República Dominicana. 
Moscosoa 15: 5-60. 

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Henderson, A. 2000. Bactris (Palmae). Flora Neotrópica 79. New York Botanical 
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Hoppe, J. 1998. Palmas en la República Dominicana. Educa. Santo Domingo, Re- 
pública Dominicana. 104 pp. 

Lee R., R. & P. Craft. 2003. An Encyclopedia of cultivated palms. Library of Congress 
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Liogier, A. H. 2000. Diccionario botánico de nombres vulgares de La Española. 
Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso. Santo Domingo. República 
Dominicana. 588 pp. 

Mejía, M., R. García & F. Jiménez. 1998. Gaussia attenuata (O. F. Cook) Becc. 
y Coccothrinax barbadensis (Lodd. ex Mart.) Becc. (Arecaceae). Dos nuevos 
registros para la Isla Española. Moscosoa 10: 3-9. 


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Mejia, M. & R. Garcia. 2013. Una nueva especie de Coccothrinax (Arecaceae) para 
la Isla Española. Moscosoa 18: 9-13. 

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Moscosoa 19, 2015 


147 


Tabla 1.- Lista de las palmas de La Española 
Leyenda 

SB = Estatus biogeográfico E = endémica de la isla, EH = endémica de Haití, ED = endémica de Do- 
minicana, N = nativa a la isla, NH = nativa que sólo crece en Haití EC = Estado de Conservación o 
categoría de amenaza CR / PC = En Peligro Crítico, EN / EP = En Peligro, VU = vulnerable 


ESPECIE 

Acrocomia quisqueyana L. H. Bailey 

Aiphanes minima (Gaertn.) Burret 

Attalea crassispatha (Mart.) Burret 

Bactris plumeriana Mart. 

Calyptronoma plumeriana (Mart.) Lourteig 

Calyptronoma rivalis (O.F.Cook) L. H. Bailey 
Coccothrinax argéntea (Lodd. ex Schult. & Schult. f.) 
Sarg. ex Becc. 

Coccothrinax barbadensis (Lodd. ex Mart.) Becc. 
Coccothrinax boschiana M. Meiía & R. García 

NOMBRE COMÚN 

Corozo 

Coyo 

Ti-cocó, Corossier 
Catey 

Manada coloré, 
Manaclita, Manacle 
Manaclita 

Guanito 

Guano 

Guano de Barreras 

SB 

1 E 

N 

EH 

E 

N 

N 

E 

N 

ED 

EC 

EN/EP 

CR/PC 

CR/PC 

EN/EP 

CR/PC 

EN/EP 

LC 

LC 

CR/PC 

CRITERIO UICN 

Alacd; Cl+2a(i) 

Alac; Blab (i,ii,iii,iv,v) + 2ab 
(i,ii,iii,iv,v) 

B2ab(i,ii,iii,iv,v); Cl+2a(i) 
A2ac+4acd; B2ab(i,ii,iii,iv,v) 
A2abc; B2ab(i,ii,iii, iv, v); 
C2a(i); D 

B2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i) 

A4acd: Blab(i,ii,iii,iv,v) 

Coccothrinax ekmanii Burret 

Guanito 

N 

EN/EP 

B 1 ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,ii 
i,iv,v) 

Coccothrinax fragrans Burret 

Guano de la sierra 

N 

EN/EP 

B 1 ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,iii,i 
v,v); C2a(ii) 

Coccothrinax gracilis Burret 

Guanito 

E 

EN/EP 

Blab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,i¡,ii 

i.iv.v) 

Coccothrinax jimenezii M. Mejia & R. García 

Guanito 

E 

CR/PC 

A2abcd+4abcd; Blab(i,ii,iii,iv 
,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i) 

Coccothrinax miraguama (Kunth) León 

Latanier 

NH 

CR/PC 

A2ace+4ace; Blab(i,ii,iii,iv,v) 
+2ab(i,ii,iii,iv,v) 

Coccothrinax montana Burret 

Guano 

E 

CR/PC 

B2ab(i,ii,iii,iv,v); Cl+2a(i) 

Coccothrinax scoparia Becc. 

Guanito 

ED 

EN/EP 

Alac+4ac; Blab(i,ii,iii,iv,v)+2 
ab(i,ii,iii,iv,v) 

Coccothrinax spissa L. H. Bailey 

Guano barrigón 

E 

CR/PC 

A2ace+4ace; Blab(i,ii,iii,iv,v) 
+2ab(i,ii,iii,iv,v) 

Copemicia berteroana Becc. 

Yarey 

E 

CR/PC 

A2abcd+4abcd; Blab(i,ii,iii,iv 
,v)+2ab( i,ii,iii,iv,v) 

Copemicia ekmanii Burret 

Latanier 

EH 

CR/PC 

A2ace+4ace; Blab(i,ii,iii,iv,v) 
+2ab(i,ii,iii,iv,v) 

Gaussia attenuata (O. F. Cook) Becc. 

Palmilla, Palma de 
lluvia 

N 

CR/PC 

A2abc+4abc; Blab(i,ii,iii,iv,v) 
+2ab(i,ii,iii,iv,v); Cl+2a(i) 

Geonoma interrupta (Ruiz & Pav.) Mart. var. interrupta 


NH 

CR/PC 

Alac; Blab (i,ii,iii,iv,v) 1 2ab 
(i,ii,iii,iv,v) 

Leucothrinax morrisii (H. Wendl.) C. Lewis & Zona 

Guano de costa 

N 

CR/PC 

A2abc+4abc; Blab(i,ii,iii,iv,v) 
+2ab(i,ii,iii,iv,v); Cl+2a(i) 

Prestoea montana (Graham) Nicholson 

Manada 

N 

VU 

A2acd+4acd; Blab(i,ii,iii,iv,v) 

Pseudophoenix ekmanii Burret 

Cacheo 

ED 

EN/EP 

B 1 ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,ii 
i.iv.v) 

Pseudophoenix lediniana Read 

Ti palmis marrón 

EH 

CR/PC 

A2abcd+4abcd; Blab(i,ii,iii,iv 
,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i) 

Pseudophoenix sargentii H. Wendl. 

Cacheo 

N 

CR/PC 

B 1 ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,ii 
i,iv,v) 

Pseudophoenix sp. 

Cacheo 

ED 

CR/PC 

A2abcd+4abcd; Blab(i,ii,iii,ív 
,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i) 

Pseudophoenix vinifera (Mart.) Becc. 

Cacheo, Katié 

E 

CR/PC 

A2acd+4acd 

Reinhardtia paiewonskiana Read, Zanoni & Mejia 

Coquito cimarrón 

ED 

CR/PC 

A2abcd+4abcd; Blab(i,ii,iii,iv 
,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v); C2a(i) 

Roystonea hispaniolana L. FI. Bailey 

Palma real 

E 

VU 

A2acd+4acd; Blab(i,ii,iii,iv,v) 

Sabal causiarum (Cook.) Becc. 

Cana 

N 

EN/EP 

A2acd+4acd; 

B2ab(i,ii,iii,iv,v); C1 

Sabal domingensis Becc. 

Cana, palma cana 

E 

VU 

A2acd+4acd; Blab(i,ii,iii,iv,v) 

Thrinax radiata Lodd. 

Guano de costa 

N 

CR/PC 

B 1 ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,ii 
i.iV'V) 

Thrinax sp. 

Guano 

ED 


Alac; Blab (i,ii,iii,iv,v) 1 2ab 
(i,ii,iii,iv,v) 

Zombia antillarum (Descourt. ex Jacks.) L. H. Bailey 

Guaney, Guanillo 

E 

CR/PC 

B2ab(i,ii, iii, iv, v); Cl+C2a(i) 


148 


Moscosoa 19, 2015, pp. 148-157 


Notas sobre la Flora de La Española XIV 


Brígido Peguero 1,2 & Teodoro Clase 1 


‘Jardín Botánico Nacional, apartado 21-9. Santo Domingo, D. N., República Dominicana 
2 Autor de correspondencia; correo: brigidopeguero@yahoo.com 


Resumen: Se presentan siete especies redescubiertas y en nuevas localidades, así 
como nueve especies nuevas para la Ciencia publicadas en otras revistas científicas 
en los últimos cuatro años. 

Palabras clave: Flora de La Española, redescubrimientos, nuevas localidades, 
nuevas especies. 

Abstract: Seven species rediscovered and reported for new localities are presented, 
as well as nine species new to science published in other journals in the last four 
years. 

Key words: Flora of Hispaniola, Rediscovery, New Localities, New Species 


Redescubrimientos y nuevas localidades 


ASTERACEAE 

lgiiurbia comtanzae (Urb.) B. Nord., Symb. Ant. 7:430. 1912 

Esta especie es endémica de La Española (Liogier, 1996). Sólo se conocía de la 
Cordillera Central de la República Dominicana y de Haití: Constanza (Tuerckhe- 
im 3291, tipo). El Montazo (Liogier 14717, 15466), Aguas Blancas (Zanoni et al. 
19276), El Valle de Bao (Liogier 12891), La Compartición (Liogier 21793; Zanoni 
et al. 37616), Valle del Yaque (Ekman 13676), Valle Nuevo (Ekman 13781), Tetero 
de Mejía (Zanoni & Cabral 35856); H: Mome des Commissaires, Torbec, Badeau 
(Ekman 3122), Mome Cabaio (Ekman 1647 y 7999). Ahora ha sido recolectada en 
una nueva localidad, en la Sierra de Neiba. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Parque Nacional Sierra de Neiba, Provincia San 
Juan de la Maguana, Municipio El Cercado, Pinar Grande, El Hoyazo, caminando 
hacia el Este de la caseta de guarda-parques, subiendo a Cabeza de Agua, próximo 


Moscosoa 19, 2015 


149 


a la tina de agua. 233079 mE, 2064355 mN, Elev.1922 m; 9 de abril 2014 (fl); T. 
Clase, T. Montilla, L. Familia & R. Vicente 8524 (JBSD). 


185533 I 



< Plantas de la ‘Española 

Jardín ¡Botánico National ¡Dr. ¡Rafael Ma. Moscoso 
7fer6arium J<BS¡D 

8524 Asteraceae 

Jgnurbia Constanza* (Urb.) B. Nord. 

Hierba rara con frutos 

República Dominicana: Sierra de Nciba, Provincia San Juan 
de La Maguana, Municipio El Cercado. Paraje Pinal 
Grande. El Hoyazo. en el lugar denominado El Cerróle, 
cabeza de agua, al lado de la Tina, al Sureste de la caseta de 
guardaparques. bosque nublado, con: Pima occidental's. 
Brunei! io comocladi/olia. Garrya facdyrnl, Persea b-ugii. 
Gyrotaenia sp. y abundantes heléchos 
UTM233079nE. 2064355mN. Elev. 1922 m. 

II de abril. 2014 

T. Clase, T. Montilla, L. Familia & M. Vicente 
(guardaparque). 


Foto 1 Espécimen de Ignurbia constanzae 


150 


Moscosoa 19, 2015 


Salcedoa mirabaliarum F. Jimenez Rodr. & Katinas, Syst. Bot. 29(4): 992-999. 
2004. 

Esta rara especie sólo se conocía de la localidad tipo, en La Jíbara, Salcedo, en la 
Cordillera Septentrional, República Dominicana (Peguero, Jiménez & Veloz, 2007). 
Ahora ha sido descubierta en una nueva localidad. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Provincia María Trinidad Sánchez, Municipio 
El Factor, comunidad El Papayo, Reserva Científica Loma Guaconejo, márgenes del 
río Naranjo, bosque ribereño. 19° 17" 43. 9" N, 69° 57" 09.8""W. Elev.199 m; 19 
de septiembre, 2013 (st) T. Clase, W. Encamación, U. Martínez, T. Hernández (guía) 
& P. Toribio (chofer) 8191 (JBSD). 

FLACOURTIACEAE 

Prockia crucis L., Syst. Nat. ed. 10, 1074. 1759. 

Esta especie es nativa de La Española, Cuba, Puerto Rico, Antillas Menores y 
América tropical continental (Liogier, 1982). Había sido recolectada en bosque de 
montaña, en la sierra San José de Ocoa, República Dominicana (Tuerckheim 3631). 
En las carpetas del herbario del Jardín Botánico Nacional de Santo Domingo no se 
tenía ejemplares de esta especie. Ahora ha sido redescubierta en Loma de La Cruz, 
próximo a la ciudad de San José de Ocoa. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Cordillera Central, Provincia y Municipio San 
José de Ocoa, Loma de La Cruz, al Oeste de la ciudad, localizada bien cerca de las 
casas que están a orillas del bosque. 340024 mE.2051502mN. Elev. 560 m, 19 de 
junio 2013 (fr) T. Clase, J. R. Martínez, D. Herrera, I. Santo & G. Laurencio 7965 
(JBSD). 

LAMIACEAE 

Salvia arborescens Urb. & Ekm. , Art. Bot. 20(15): 91 . 1926. 

Esta especie es endémica de la Isla Española (Liogier, 1994). Crece en bosques 
de montaña: Se había recolectado en Massif de Cahos: Pérodin (Ekman 3476, tipo) y 
Massif de la Selle: Badeau (Ekman785, Haití). En la República Dominicana sólo se 
conocía de la Cordillera Central: Constanza (Ekman 13978), Valle del Yaque (Ekman 
13683), Zona (1128), Clase (8249), Clase (6452). Ahora se reporta de una localidad 
en la Sierra de Bahoruco. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Sierra de Bahoruco, Municipio Polo, lugar 
denominado Bella Vista, zona límite entre Polo y Enriquillo, en la carretera que 
va desde La Isleta hacia Materesa; bosque nublado, 18° 02" 14. 5'" N, 71° 06" 
38.3""W. Elev.1355 m, 20 de noviembre 2013 (fl y fr); T. Clase, W. Encamación, C. 
M. Peguero & A. Hernández 8249 (JBSD). 


Moscosoa 19, 2015 


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Plantas tie Cu 'Española 

Jardín botánico 'NaewnalTír. ¡KafaeiMa ’Mostoso 
‘Herbarium J<BS<D 


7965 Flacourtiaceae 
Prockia crucis L. 

Arbolito descumbente de 3 m, con frutos inmaduros 

República Dominicana: Cordillera Central, Provincia y 
Municipio San José de Ocoa, Loma La Cruz, ubicada al 
Oeste del Pueblo, localizada bien cerca de las casas que esta 
a orilla del bosque, con; Swietenia mahagom, Amyris 
elemifera. Eugenia foelida. Exosiema nitens. Senna 
otomana. Coccoloba buchii etc. . 

UTM 340024 m E; 205 1 502 mN. Elev: 560m. 

19 de julio; 2013 

T. Clase, J. R. Martinez, D. Herrera, 1. Santos & G. 
Laurencio. 


Foto 2. Espécimen de Prockia crucis 


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Moscosoa 19, 2015 


Salvia tendía Sw., Prodr.14. 1788. 

Esta especie es nativa a La Española y Jamaica (Liogier, 1994). Se había reco- 
lectado en bosques de montaña en Haití y en la Sierra de Bahoruco y la Cordillera 
Central (República Dominicana). En las carpetas del herbario JBSD del Jardín Bo- 
tánico Nacional no había ejemplares. Ahora se ha recolectado de dos lugares de la 
Sierra de Bahoruco. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Sierra de Bahoruco, Municipio Enriquillo, lugar 
denominado La Isleta, zona límite entre Polo y Enriquillo, en una loma, en la finca 
del Sr. Paquito, reducto de vegetación primaria. Bosque nublado, 18° 02" 35.5" N, 
71° 17' 1 5.8 "" W. Ele v. 1400 m, 20 de noviembre 2013 (fl.); T. Clase, W. Encamación, 
M. Peguero & A. Hernández 8266 (JBSD). Municipio Polo, entrando por el camino 
que va desde la carretera Polo-Enriquillo hacia La Isleta y Materesa, Bella Vista; 
zona de potreros, sucesión Paquito Peña, vegetación natural; bosque nublado, con 
Calyptrogenia cuspidata, Oreopanax capitatus, Persea krugii, Prestoea montana, 
Beilschmiedia péndula, Cojoba zanonii, Turpinia paniculata 18° 02" 25. 3" N, 71° 
16" 44.1 ""W. Elev.1400 m, 20 de noviembre 2013 (fl); T. Clase, W. Encamación, C. 
Peguero & A. Hernández 8431 (JBSD). 

MYRTACEAE 

Calyptranthes pitoniana Urb. & Ekman, Ark. Bot. 21 A (5): 23. 1927 

Esta especie es endémica de la Isla Española. Se conocía del tipo, recolectado en 
Haití, Massif du Nord, Port de Paix, suelo calcáreo a elevación de 1000 m (Ekman 
4590, tipo) (Liogier, 1989). El tipo se encuentra en el herbario de Estocolmo (S). En 
las carpetas del herbario JBSD del Jardín Botánico Nacional no había ejemplares. 
Ahora fue descubierta en una nueva localidad en la República Dominicana. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Sierra de Bahoruco, Provincia Independencia, 
Municipio Duvergé, Sección Puerto Escondido, subiendo desde Sapotén, después 
de la caseta de guarda-parques, yendo hacia Villa Aida, remanente de bosque nu- 
blado, carretera internacional. 18° 18'38.4' N, 71°42'34.6” W. Elev. 1585 m.; 15 
de agosto, 2014; T. Clase, T. Ulian, A. Monro, W. Encamación, E. Mattana & W. 
Agramonte 9067 (JBSD). 

PIPERACEAE 

Verhuellia reniformis (Willd.) C. DC., Mem. Soc. Phys. Géneve 18(2): 245. 

Esta especie endémica de la Isla Española es poco frecuente en bosques húmedos 
(Liogier, 1996), tanto en Haití, como en la República Dominicana. Alain Liogier y 
Perfa Liogier la habían recolectado en La Filipina, Barahona, Sierra de Bahoruco 
(A. & P. Liogier 26186). En las carpetas del herbario JBSD sólo se tenían ejemplares 
de este lugar (Jiménez & García 3560; Jestrow et al. 315; Jaramillo & Clase 1277). 
Un espécimen recolectado en la Cordillera Central en 1982 (Zanoni et al. 19379), 


Moscosoa 19, 2015 


153 


estéril, ubicado inicialmente en la familia Urticaceae, ha sido identificado como 
perteneciente a esta especie. 

REPÚBLICA DOMINCANA: Cordillera Central, Provincia La Vega, 5.4 Km 
al Sur de la ciudad de Constanza (vía del pueblo Río Grande) y entre 6-8 Km Oeste, 
en el camino a Pinar Parejo; bosque latifoliado con mucha Magnolia pallescens ; 
heléchos arborescentes con epífitas. 18° 50'N, 70° 45' Oeste, alt. 6200 a 6300 pies; 
febrero 24, 1982 (st); T. zanoni, M. Mejia, J. Pimentel, J. T. Mickel 19379 (JBSD). 

Ahora se ha recolectado en una nueva localidad en la Sierra de Neiba. 

REPÚBLICA DOMINICANA: Parque Nacional Sierra de Neiba, Provincia San 
Juan de La Maguana, Municipio El Cercado, Pinar Grande, El Hoyazo, caminando 
hacia el Este de la caseta de guarda-parques, ubicada en La Cueva, justamente donde 
cae el agua de una noria. 233188mE, 2064548mN, Elev.1797 m; 9 de abril, 2014 
(st); T. Clase, T. Montilla, L. Familia & R. Vicente 8522 (JBSD). 

Especies nuevas 


ASTERACEAE 

Se presenta una especie nueva endémica de las altas montañas de la Cordillera 
Central de la República Dominicana (Pruski & Clase, 2012). 

Phytoneuron 2012, 32: 1-15. 

Ageratina nubicola Pruski & Clase, sp. nov.-TYPE: DOMINICAN REPUBLIC. 
Santiago, Municipio San José de Las Matas: Cordillera Central, comunidad Mata 
Grande, Loma La Hamaca, Parque Nacional Armando Bermudez, 2500-2600 m, 
2 Dec. 2001 , T. Clase, R. Ramírez, M. Pérez, & M. Calzada 3188 (holotype: MO; 
isotype: JBSD). 

MELASTOMATACEAE 

Se presentan cuatro nuevas especies de Miconia, endémicas de la Cordillera 
Central de la República Dominicana (Majure et al., 2013) y de Massif de La Hotte, 
Haití (Majure et al., 2014; Ionta et al., 2012). 

Miconia hotensis Ionta, Judd & Skean, sp. nov.- 
Brittonia 2012. 64 (1): 67. 

Type: Haití. Departement de Sud: Massif de la Hotte, Bwa Formon, near Nan 
Selle at Ravine Casco, in sight of the waterfall, 11 00- 1200m, 13 August 1989(A), 
D. Skean & C. Me Mullen 2557 (holotype: FLAS; isotypes: JBSD, MICH, NY, S). 
Miconia navifolia Ionta, Judd & Skean, sp. nov.- 
Brittonia 2012. 64 (1): 69. 

Type: Haiti. Departement de Sud: Massif de la Hotte, Bwa Formon, near Nan 
Selle at Ravine Casco, in sight of the waterfall, 1 100 m, 1 1 August 1989 (fl), D. Skean 
& C. Me Mullen 2526 (holotype: FLAS; isotypes: JBSD, MICH, NY, S). 


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Moscosoa 19, 2015 


Miconia paralimoides Majure & Judd sp. nov. (sect. Lima). 

Phytotaxa 2013. 131(1): 9-16 p. (10-13). 

Type: — DOMINICAN REPUBLIC. Cordillera Central, Provincia La Vega, 
Constanza, 1 .5 hora caminando a pie al sur de Los Mañanguises, en el lugar llamado 
Sonador, 18 o 53’N,70 o 36’ Oeste, 1300 m(fr), 12 abril 1986; R. García 1186 (holotype 
FLAS ! ; isotypes JBSD!, MO!, NY!, S!, US!) 

Miconia cineana Majure, Judd, Ionta & Skean, sp. nov. 

Systematic Botany 39(3):906-914. 2014 

TYPE: HAITI. Département du Sud: Massif de la Hotte, Pare National Pie Ma- 
caya, Bwa Formon, in rak bwa on hills in vicinity of Ville Formon, 930-960 m, 1 
Feb 1984, Judd 3939 (holotype: FLAS ! ; isotype: NY!). 

MIMOSACEAE 

Se presentan dos nuevas especies de Vachellia (Acacia) del bosque seco de Croix 
des Bouquets, Haití (Seigler et al., 2012) y de Loma La Vigía, Azua, República Do- 
minicana, respectivamente (García et al., 2014). 

Vachellia koltermanii R. García, M. Mejia, J. Ebinger, & Seigler, sp. nov.- 

Bot. Res. Inst. Texas 6(1): 45-47. 

TYPE: HAITÍ. Ouest: 13 Km al Norte de Croix des Bouquets, en la carretera a 
Mirabelais, en un farallón, al borde de la carretera, con vegetación arbustiva secun- 
daria, con Exostema, Alvaradoa , and Croton ; 5 Apr. 1998; R. García, M. Mejía, and 
D. Kolterman 692 (HOLOTYPE: JBSD; ISOTYPES: EHH, EIU, ILL). 

Vachellia azuana R. G. García, Clase, Ebinger & Seigler, sp. nov.- 

Novon 23 (3): 278-280. 

TYPE: Dominican Republic . Azua: Loma La Vigía, open thorn-shrub vegetation, 
ground layer dominated by grasses, 8 Km S of Azua, 18.39374 N, 70.71172 W, 29 
May 2006. D. Seigler, J. Miller, C. Riggins, F. Axelrod & T. Clase 14504 (holotype, 
JBSD; isotypes: EIU, ILL, MO). 

PIPERACEAE 

Se publica una especie nueva de Piper endémica a la Sierra Martín García, Re- 
pública Dominicana (Bomstein, Smith y Tepe, 2012). 

Sistematic Botany (2014), 29(1): 10-46. 

Piper claseanum Bomst, sp. nov.-TYPE: DOMINICAN REPUBLIC. Province 
of Azua: Sierra Martín García, 1 1 .2 Km from Hwy 44, ca. 8 Km W. of El Cruce del 


Moscosoa 19, 2015 


155 



'tl’i'-i* 


Arbusto, 3.5 m; ramoso con espinas, botón verde- 
amarillento. Fmto verde. 

República de Dominicana. Provincia Azua, loma La 
Vigía 800 m al Sur de Monte Río en la carretera 
hacia Las Salinas. Bosque seco con: Croton. 
Caesatpmia. Leptochloopsú. 

1 8 o 22' 08" N. 70" 43' 16" Oeste Elev. 360 m. 

20 de junio. 2001 

R García. T. Clase & L. Monegro. 


Foto 3. Espécimen de Vachellia azuana. 


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Moscosoa 19, 2015 


Quince, S. of Tábara Abajo, Los Manantiales, 18° 23'01"N, 70°59'09"W, 810 m, 
10 January 2012. A. Bomstein, E. Tepe and T. Clase 1283 (holotype: JBSD; isotypes: 
MO, MU, SEMO). 

POLY GAL ACE AE 

Se publica una especie nueva de Badiera de Sierra de Bahoruco, República 
Dominicana (Abbot & Judd, 2011). 

Badiera subrhombifolia J . R .Abbott [Note:] Paraty pe .Abbott, J . Richard and & Walter 
S. Judd. 201 1 . Badiera subrhombifolia (Polygalaceae), a new species from Hispaniola. 
Brittonia63(2): 161- 170; fig. 1 ,map(p. 168). Badiera subrhombifolia J .R . Abbott, sp. no v. 
[Det.:] J. Richard Abbott [Det. date:] Dec 2009 
[Det. inst.:] FLAS 

[Note:] Examined for Revision of Badiera 
Brittonia 63 (2): 1 6 1 - 1 70 . 20 1 1 . 

Dominican Republic: Prov. Pedernales. Sierra de Bahoruco National Park, 
accessed north of Cabo Rojo on old Alcoa road to Aceitillar; then N on Sendero 
Bahoruco (jeep trail to Puerto Escondido; access gate near park guardhouse. Caseta 
#4) to Caseta #2 (another park guardhouse ca 1 5-20 km N); ca 300 m SSW of Caseta 
#2. Elev. 1 670 m Broad-leaf cloud forest, with Garrya fadyenii, Arthrostylidium, Myr- 
sine coriácea, Cestrum, Fuchsia triphylla, Metastelma, Miconia lanceolata, Turpinia 
picardae, Bocconia frutescens, Daphnopsis crassifolia, Passiflora, Solanum, Ilex, 
Tragia volubilis, Asplenium, Rajania, Selaginella, Pilea, Peperomia, Tillandsia, Ja- 
caranda, Meliosma impressa, Prunus myrtifolia, Oreopanax capitatus, Zanthoxylum 
spinifex. Sterile shrubs to ca 7 m tall (one seen with small flower buds); ca 20 plants 
seen scattered in the area. Lat. 18°12’22.2”N Long. 71°32’3.5”W Datum: WGS84. 
3 June 2006; J . Richard Abbott, Walter S . Judd, J. Dan Skean, Reuben Judd # 20914. 


Agradecimientos : 

Los autores agradecen a Natalia Ruiz por su colaboración en esta publicación, 
incluyendo la traducción del resumen al inglés. 


Literatura citada 

Abbott, J. Richard and Walter S. Judd. 2011. Badiera subrhombifolia (Polygalaceae), 
a new species from Hispaniola. Brittonia 63(2): 161-170. 

Bomstein, A. J., J. F. Smith, and E. J. Tepe. 2014. Two new species of Piper from 
the Great Antilles. Sistematic Botany (2014), 29(1): 10-46. 


Moscosoa 19, 2015 


157 


García, R.,T. Clase. D. S. Seigler & J. E. Ebinger. 2014. Anew especies of Vachellia 
(Fabaceae, Mimosoideae) from the Dominican Republic. Novon 23 (3): 278-280. 

Ionta, G. M., W. S. Judd, J. D. Skean. Jr., and C. K. Me Mullen. Two new species of 
Miconia sect. Sagraea (Melastomataceae) form Macaya Biosphere Reserve, Haiti, 
and twelve relevant new species combinations. Brittonia 2012. 64 (1): 61-72. 

Jiménez, F., L. Katinas, M. C. Telleria & J. V. Crisci. 2004. Salcedoa gen. nov, a 
Biogeographic enigma in the Caribbean Mutisiae (Asteraceae). Syst. Botany, 
Vol.29 (4): 987-1002. 

Liogier, A. H. 1982. Flora de La Española. I. Universidad Central del Este. San Pedro 
de Macons, República Dominicana. P. 242. 

1989. Flora de La Española. V. Universidad Central del Este. San Pedro 

de Macons, República Dominicana. P. 32. 

1994. Flora de La Española. VI. Universidad Central del Este. San Pedro 

de Macons, República Dominicana. Pp. 299 y 312. 

1996. Flora de La Española. VIII. Universidad Central del Este. San 

Pedro de Macoris, República Dominicana. P. 266. 

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lastomataceae), a new species from the Cordillera Central, Dominican Republic. 
Phytotaxa 131(1): 9-16. 

Majure, L. C., W. S. Judd, G. M. Ionta, J. D. Skean Jr., E. R. Bécquer and K. M. 
Neubig.2014. Miconia cineana (Melastomataceae: Miconieae), a New Species 
from the Massif de la Hotte, Haiti. Based on Morphological and Molecular Evi- 
dence. Systematic Botany 39(3):906-914. 

Peguero, B., F. Jiménez & A. Veloz. 2007. Flora y Vegetación de la Zona Cárstica La 
Jíbara-Mango Fresco-Jagua Macho, Provincia Salcedo, República Dominicana. 
Moscosoa 15: 95-138. 

Pruski, J. F. & T. Clase. 2012. Studies of Neotropical Compositae-VI. New species 
of Eupatoriae From Belize, Hispaniola, and Perú. Phytoneuron 32: 1-15. 

Seigler, S. D., R. García, M. Mejia, & J. E. Ebinger. 2012. A new species of Vache- 
llia (Fabaceae: Mimosoideae) From Haití. J. Bot. Res. Inst. Texas 6(1): 45-47. 


158 


Moscosoa 19, 2015, pp. 158-162 


Selaginella fuertesii Hieron (Selaginellaceae, Lycophyta), 
un raro endémico dominicano redescubierto en la 
provincia de Barahona 


Manuel G. Caluff 1 2 & Gustavo Shelton 1 


1 Jardín de los Heléchos de Santiago de Cuba (BIOECO-CITMA). 


Durante una reciente revisión de los ejemplares de Selaginella en el Herbario 
Nacional de Santo Domingo (JBSD) se localizó una recolecta de Selaginella fuertesii 
Hieron, realizada el pasado año en la provincia de Barahona, localidad tipo para esta 
muy rara especie. 

Selaginella fuertesii, se conoce solamente de las siguientes recolecciones: Padre 
Miguel Fuertes 537. Santo Domingo, in montibus humidis alt. s. m. 900 m, noviembri 
1910. 

B . Jestrow, T. Clase , C . Husby , J . López 2012-318 ( JB S D) . Dominican Republic , 
Barahona, Filipinas, above the town on a step rocky road, down hillsides near plá- 
tanos, Lat: 18. 12197 N, Long: -71. 11825 W, growing on a step moist creek, elev. 
605-610 m., covering the ground, sterile, 23 Jul 2012. 

El isotipo Fuertes 537 revisado en los herbarios “B y GOET” dice: Sto. Domingo, 
austr. prope Barahona. 

Dentro del género Selaginella, S. fuertesii pertenece al grupo de especies incluidas 
en la Serie Articulatae, establecida por Spring (1850) y las mismas fueron tratadas 
por Somers (1978) en su disertación para obtener el grado de Doctor en filosofía en 
la Universidad de Tennessee, Knox wville, Estados Unidos. Dentro de las Articulatae 
pertenece a la Serie Monostelcae y es afín a Selaginella plumosa (L.) C. Presl. 

Las Articuladas parecen ser un grupo filogenéticamente distinguible entre las 
selaginelas heterófilas; Somers (1978), en su disertación, caracteriza estas especies 
por los siguientes rasgos morfológicos: 

1 . Presencia de articulaciones en el tallo ubicadas inmediatamente antes de cada 
bifurcación. 

2. Estróbilos con solamente un megasporangio (raramente dos), situado basal- 
mente. 


Moscosoa 19, 2015 


159 


3. Un megasporofilo fértil de mayor tamaño que los otros, subtendido por uno 
o más hojas estériles, más grandes que las demás. 

4. Megasporas muy grandes. 

5. Megasporas con una ornamentación de altos muros cresto-reticulados. 

6 . Microsporas de color pardo pálido ; usualmente las microsporas en Selaginella 
son de color naranja a rojas. 

7. Microsporas con una ornamentación de espinas agudas; las restantes selagi- 
nellas son usualmente papilosas, no espinosas. 

8. Rizóforos dorsales, extra axilares, naciendo del lado dorsal del tallo y des- 
cendiendo por un lado de la bifurcación; en las selaginelas no articuladas el 
rizóforo nace de la axila o del lado ventral del tallo, descendiendo por eltre 
las dos ramas de la bifurcación. 

9. Un tipo de esporangio mucho más diferenciado en el cual la apertura tiene 
lugar con la ayuda de una banda de células anuloides y no con solamente 
una apertura adaxial bivalvar como en el resto de las especies. 

10. Las Articuladas están casi restringidas a América Latina. 

En S.fuertesii no son visibles las articulaciones, pero en ella se cumplen los 
demás parámetros que caracterizan las especies articuladas; esta condición existe 
también en dos especies articuladas cubanas descritas recientemente Selaginella 
caluffii Shelton y Selaginella. ivanni Shelton & Caluff (Shelton & Caluff, 2001). Por 
otra parte, Selaginella plagiochila Baker, sin pertenecer al grupo de la articuladas, 
tiene la rara cararcterística de ocasionalmente poseer dos rizóforos por bifurcación, 
uno axilar que desciende entre las ramas de la misma y otro dorsal que desciende 
por uno de sius lados (Caluff & Shelton, 2009). 

Hasta el momento S.fuertesii es la única especie de Selaginella endémica de La 
Española ya que otra especie considerada endémica, Selaginella flabellum (Desv.) 
Spring, está también presente en Cuba oriental donde es frecuente. No se descarta 
la posibilidad de que en un futuro, con estudios de campo más especializados, se 
ralicen nuevos hallazgos como ha sucedido en Cuba donde en trabajos recientes de 
han descrito ocho nuevas especies, algunas nunca antes recolectadas y otras más 
están en proceso de descripción (Shelton & Caluff, 2001; Caluff & Shelton, 2003; 
Caluff & Shelton, 2009). 

Al protologo de S.fuertesii se le agregan los resultados de las obdervaciones 
efectuadas en nuevo material recolectado. 

Selaginella fuertesii Hieron.; Urban, Symb. Antill., 7: 164 (1912). Tipo: Fuertes 
537 (G, P, PR); isotipos: (B!, GOET!). 

Plantas rastreras, de 8-17 cm de largo; tallos principales de 0.7-0.8 mm de diáme- 
tro y con las hojas 4-4.3 mm de ancho, monostélico, color de paja, no flagelliforme, 


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160 



Selaginella fuertesii Hieron. B. Jestrow,T. Clase, C. Husby, J. López 2012-318 (HAJB). 
Ilustración Manuel G. Caluff. 

A. Hoja lateral 

B. Hoja medial 

C. Hoja axilar 

D. Apice de hoja medial 

E. Apice de hoja lateral 

F. Esporofilos 

G. Detalle de la aurícula de la hoja medial 


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161 


articulado, los nudos inconspicuos, sin estolones, ramificados 1-2 veces con ramas 
alternas h. de 6 cm de largo; rizóforos extra axilares, dorsales, descendiendo por un 
lado de la bifurcación, filiformes, de 0.2-03 mm de diámetro. Hojas firmemente 
herbáceas, glabras, opacas por ambas superficies; Hojas laterales en el tallo principal 
espaciadas 1 .8 mm, hacia el extremo y en las ramas adyacentes a imbricadas, oblon- 
go obovadas, 2-2.3 x 1 .1-1 .5 mm de ancho, rectas a recurvadas, asimétricas, el lado 
acroscópico más pronunciado, patentes a ligeramente ascendentes, ápice redondeado 
a casi agudo, base cuneiforme y truncada, ligeramente superpuesta al tallo, el lado 
basiscópico con una pequeña aurícula angular, puntiaguda, menudamente denticu- 
ladas en ambos lados, los dientes ascendentes, paralelos o adpresos al margen, algo 
mayores hacia el tercio basal del lado basiscópico, los márgenes ligeramente opacos, 
con 3-4 hileras de células alargadas, el nervio medio opaco pero visible, llegando 
h. 0.1-0.25 mm del ápice de la hoja, y estomas en toda la superficie menos en una 
estrecha banda a cada lado del nervio medio. Hojas mediales lanceoladas a aovado 
lanceoladas, 2-2.3 x 0.6-0 ,8 mm, ascendentes, espaciadas a ligeramente imbricadas, 
algo curvadas, aristadas, la arista h. de 0.6 mm de largo, la base con una prominente 
aurícula del lado exterior alargada y redondeada en el extremo, hasta de 0.7 x 0.3 
mm y una pequeña aurícula del lado interior, márgenes denticulados, los dientes 
mayores en las aurículas y recurvados en diferentes direcciones, con 1-2 hileras de 
células alargadas. Hojas axilares obovado acuminadas, equiláteras, 2-2.3 x 1-1.3 
mm situadas en el medio de la bifurcación del lado inferior, la base estrechamente 
cuneiforme y truncada, exauriculada; estróbilos terminales en las ramas, subtendidos 
por 13 hojas similares a las laterales, compactos, cuadrangulares, 222 x 11.5 mm. 
Esporo filos aovado acuminados, 1-1.2 x 0.6-0 .8 mm, marginados, el margen y la 
quilla denticulados hacia el extremo, el ápice agudo, cartilaginoso, recto a recurva- 
do. Megasporas blancas, 300320 pm de diámetro, la exina verrucosa, Microsporas 
anaranjadas, 30-40 pm de diámetro, la superficie baculado-clavada. 

Considerando el alto valor científico de S.fuertesii, su aparente escasez y peque- 
ña extensión de presencia, además de no haber sido relocalizada en 102 años, esta 
especie, una joya de la flora de La Española, debe valorarse como amenazada, y se 
propone la realización de estudios poblacionales que permitan conocer su verdadero 
status de conservación. 


Agradecimientos 

Al Jardín Botánico Nacional de la República Dominicana, La Academia de 
Ciencias, el Consorcio Ambiental Dominicano y la Fundación León Jiménes que 
financiaron la estancia de Manuel G. Caluff en la República Dominicana entre el 25 
de agosto y el 13 de septiembre del 2012. 


162 


Moscosoa 19, 2015 


Al personal del Herbario Nacional de Santo Domingo (JBSD) por su amabilidad 
y profesionalidad durante la revisión por Caluff de los ejemplares de Selaginellaceae 
allí conservados. 


Literatura citada 

Caluff, M. G. & Shelton, G. 2003. The musciform Selaginella species (Selagine- 
llaceae) with broad lateral leaves in the West Indies. Wildenowia 33: 425-437. 

Caluff, M. G. & G. Shelton. 2009. Review of hairy species of Selaginella (Selagi- 
nellaceae) of the West Indies with description of two new species from Cuba. 
Willdenowia 39: 107-119. 

Shelton, G. & M. G. Caluff. 2001 .Three new species of Selaginella (Selaginellaceae) 
from Cuba. Willdenowia 33: 159-166. 

Somers, P. Jr. 1978. A systematic survey of the Articulatae series of the genus Se- 
laginella and monographic treatment of the S. sulcata group (sensu str.). Ph. D. 
dissertation. University of Tennessee Knoxville (unpublished). 

Spring, A. F. 1850. Monographic famille des Lycopodiacées, seconde partie. Mém. 
Acad. Sci. Belg. 24: 1-358. 


INSTRUCCIONES A LOS AUTORES 


MOSCOSOA es una publicación anual del Jardín Botánico Nacional “Dr. Rafael Ma. Moscoso” de 
la República Dominicana, especializada en temas relacionados principalmente con la flora de Cen- 
troamérica y El Caribe. En ella se publican artículos originales sobre taxonomía, florística, ecología, 
etnobotánica, fitoquímica, y otros aspectos. Los artículos deben estar preferiblemente escritos en 
español, aunque también se aceptan en Francés e inglés. 

Manuscritos: 

Deberán enviarse por correo electrónico a botánica@jbn.gob.do. El documento debe estar en for- 
mato Microsoft Word, escrito a dos espacios, y un máximo de 20 páginas. El mismo debe contener 
las siguientes divisiones: un resumen español y otro en inglés que no exceda las 250 palabras cada 
uno, y que incluya su dirección electrónica personal o institucional, introducción, metodología, re- 
sultados, discusión, conclusiones y literatura citada. Los símbolos y unidades deben estar de acuerdo 
con las normativas internacionales. 

Literatura citada: 

- Las fotografías, graficasrecer las fuentes mencionadas en el texto, organizadas en orden alfabéti- 
co, y para un mismo autor deberán aparecer en orden cronológico. 

- Para abreviar los nombres de las revistas se recomienda Botanico-Periodicum-Huntianum. 

Ejemplos de “Literatura Citada” 

- Liogier, H.A. 1994. A new name of Antillean Marcgravia. Moscosoa 8: 45-52. 

- García, R; M. Mejia & F. Jiménez. 1997. Importancia de las plantas nativas y endémicas en la 
reforestación. Jardín Botánico Nacional. Santo Domingo, República Dominicana. 86 pp. 

Ilustraciones: 

- Las fotografías, gráficos, tablas y demás figuras deberán estar incluidas dentro del texto, numera- 
das y acompañadas de un encabezado o pie. También podrán ser enviadas en un archivo indivi- 
dual. Deberán tener una resolución óptima. 

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Es competencia del editor de “Moscosoa” aceptar o rechazar cualquier artículo, tomando en consi- 
deración la cantidad y calidad de la información. Los artículos serán revisados por tres miembros de 
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Tel. (809) 385-2611 ext. 229 

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CONTENIDO 


José de Jesús Jiménez Almonte: Destacado Médico, Naturalista y Botánico 
1. Francisco Jiménez R. & Milcíades Mejía 

Randia silae (Rubiaceae), especie nueva para la ciencia en La Española 
8. Francisco Jiménez R. & Alberto Veloz 

Adiciones taxonómicas para la orquideoflora neotropical 
14. Fredy Archila, Francisco Jiménez R.& Mario Véliz 

Distribución de la familia Bromeliaceae Juss. en La Española en base a colecciones 
de herbario 

22. Natalia Ruiz Vargas, Cyntia Ortiz Rojas, Ángela Guerrero 

Composición y estructura de la vegetación en Cerro Angola, San José de las Matas, 
provincia Santiago, República Dominicana 
37. Brígido Peguero & Teodoro Clase 

Composición florística y estructura de la vegetación xeromorfa de altura en Los 
Indios, Constanza, República Dominicana 

70. Brígido Peguero & Francisco Jiménez R. 

Plantas endémicas y nativas cultivadas en la ciudad de Santo Domingo 
96. Brígido Peguero & Ricardo García 

Estudio de Germinación de Salcedoa mirabaliarum Jiménez F. & Katinas L. 
(Asteraceae) especie endémica de la República Dominicana, en Peligro de extinción 
129. Wilkin Encamación, Tiziana Ulian, Paolo Cauzzi & Wilvin Agramonte 

Estado de conservación de las palmas de la Isla Española 

139. Brígido Peguero, Alberto Veloz, Ricardo García, Teodoro Clase, Claritza 
de los Santos, Dalia Jones & Francisco Jiménez 

Notas sobre la Flora de La Española XIV 
148. Brígido Peguero & Teodoro Clase 

Selaginella fuertesii Hieron (Selaginellaceae, Lycophyta), un raro endémico 
dominicano redescubierto en la provincia de Barahona 
158. Manuel G. Caluff & Gustavo Shelton